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6 jun 2018

Jurassic World (2015)


Entretenida secuela del clásico y comienzo más que digno de una nueva trilogía. Éxito de taquilla y a la vez muy vapuleada por la crítica.

Sinopsis: 22 años después de los eventos ocurridos en Jurassic Park, la Isla Nublar se prepara para recibir a los visitantes de Jurassic World, el parque temático de dinosaurios que originalmente había sido diseñado por John Hammond. El parque trae toda una serie de eventos: shows acuáticos, carreras y más. Hasta que un experimento biológico sale mal.


Este jueves se estrena Jurassic World: Fallen Kingdom (2018) y muchas reseñas la señalan como una muy buena secuela. Me pareció momento ideal para rememorar lo que fue el reinicio de la saga.
Año 
2015: recuerdo ir al cine sin expectativas y salir de la sala satisfecho, habiendo disfrutado durante 2 horas de una aventura "como las de antes". Volví a ver Jurassic World un par de veces para intentar comprender el fenómeno: fue éxito de taquilla y, a la vez, muy vapuleada por la crítica e incluso ninguneada injustamente por ciertos seguidores de la saga.

Hablar de franquicias es divertido, especialmente porque hablamos de la expansión de un universo ficcional. En este caso el de Jurassic Park (1993), hoy ya consagrada como un clásico: guión de Michael Crichton, dirección de Steven Spielberg, el trabajo de Industrial Light & Magic en CGI -que en aquel entonces fue revolucionario-. Casting perfecto, Sam Neill, Jeff Goldblum y Laura Dern brillando en sus papeles, el tiranosaurio rex, los velociraptors, ¡el plano del vaso!, la increíble música de John Williams (para-ba pa-pa, para-ba pa-pa, para-ba pa-pa, para-bara-baaa). Una película de culto.
Más de dos décadas después, habiendo caído la franquicia en el olvido, el nuevo film tuvo un desafío enorme por delante. Lo más difícil, sorprender al público y mantenerlo interesado. Creo que lograron un balance muy interesante entre aquel clásico cine de aventuras y el usual tono de humor/parodia que tienen los revivals hoy día. El casting hace evidente esa decisión poniendo en el rol protagónico a Chris Pratt, que está claramente en un registro muy distinto al de Sam Neil, y a Bryce Dallas Howard que, aunque tiene un registro para el drama (claro, tampoco es Laura Dern) está siempre al borde de la sobreactuación. Es evidente que Owen y Claire son personajes arquetípicos, ¡son la clásica pareja del género de aventuras! Se odian, son incompatibles pero sabemos que terminarán juntos. Owen está en control y siempre atento a su entorno, Claire es impetuosa y soberbia y el hecho de que esté de tacos (hubo gente que se perdió el chiste y se indignó con esto) dice mucho del personaje y de esos elementos absurdos tan bien insertados en la trama.
El otro dúo protagónico es el de los hermanos, desde su punto de vista conocemos al parque en funcionamiento -así lