28 mar 2016

Batman v Superman: Dawn of Justice (2016)



Un hito histórico del cine fantástico: los superhéroes más famosos del mundo se baten a duelo, en un film tan taquillero como polémico. 

Sinopsis: Ante el temor de las acciones que pueda llevar a cabo Superman, el vigilante de Gotham City aparece para poner a raya al superhéroe de Metrópolis, mientras que la opinión pública debate cuál es realmente el héroe que necesitan. El hombre de acero y Batman se sumergen en una contienda territorial, pero las cosas se complican cuando una nueva y peligrosa amenaza surge rápidamente, poniendo en jaque la existencia de la humanidad.

SOBRE EL GÉNERO
Hace algunos meses declaré que Avengers: Age of Ultron (2015) era el pináculo del género de superhéroes. Ahora, hablar de "género" implica hablar también de los parámetros o delineamientos que lo conforman. Ya han pasado 38 años desde aquel clásico indiscutido que es el Superman de Richard Donner. Mientras que las Batman de Christopher Nolan parecían querer escaparle a las convenciones clásicas, Marvel Studios abrazaba de lleno al género para acercar aún más el cómic al cine. Marvel llevó a cabo además, algo nunca visto en la industria, un universo compartido que ya lleva una docena de películas y varias series de televisión. Con Iron man (2008) sentaron las bases, la ciencia ficción y la comedia de acción fueron parte fundamental de la fórmula. En paralelo, Nolan había integrado exitosamente el drama y el policial negro al género superheroico
En este 2016, hemos llegado a un momento de replanteamiento ¿Qué elementos conforman (y definen) a este género? Age of Ultrón es, en ese sentido, una especie de "cresta de la ola", tras de la cual siguió el inevitable descenso: la desangelada Ant-man (2015), una comedia vacía con personajes sosos que repetía la fórmula hasta el hartazgo (y que cierra de alguna manera -un tanto triste- un capítulo en la filmografía marveliana). La película quedó atrapada en la trampa que la misma Marvel creó, la ida del director Edgar Wright por "diferencias creativas" no es un hecho menor. Todo esto nos hace reflexionar sobre la voz autoral por encima de los productos corporativos, el verdadero valor de los superhéroes como mitos modernos o si el hecho de tener una continuidad que agrupe a todos estos personajes, por más disimiles que sean, tiene algún sentido además de engatusar al espectador (es un elemento intrínseco en los cómics, pero tiene de fondo la idea más pueril del mundo: poder ver a todos esos héroes juntos).

UNIVERSO SNYDER
¿El cine no debería ser subversivo? ¿o al menos invitar a cierta reflexión sobre la realidad que nos rodea? Pensemos en lo funcional que ha sido Whedon o incluso Nolan (cuya versión de Batman estaba libre de las presiones de un universo compartido). En este contexto Zack Snyder surge como una voz incipiente asociada directamente con los comics con sus adaptaciones de 300 (2006) y Watchmen (2009). Mientras que Nolan sobresalía en el ritmo, la narrativa y el guión, Snyder descollaba en lo visual (y vale mencionarlo, con un gran respeto por las obras originales).
En Man of Steel (2013) sentó las bases del nuevo universo DC -como Iron Man había sentado las bases para Marvel-. El tono oscuro, violento, solemne, pero también el cuestionamiento al género y un replanteamiento que todavía trae polémica. La película parecía darle al público todo lo que pedía: ver un Superman en su máximo potencial. Mientras la infravalorada Superman Returns (2006) de Bryan Singer homenajeaba a los clásicos y perpetuaba viejos clichés, Man of Steel proponía algo nuevo pero también mataba de entrada todo lo que conformaba a Superman como el ícono popular que todos -incluídas madres y abuelas- conocemos (EL superhéroe por excelencia, el que dio nacimiento al género en los cómics y, en consecuencia, a todos los demás superhéroes).
Man of Steel ahondaba los caminos de Nolan: naturalismo en la puesta en escena, el drama interno del protagonista, montaje no-lineal, etc. Y le agregaba al cóctel fantasía, ciencia ficción y escenas de acción épicas y grandilocuentes. Así mismo, en Batman v Superman, Zack Snyder tuvo libertad absoluta para profundizar todo lo que ya había planteado en aquel film: las implicancias religiosas (la alegoría manifiesta con Jesus), filosóficas y políticas de tener un alienígena superpoderoso entre nosotros.


BATMAN VS SUPERMAN
Vamos al grano, el film empieza muy bien (y aviso que no me contengo con los SPOILERS!). La presentación recuenta el origen de Batman -que todos ya conocemos- y lo resuelve con mucha elegancia, en un estilo al que Snyder ya nos tiene acostumbrados (ver Watchmen o Sucker Punch): un cuasi-videoclip con un ritmo hipnótico y una estética poderosísima, en el que abundan los planos detalle y la cámara lenta.
La secuencia que abre la película es atrapante y vertiginosa; presentación de Bruce Wayne, humano, impotente, ve como Superman y Zod (dioses de los cielos) destruyen todo a su paso. Usando un punto de vista que recuerda obras como Marvels o Astro City de Kurt Busiek. Ya en estos primeros minutos la peli se hace cargo de un tema muy jodido: el daño colateral. En Age of Ultron, por ejemplo, no se muestran nunca las consecuencias de aquella destrucción como lo hacen acá. BvS se hace cargo al toque y de una manera descarnada nos muestra a una de sus víctimas en primer plano, el personaje de Scoot McNairy, que ha perdido, no sólo a su familia, sino también sus dos piernas.

En adelante, el ritmo de la peli entra en zonas pantanosas, se vuelve tediosa y aburrida. Resultado tal vez de un montaje ineficiente, mezclado con escenas largas, densas y mal filmadas. Snyder decide mostrarnos todo con un estilo de "cámara en mano" por momentos desprolijo, con mucho corte y muchos primeros planos -y planos detalle que no aportan nada-, aún en las secuencias más triviales. La narración se vuelve confusa y no da respiro nunca (deja las cámaras fijas para momentos más contemplativos, cuando Bruce va a la mansión en ruinas o Clark a la montaña a visitar a su padre).
Ni siquiera desde la música hay un respiro, un Hans Zimmer que se luce únicamente en las secuencias de Batman (que en realidad son una variante de la música que ya escuchamos en las películas de Nolan) y que por lo demás, aporta texturas sin mucho carácter y que mantienen ese tono opresivo y deprimente del film durante 2 horas y 31 minutos... ¡sin respiro!

La culpa seguramente sea del director. Hay que darle sí, el crédito por intentar hacer algo nuevo y diferente. Pero se perdió todas las oportunidades de hacer algo, sino divertido, al menos entretenido. Y la pifió en cosas muy básicas, por ejemplo ¡una buena presentación de personajes! La de Batman desde el punto de vista de los policías y la de Superman en el desierto africano... esas son las presentaciones de los protagonistas del film, breves, pobres, poco creativas, flojas. A Batman lo volvemos a ver recién en ese sueño/visión de una realidad alternativa -una de las secuencias mejores logradas (la idea del multiverse llevado al cine es muy atractiva)- y luego cuando intenta robar la Kryptonita, en una persecución de autos muy confusa (Snyder debería pedirle consejos a los hermanos Russo que en Winter Soldier fueron soberbios).


LA BROMA ASESINA... DE LUTHOR
Las actuaciones no lucen. Los personajes tienen motivaciones poco definidas, ambivalentes o simplemente mal fundamentadas. El enfrentamiento entre Batman y Superman se da muy forzado. Y termina abruptamente, en una situación aún menos verosímil (la solemnidad por momentos no se sostiene, se cae, y parece más una deficiencia de los realizadores que una decisión creativa).
Veamos...
- LUTHOR: Supuestamente todo es un plan maquiavélico de un Lex Luthor sacadito (que no tiene nada del Luthor de los cómics), rara mezcla de Mark Zuckerberg y el Joker. No sabemos por qué odia a Superman, o cómo sabe la identidad secreta de los dos héroes. Y la forma en que los manipula es muy burda. Su plan recuerda al del Joker en The Killing Joke... todo muy raro.
La actuación de Jesse Eisenberg da vergüenza ajena. No termina de componer del todo a su personaje, está muy sobreactuado y fuera de tono. Y después de todo ¿cúal es su historia?! 
- SUPERMAN: desangelado, contemplativo, inseguro. Henry Cavill tiene poco diálogo, su Superman es poco expresivo, se queda quieto como una estatua la mayor parte del tiempo y tampoco es muy inteligente, simplemente reacciona ante lo que le ponen delante. Y durante todo el film no toma ninguna decisión de peso, salvo en ese último acto de sacrificio contra Doomsday. Ah y es terriblemente pollerudo (la química entre él y Lois / Amy Adams es nula).
- BATMAN: Ben Affleck no es el mejor actor, sin embargo cumple muy bien con su papel. Este Batman maduro se ve muy bien en pantalla, las escenas de acción que protagoniza son lo mejor del film. Y todo su mundo está muy bien resuelto: la batcave, el batmobile, el traje, los gadgets, hasta Alfred (un enorme Jeremy Irons). La relación entre estos dos es magistral, como espectador entendés mucho cuando Bruce le acerca una taza de café a Alfred (eso es resolver con creatividad y sutileza las cosas!) mientras este le resuelve cómo infiltrarse en la mansión de Lex.
- WONDER WOMAN: no se puede decir mucho de este personaje, Gal Gadot tampoco es una actriz que aporte histrionismo y su participación sólo tiene sentido sabiendo que se viene la película de la Liga (ni siquiera voy a analizar la manera en que presentan los cameos de los demás personajes, Flash, Cyborg y Aquaman... es una vergüenza).
- DOOMSDAY: posiblemente el peor diseño de un personaje en la historia del cine fantástico. No sólo eso, el CGI por momentos parecía no estar del todo terminado y la pelea final no está ni cerca del nivel que vimos en MoS.

Los demás actores (Diane Lane, Laurence Fishburne, Holly Hunter) simplemente están desaprovechados. Y el cameo de Kevin Costner está bien pero tampoco se sostiene esa escena dentro del bodrio que es la película.


CONCLUSIÓN
La paradoja es evidente. En los cómics, el género de superhéroes nace con Superman. Mientras en el cine, el personaje no encuentra su público y su última película intenta reconfigurar las bases mismas del género con un intento claramente fallido. 
Todos los elementos claves que conforman la mitología del superhéroe están ausentes o modificados o (en el peor de los casos) corrompidos. El "Superman emo" de MoS no evolucionó, se estancó. Ante la explosión del Capitolio no busca al culpable, vuela hasta donde está Lois hace puchero y desaparece, como un cobarde. El máximo héroe es, en su propia película, un boludo. Humillado por un Luthor que da lástima y vapuleado por un Batman-más-facho-que-nunca. 
Repasemos algunos elementos clásicos del género: el alter-ego y la identidad secreta. En la peli ya todos saben quién es el otro, es así, no nos detengamos a explicar eso. ¿Y cómo resuelve Snyder la doble faceta de Superman / Clark Kent? simplemente la ignora, Superman y Clark hablan igual y se ven igual. Usted espectador haga la concesión correspondiente!
Qué más... ah si, los héroes no matan. Pero Batman le da con munición gruesa a los criminales y no duda un segundo en bajar un par en el camino.

¿Estamos ante un cambio de paradigma? Mientras Marvel amenaza con repetirse hasta el hartazgo sin arriesgar nada, exprimiendo todo lo que se pueda a la gallina de oro, aparecen estas dos películas. Por un lado Deadpool (2016), la parodia del superhéroe, el chiste sin contenido, la transgresión, el exceso y la violencia gore más cabeza. Por el otro, esta lacónica Batman v Superman, solemne, seria, también violenta pero "realista". Para Zack Snyder esta es la continuación del tópico de Watchmen, que no es otra cosa que la "deconstrucción" del héroe según Alan Moore (¿qué pasaría si los superhéroes existieran realmente?). De hecho BvS toma muchos elementos de un cómic (un "elseworld") que no por nada está fuera de la continuidad de DC: The Dark Knight Returns de Frank Miller, que formó parte -precisamente junto a Watchmen- de ese revisionismo de la figura del superhéroe en los 80´s.

El héroe clásico, noble, incorruptible, que es un ejemplo para la sociedad y que cuenta con todos los valores que dignifican al ser humano, es una figura idílica que ya no existe. Eso es para niños. Los superhéroes ya no son para niños y ya no forman parte de la aventura. Ahora son como nosotros, héroes quebrados, anti-héroes, oscuros, cínicos, neuróticos, psicóticos. ¿Finalmente tenemos los héroes que nos merecemos? Vamos al cine, tal vez esperando que se rediman, mientras comemos pochoclo, vemos el celular y pateamos el asiento del que está adelante nuestro.




7 ene 2016

Star Wars VII: The Force Awakens (2015)


Esperadísima secuela de la saga más taquillera en la historia del cine. J.J. Abrams confirma su efectividad como director de "blockbusters" con una entrega correcta que, a pesar de sus defectos, trae una nueva esperanza para todos los fanáticos.

Sinopsis: 30 años después de los eventos ocurridos en Star Wars: El retorno del Jedi, llegan nuevos personajes a la saga. Rey, una juntadora de chatarra del planeta Jakku y Finn un Stormtrooper se encontrarán en el camino. 


CLÁSICOS REFRITOS
Primero una aclaración. Volví a ver las 6 peliculas anteriores y -salvo El imperio contraataca (el famoso "luke i´m your father" condensa la idea medular que sostiene el film, es más adulta, coherente y sombría que el resto)- son todas malas. Me encanta Star Wars, pero no son referentes de buen cine. Aclarado esto, lo que hizo Abrams está muy bien. La peli apunta a renovar el público pero también trabaja mucho la nostalgia, intenta revivir la mística para los nerdos más grandecitos. Y ahí estamos fritos porque la película no puede hablarle a todo el mundo. Muchos fanáticos acérrimos no van a poder tragarse esta nueva generación. Y mucha gente -no necesariamente el público más joven- se acercan por primera vez a la saga, a fuerza de hype y publicidades quema-bochas.
Yo la disfruté. Pero en algún punto también me dió tristeza porque ya no se puede recuperar ese asombro infantil. Hoy es la tendencia de todas las franquicias del cine fantástico que son o fueron clásicos. Elijan ustedes la que quieran, desde las fallidas Tron o Indiana Jones hasta las últimas Terminator o Jurassic World. O incluso la incipiente Ghostbusters que está por venir (que aún sin haberla visto, ya podemos esperar lo peor). MAD MAX tal vez sea el único ejemplo de una franquicia renovada (¡renacida!) con dignidad, pero es claramente una excepción a la regla.
Es la era del refrito, sin contenido y sin autores. El cine fantástico de los ´70 y ´80 fue rico en creatividad y voces autorales que tenían cosas para decir. Hoy el cine no inventa nada, vive de viejas glorias, se mira el ombligo y recicla las historias que ya todos conocemos. Por eso homenajea (copia descaradamente) y repite los mismos chistes, una y otra vez, apelando a la emotividad o la nostalgia. La auto-consciencia del cine se volvió bastante cabeza, es todo muy evidente y sin segundas lecturas. No hay otra capa de profundidad para analizar porque todo remite a la obra original y se interpela al espectador para que se ría del chiste. Pero una vez que salió de la sala está vacío, no hay reflexión, no hay contenido, solo muñequitos y merchandising para seguir consumiendo.
El límite es delgado. Por ejemplo, Jurassic World remite constantemente al clásico de Spielberg. No sólo se hace cargo sino que además el subtexto da a entender que "lo viejo" (lo original) siempre será mejor. O tenemos el triste caso de Terminator Genesys, con una insólita repetición plano por plano del clásico de Cameron y un Schwarzenegger muy viejo ya para el papel, que sólo puede justificarse (otra vez) apelando a la nostalgia.

EPISODE VII
Ahora sí! pude ver Episodio VII en dos oportunidades. La primera vez la disfruté como toda buena aventura (tiene una arte sarpado, grandes escenas de acción, diálogos divertidos, guiños a rolete y fan service a morir, etc etc) pero me dejó como un sinsabor. Hoy más en frío creo entender por qué, acá ennumero un par cosas (OJO! HAY SPOILERS):

- HAN y LEIA: Ford y Fisher ya están muy viejos, si tenían química la perdieron. Leia no aporta nada a la historia (ni siquiera la emotividad que uno hubiera esperado). Y sus personajes parecen haberse estancado en el tiempo. Si, Ford sigue siendo Han Solo ¡pero sigue siendo el mismo de episodio IV! en la ficción pasaron 30 años pero los personajes siguen igual, se estancaron en el tiempo, no evolucionaron. Al igual que muchos, le tengo un gran cariño a este personaje, sólo a mi me pone triste esto? le robaron una vida plena, murió como un contrabandista porque “es lo mejor que sabía hacer”.

- REPÚBLICA: Y eso es solo una muestra de lo CONSERVADORES (en el peor sentido de la palabra, ya no hablamos sólo de una estructura de guión) que fueron a la hora de imaginar este mundo. ¡Si el universo Star Wars es enorme y rico! Realmente no explotaron todas los posibilidades que tenían a mano. Y lo poco que nos muestran de ese mundo tampoco está del todo desarrollado. Lo que mencionan de la Resistencia y la Primera Orden nos hizo ruido a todos… hay una república? ¡muestrenla! el momento en el que revientan 5 planetas no tiene peso dramático, para el espectador no significa nada.

- GUIÓN: Ahora somos condescendientes con estas franquicias que entregan la historia en capítulos. Las lagunas o los agujeros de guión no son cliffhangers! ni siquiera está explotado el dramatismo y el conflicto que nos presentan! Han Solo tiene un pibe que está masacrando aldeas, mundos… y el chabón sigue con su peludo compinche haciendo chistes, huyendo (otra vez) del verdadero conflicto. Como personaje clásico de la saga se merecía otro destino.
Hay algo en el guión que se nota está atado con alambres, una lástima porque ajustándolo un poco podría haber sido mucho más épico (y coherente).

- KYLO REN: es fácil pegarle al patético de Kylo. La idea para el personaje era buena pero está mal encarada, hasta Lucas con sus limitaciones manejó mejor el conflicto interno de Anakin en episode III. Lección básica para hacer cine: que los personajes no cuenten en voz alta sus conflictos internos!!! “uy me tira el lado luminoso”. En episodio VI, Vader tiene un claro conflicto entre su hijo y el emperador, sin decir nada y hasta con una máscara puesta queda claro. La voz en off o las declaraciones en voz alta son atajos muy mediocres para guionistas y directores haraganes, y en esta peli está lleno de esos.

- FINN: es un personaje muy secundario que, inexplicablemente, tiene muchísimo peso en la trama. Que sea un stormtrooper renegado fue una de los pequeños riesgos que tomaron, no está mal. Aporta momentos simpáticos.

- INCOHERENCIAS que traicionan el verosímil de la peli hay miles. Una que me molestó particularmente: Kylo ren es poderosísimo, lee mentes, para rayos en el aire… pero apenas se banca una lucha de sables laser con un stormtrooper renegado (encargado de la limpieza (?)).
El final debe ser sorpresivo pero ineludible, así era? No se cumple ninguno. El Deus ex machina es muy evidente, esa GRIETA que se abre, está ahí para demorar el desenlace. Otra vez la condescendencia, porque sabemos que se viene el episodio VIII entonces lo aceptamos mansitos. Vuelvo a remitirme a la saga clásica: episodio V, el final queda abierto, inconcluso, pero ahí está justificado por lo menos desde lo dramático, Vader se anuncia como padre de Luke, Luke pierde la mano, hay consecuencias… acá no pasa nada más que generar gratuitamente cierta ansiedad para resolverlo (o no) dentro de 2 años. ¿Qué vincula a Kylo Ren y a Rey? ni siquiera sabemos si es hija de Luke, no sabemos nada. 
Abrams fue muy tacaño con la información que dió (¡como en Lost!) de los personajes principales y eso hace que sus motivaciones sean poco claras. Rey pasa de no saber de la fuerza o de Luke (“pensé que era un mito") a manejar el sable y la fuerza en un instante. 


En fin, Abrams hizo un buen trabajo, fue muy respetuoso de la obra original , tal vez demasiado. Podría haber sido peor… pero también mucho mejor. ¿Vendrá un director con más libertad, que corra más riesgos? Podrán renovar definitivamente la franquicia o seguirán repitiendo fórmulas? esperemos que la Fuerza los acompañe.

30 jun 2015

Mad Max: Fury Road (2015)


Sorprendente e inesperada bomba la de George Miller y su anticipado regreso a la saga que lo consagró como realizador.  Una película de género, irreverente, jugada y sin medias tintas.

Sinopsis: Atormentado por su turbulento pasado, Mad Max cree que la mejor manera de sobrevivir es deambular solo. Sin embargo, termina dejándose llevar por un grupo que huye a través del Páramo en un Camión de Guerra, conducido por una Emperatriz de élite, Furiosa. Están escapando de una Ciudadela tiranizada por el Immortal Joe, a quien se lo ha privado de algo irremplazable. Enfurecido, el Caudillo Militar reúne a todas sus pandillas y persigue despiadadamente a los rebeldes en una sucesiva y encarnizada Guerra del Camino.


Desde Australia, George Miller marcó un antes y un después dentro del cine de género con su película independiente Mad Max (1979). Y terminó de definir ese estilo inconfundible con The Road Warrior (1981), visionarias y adelantadas a su época en cierto sentido. La trilogía se completaba con Mad Max Beyond Thunderdome (1985), con una estética que sería escuela para todo el cine post-apocalíptico -se me viene a la mente entre otras, aquella gema infravalorada como fue Waterworld-.

Ahora, volviendo... esta nueva entrega es un "reboot" de la trilogía original, aunque tranquilamente podría ser una continuación. El argumento es simple pero efectivo, se trata de una larga y épica persecución (muy al estilo Mad Max 2 y su escena final) en un vasto desierto (que recuerda mucho al de Mad Max 3). 
La presentación del personaje es hermosa y precisa: Max está solo (solo, con su auto), nos da la espalda, a nosotros (al mundo). Mirá hacia un horizonte de arena que se extiende al infinito. Hay que seguir avanzando pero no hay lugar hacia donde ir (tampoco un lugar al que volver). Max lo perdió todo, huye del pasado, no pudo proteger a su familia y el fantasma de su hija lo atormenta día y noche. 
Todo eso resuelto en un sólo plano. Pero no sólo eso, mientras Max mastica esa indefensa lagartija, también nos muestra LA ley que rige este mundo: la ley de la selva, la ley del más fuerte. Sobrevivir significa pisar al más débil y alimentarse de él, sobrevivir es lo único que importa. Es una ley natural y es la base de este mundo distópico que se nos presenta. 

La introducción está acompañada con una voz en off redundante e innecesaria (a estas alturas todavía no estaba rendido ante la voluptuosidad y la contundencia de esta fantasía; temí lo peor). Signo de estos tiempos, la sobre-explicación, nivelar todo para el consumo de las grandes masas.
Por suerte, el desarrollo del film nos termina demostrando lo contrario. Fury Road no es para las grandes masas. Desde la superficie parecería tratarse de otro "pochoclo" más -y así es promocionado-, cuando en realidad es una película de género (en el sentido más estricto de la palabra). No hay nada "suavizado", Miller exacerba cada rasgo de ese mundo apocalíptico y lo muestra con total crudeza: la gente está sucia y desnutrida, hay enanos, freaks de todo tipo, malformaciones, amputaciones y prótesis robóticas realmente aberrantes. Pero también con personajes y situaciones bizarras, con un humor muy particular (el vehículo con la banda de metal es una genialidad).
También sienta una postura de crítica social y política. Quien controla el agua, tiene el poder. Y con la religión (al motor, al automóvil, a la gasolina) termina por esclavizar y convertir en zombies a toda la población. Lo inteligente del director fue no contar y sobre-explicar cómo funciona ese mundo, con sus propias leyes y creencias, sino simplemente mostrarlo.

Tom Hardy cumple su cuota encarnando al antiheroe que supo inmortalizar Mel Gibson. Aunque su personaje no es el que más se luce, en el conflicto principal es sólo un testigo. Es Imperator Furiosa (la multifacetica Charlize Theron) quien lleva adelante la historia. Otro mensaje potente, la del matriarcado y la posibilidad de una nueva y más justa sociedad.
Y está Nux (una sorpresa para mi, el joven Nicholas Hoult), quien remite un poco a los personajes simpáticos que interpretaba Bruce Spence en la trilogía original, cuyo papel por momentos me desconcierta.   

Una mención aparte merece el arte conceptual. Los colores, el maquillaje, los diseños de los autos, de las vestimentas. La producción de esta película es increíble. Y el desarrollo puramente cinematográfico, con el menor diálogo posible, se desprende de esa idea seminal (el dibujante Brendan McCarthy colaboró en el guión y el desarrollo de un story de 3500 viñetas!). Goerge Miller venía de hacer animación (Happy Feet) y muy influido por el anime. Quería explorar los límites en una película de acción con las posibilidades que ofrece hoy la tecnología. Y logró un resultado pocas veces visto: con un rodaje de 5 meses en el desierto africano de Namibia, 200 vehículos y todo su equipo de filmación. En Fury Road no hay pantalla verde y eso se nota.

El film por momentos remite a un comic. A la ciencia ficción más sacada de los 70´s, a la Metal Hurlant, a Moebius. A cierto cine Z, al cyberpunk. Pero también es 100% fiel al subgénero que el propio Miller ayudo a consolidar 30 años atrás.
George Miller creó un nuevo clásico, una obra maestra que ya es hoy un film de culto. Logró esa extraña combinación, que muy rara vez se da, entre un producto industrial y de entretenimiento y el más honesto cine de autor.
Como decía, no es un film para las masas y eso es un gran elogio. Es una propuesta jugada, con muchos huevos porque le habla al hardcore fan del sci-fi (en el cine presencié al menos dos parejas que abandonaron la sala). Por suerte, ha sido un éxito de taquilla y ya está anunciada su secuela Mad Max: The Wasteland.

Me quedo con esta imagen: Max Rockatansky y su camino del héroe, que se hace visible en esa hermosa escena nocturna. Otra vez solo frente al desierto infinito, ahora teñido de azul, Max tiene la posibilidad de elegir. No seguir huyendo (¿cómo huir del pasado, si se lo lleva a cuestas?) sino ayudar a otros. Un sólo acto de empatía y solidaridad bastan para redimirse. La redención que abre la puerta al tercer y último acto del film. Al final, aquel paria solitario y triste, terminará por partir una vez más con destino incierto, pero esta vez mirando de frente, sosteniendo la mirada, perdiéndose entre la multitud.

8 may 2015

Avengers: Age of Ultron (2015)


Esperadísima secuela de Avengers. Todo es épico y grandilocuente, todas las películas Marvel desde Iron Man a la fecha desembocan acá: el punto cúlmine de las películas superheroicas.

Sinopsis: Cuando Tony Stark intenta iniciar un programa para garantizar la paz, las cosas se ponen feas y Los Vengadores deberán detener al villano Ultron, que hará todo lo posible por arruinar sus planes.

PRIMERO, UNA RETROSPECTIVA
Empecemos con este postulado: Age of Ultron es la mejor película de superhéroes hecha hasta el momento.
Ahora sí, profundicemos: no hablamos de la mejor película en la historia del cine. Nos referimos a un sub-género muy específico dentro de la acción y la aventura como es el género de superhéroes. Explícitamente estadounidense, nacido de la historieta como entretenimiento para las masas, moldeado en la pantalla grande a través de las décadas con clásicos como Superman (1978) de Richard Donner o Batman (1989) de Tim Burton. Un punto de inflexión es Spider-man (2002) de Sam Raimi, donde la cercanía con el lenguaje de la historieta empieza a ser mucho más evidente.
Desde Iron Man (2008) la producción de films superheroicos no ha parado de crecer, ayudando a delimitar y definir el género (con algunas producciones memorables y muchas otras realmente horrendas).
La evolución del género se termina de delimitar con las posibilidades que brindan los efectos especiales. En ese sentido, The Amazing Spider-Man: Rise of Electro (2014) alcanza un nivel visual nunca antes visto. El ojo humano ya no puede distinguir entre el actor de carne y hueso y el CGI. Las fronteras entre animación, videojuego, historieta y cine comienzan a ser borrosas. Lo importante es que ya no hay límites (salvo el propio pudor de los realizadores, pero ya vamos a profundizar en eso), el mundo fantástico del cómic ya se puede reproducir perfectamente en la gran pantalla.

Age of Ultron marca para mí un antes y un después en las películas de superhéroes. Llegamos al pináculo de un género. La película sabe aprovechar todos los aciertos y errores de experiencias anteriores. En este caso, ya no hay experimentación porque no hace falta. El director Joss Whedon tiene una base muy sólida sobre la que construir el film: el enorme y vasto universo fílmico de Marvel. En la primer entrega de Avengers todavía estaba tímido. Ahora ya no hay nada que explicar, el espectador conoce ese mundo, ya conoce a los personajes. Y Whedon se pone a jugar con ellos sin ningún tipo de pudor ni vergüenza. 

LA ERA DE WHEDON
Avengers: Age of Ultron es el exceso, es la fiesta menemista. Es la aventura épica llevada a extremos nunca antes vistos. Es todo lo bueno (y todo lo malo) de los superhéroes volcado todo junto en la pantalla. Pero ese es justamente el acierto de Joss Whedon para lograr esta odisea Marveliana por excelencia: ¡abrazar al género! Sin reparos, sin tapujos. Abrazarlo y aceptar sus códigos intrínsecos, aunque eso conlleve acarrear también sus limitaciones.
La historia retoma los hechos de las anteriores películas, sigue desarrollando las relaciones entre los personajes principales y abre nuevas puntas para futuras producciones. El planteo moral sobre la seguridad (y dónde está el límite) que ya estaba en Capitán América 2, ahora es la semilla de la discordia entre Steve Rogers y Tony Stark que seguirá creciendo hasta la próxima Civil War. Hawkeye tiene mucha más presencia en la trama y tal vez Thor sea el más deslucido o el que menos aporta dramáticamente, aunque está muy bien integrada su escena del sueño en la caverna (que ayuda a remarcar el elemento de las
"gemas del infinito" dentro de la franquicia). Extraña la relación entre Black Widow y Bruce Banner, me parece que no hacía falta.
Hacer mención de todo el casting es una tarea maratónica, están todos muy consolidados repitiendo sus personajes. Podemos mencionar las nuevas incorporaciones: Elizabeth Olsen y Aaron Taylor-Johnson que están muy bien como los gemelos Wanda y Pietro Maximoff. Y mención aparte se merece la soberbia interpretación de James Spader como Ultrón, llena de matices, logra dotar de humanidad a un personaje bastante complejo. 
Y luego está Visión. Personaje que condensa todo lo bueno que tiene la película. Es la fantasía sin límite, toda una declaración de principios.
Whedon cumple muy dignamente con el desafío de integrar una inusitada cantidad de personajes, protagonistas todos ellos (algo que ya había alcanzado Bryan Singer en otra oda al cómic como es X-Men: Days of Future Past), entendió muy bien que gran parte del peso dramático está en la dinámica del grupo protagonista.

¿Por qué es la mejor película de superhéroes? Porque es íntegramente eso y sólo eso. Es divertida, llena de color y de acción. Otras propuestas deben teñirse de un tono oscuro (Man of Steel, por ejemplo) traicionado incluso la propia esencia de los personajes. O deben mezclarse con otros géneros (el Dark Knight de Nolan es, antes que nada, un policial). Incluso la magistral Captain America 2: the winter soldier es, además de un film de superhéroes, un film de intriga y espionaje.
Por eso podemos obviar ciertos clichés o ciertos desaciertos en el guión. Ni siquiera tiene sentido el debate que se abrió en algunos foros sobre si es sexista o no; lleven ese debate donde realmente tenga algún peso y sentido (¿Es James Bond sexista? vamos!). Es marca registrada de los cómics de superhéroes las peleas épicas entre hombres musculosos y personajes femeninos bien exuberantes y con poca ropa.
Es la garra y la pasión por sobre el cálculo y la especulación, es la entrega y el amor incondicional ante un género que encuentra por primera vez, su máximo potencial. 

CONCLUSIÓN
Para ir cerrando. Recuerdo cuando se estrenó Spider-man 3 alguien me decía que "un hombre de arena era cualquiera". Y quiero rescatar esa sensación, porque mientras veía Age of Ultron lo pensaba, ¿que le queda al espectador con prejuicios?
Termino con esta conclusión: este film es elitista. Es la venganza de los nerds. Whedon es muy inteligente al construir el verosímil de la película. Todo el tiempo fuerza los límites, la credulidad del espectador está siempre poniéndose a prueba. Todo ese exceso, ese barroco-fantástico-sin-limites termina por agotar al escéptico. Uno no puede más que rendirse y dejarse llevar ante semejante fastuosidad visual... es eso, o levantarse de la sala e irse.
Por eso, aquellos con una base comiquera vamos a apreciar no sólo los guiños, homenajes, easter eggs, etc., sino que también vamos a deleitarnos en esa picardía de Whedon de llevar todo un poco más allá. Porque por primera vez estamos viendo las viñetas cobrar vida. Realmente es historieta en movimiento.

Whedon es comiquero, Whedon ama a los personajes. Es deliberadamente ampuloso y sabe que dejará afuera a quienes no son dignos. La autoconciencia es también parte del chiste, de ahí nace la que es seguramente la mejor frase del film (por Clint Barton): "The city is flying and we're fighting an army of robots. And I have a bow and arrow. Nothing makes sense".

Puede Ud. querido agnóstico, reírse con nosotros... o retirarse, nadie lo va a extrañar.


9 ago 2014

Guardians of the Galaxy (2014)


Marvel Studios volvió a hacerlo! Corrió el riesgo adaptando este grupo de la B y terminó ofreciendo un Space Ópera divertido, lleno acción, humor, gran elenco y excelentes efectos especiales.

Sinopsis: El temerario aventurero Peter Quill se convierte en presa de una implacable cacería de recompensa después de robar una misteriosa esfera codiciada por Ronan, un poderoso villano con ambiciones que amenazan a todo el universo. Para evadir al persistente Ronan, Quill se ve forzado a hacer una incómoda tregua con un cuarteto de dispares inadaptados: Rocket, un mapache pistolero; Groot, un humanoide con forma de árbol; la mortal y enigmática Gamora y el siempre sediento de venganza Drax el Destructor. Cuando Quill descubre el verdadero poder de la esfera y la amenaza que ésta representa para el cosmos, debe hacer todo lo posible para reunir a sus heterogéneos rivales para una última y desesperada misión, con el destino de la galaxia en juego.



Viendo esta película lo primero que me pregunté es por qué Hollyeood no hizo algo así antes? Hollywood necesitaba un film así. O mejor dicho, el público que disfruta de estas propuestas necesitaba a Guardianes de la Galaxia. En épocas de remakes, reboots, seires basadas en películas y películas basadas en series, la creatividad es lo que escasea. Y esta película evoca a una etapa del cine fantástico que rebozaba creatividad, el cine ochentoso. Los Cazafantasmas, Volver al futuro y tantas otras. Lo evoca en espiritu, tiene una frescura que propuestas como Tranformers - por poner un ejemplo-, adolecen. Evoca especialmente a Star Wars o Indiana Jones (sobre todo a la primera, tratandose justamente de una "Space Opera"). El personaje de Peter Quill tiene muchos puntos de contacto con Han Solo, el forajido que sólo busca el beneficio personal hasta que encuentra motivaciones más altruistas que lo redimen.
Hay muy poco que criticarle, Guradianes es un producto redondo, entretenimiento puro y duro que recupera un sentido de la aventura que la propia franquicia de Star Wars había perdido en su 2da trilogía. 

El film está basado en un ignoto cómic  de Marvel, que recién hace unos años -de la mano de Brian Michael Bendis- comenzó a cobrar una relativa notoriedad. Por eso cuando escuché de este proyecto desconfiaba, pero el hecho de que sean personajes poco conocidos le jugó a favor a Marvel/Disney. James Gunn a cargo de la dirección, tuvo la libertad para reescribir el guión y adaptar el cómic con ciertas licencias. La versión del grupo acotada a 5 miembros por ejemplo, con el personaje de Nova como el gran ausente.

Otro punto a favor es el casting: Chris Pratt es uno de los grandes hallazgos, proveniente de la comedia, está muy bien dándole vida a este antihéroe. Me sorprendió gratamente Lee Pace haciendo del villano fanático religioso, Ronan. Dave Batista, luchador de MMA fue otra sorpresa, como Drax el Destructor. Zoe Saldana está muy bien pero su personaje tal vez sea el que menos se luce del grupo. Y lejos, los personajes con más onda de la película: Rocket Racoon, con un laburo de voz por parte de Bradley Cooper que es IN-CRE-I-BLE. Y Groot, un personaje que -basandonos por el trailer, no parecía que fuera a aportar demasiado-, pero ofrece momentos tan emotivos como divertidos (y no gracias al pobre aporte de Vin Diesel, que grabó en 15 minutos la voz).
Cabe mencionar algunos de los numerosos actores de reparto:
Glenn Close y John C. Reilly (como miembros de los NOVA corps), Benicio Del Toro (como The collector), Michael Rooker (como Yondu) y, por supuesto, Josh Brolin en la voz de Thanos.

No suelo hacer mención de los Soundtracks pero en esta ocasión hay que reconocer que hicieron algo muy llamativo. La banda de sonido es otro protagonista, con canciones cuidadosamente seleccionadas. La música setentosa cobra vida y termina de moldear, desde el minuto uno, el tono del film.

Una película redonda, muy disfrutable y llevadera. Aparte de todos los hallazgos y aciertos que mencioné, reconozco que como fan de la ciencia ficción debo darle un punto extra. La recreación de este universo galáctico es inmenso, el trabajo que hay detrás es épico. Desde los vestuarios, el maquillaje, el diseño de personajes y razas, planetas, naves. Sólo vean el créditos para tener una noción de la cantidad de gente que estuvo detrás de cámara para llevar esto adelante. Gracias James Gunn traer de nuevo la aventura al cine, esa aventura que nos devuelve el estupor infantil al menos por dos horas. Gracias Marvel por Guardianes de la Galaxia, gracias.

2 ago 2014

The monuments men (2014)


Basada en hechos reales, retrata hechos de la 2da Guerra Mundial poco conocidos. Con el sello de fábrica de Goerge Clooney y gran elenco.

Sinopsis: A finales de la Segunda Guerra Mundial, en una carrera contra el tiempo, un grupo selecto de historiadores de arte y curadores de museos británicos y norteamericanos deben unirse y recuperar famosas obras de arte robadas por nazis, antes de que Hitler las destruya. 


Esta es una película para disfrutar. Desde el primer minuto se percibe ese aire de camaradería, de que los actores la están pasando bien. Y eso ayuda a la ficción, a contar la historia de este grupo de hombres tan particular. 

No es casualidad que se perciba ese aire de "buena onda" que recuerda a Ocean´s eleven (2001) porque es George Clooney el responsable del guión y la dirección del film. Mucho de sus diálogos con Matt Damon me recordaron a ese film. O ciertas escenas donde se mecha la comedia o gags de humor, aunque el conflicto que envuelva al film sea la 2da Guerra Mundial.
Un elemento esencial fue el casting ¡Cuantos monstruos juntos! Destaco particularmente a Bill Murray, John Goodman, Cate Blanchett y Bob Balaban. Es un deleite ver tanto talento junto. 

Lo más interesante del film es que está basado en hechos reales. Es un cliché que los nazis sean los villanos, pero hay que reconocer que hicieron mucho mérito para ser los villanos perfectos. Por eso la 2da Guerra Mundial sigue despertando la imaginación de tantos autores, por eso inspira contar y contar más historias de ese período nefasto. Es que parece increíble a que nivel de estupidez puede llegar el ser humano, que se quemaran pinturas y obras de arte que nunca van a poder reponerse con tal impunidad. Nos cuentan una historia de la guerra -que yo desconocía-, Hitler robaba obras de arte para su museo (el Museo de Hitler!) y si él no podía retener el material que habia usufructuado, entonces lo destruía.

Una película menor, liviana pero entretenida, que cuenta una historia poco convencional y muy interesante. Clooney se las arregla para obviar las partes truculentas de la guerra para contarnos un cuento ameno y sumamente disfrutable. El mensaje patriótico "americano" está presente pero la película no se toma lo suficientemente en serio como para que eso moleste.

Moon (2009)


Película independiente de ciencia ficción y ópera prima de Duncan Jones, ganadora de numerosos premios, todos ellos más que merecidos.

Sinopsis: El astronauta Sam Bell tiene un contrato de 3 años para trabajar en la Luna y traer helio-3, el nuevo combustible utilizado en la Tierra. Está sólo en la luna y su único contacto es GERTY, una computadora inteligente que atiende sus necesidades diarias. Luego de un terrible accidente, a pocos días de volver a La tierra, Sam descubre que GERTY tal vez no es lo que parecía ser y deberá encontrar una forma para volver a La Tierra por sus propios medios.


No sabía muy bien que esperar de esta peli. El póster es lo más anti-climax que hay, realmente no me llamaba. Me remitía a una obra unipersonal con un decorado barato de fondo. Y no estaba tan errado, pero me tuve que comer mis prejuicios ante las virtudes de Moon.
Justamente es en su despojo de grandes artificios donde la película gana, en su presentación humilde pero con un trasfondo y un contenido muy rico.
Hay una gran historia de ciencia ficción detrás de lo que yo llamaba denostadamente un "unipersonal". En un futuro no muy distante, la tierra consume energía proveniente de las rocas lunares. Y toda la película transcurre en una base en la luna, donde Sam Bell debe cumplir sus tareas en completa soledad hasta cumplir sus contrato de 3 años y poder volver con su familia. Muy lentamente, con un clima claustrofóbico y opresivo nos vamos metiendo en la mente de un  perturbado individuo. Cuya espiral de degradación física y mental se muestra muy sutilmente, con una dirección y edición que nos va mostrando pistas a cuenta gotas sobre qué es lo que en verdad está pasando. La sensación de Deja Vu, en un espacio inalterable, en soledad, con la sola compañía de una inteligencia artificial (la computadora GERTY, en la voz de Kevin Spacey). La escena de la enfermería, donde Bell se despierta después de un accidente y alguien idéntico a él lo mira en silencio. ¿Sam se volvió completamente loco? ¿Es un truco y alguien lo engaña? ¿O hay acaso algo más?

El film se enmarca dentro de un subgénero de la ciencia ficción donde el hombre se enfrenta al vacío infinito del espacio, donde el/los protagonista/a suele/n sucumbir siempre solos, en una nave fría y estéril. Me vienen a la cabeza películas como 2001: A Space Oddesy (1968), Alien (1979), Event Horrizon (1998) o Sunshine (2007). Pero por sobre el suspenso, el terror o el thriller, en Moon prima el drama. Por eso, en su claro homenaje al sci-fi de los 70´, la que más se emparenta con esta obra es Solaris (1972) por su clima intimista, enfocado en el drama humano.

El encargado de esta joyita es Duncan Jones, hijo de David Bowie (el talento es de familia). Su ópera prima cosechó en el célebre festival de Stiges 2009 los premios a: Mejor película, actor (Sam Rockwell), guión y mejor diseño de producción. Nada mal, no?
Rockwell ha demostrado ser un actor versátil, pero en esta producción realmente se luce. Cada minuto en pantalla no tiene desperdicio. Y el director es, para mi sorpresa, el responsable de Source Code (2011), otra gran película de ciencia ficción. Y parece que Duncan está en ascenso porque se encuentra ahora a cargo de Warcraft (anunciada para 2016), adaptación del famoso videojuego de fantasía épica. Espero con ansías ver su próximo trabajo.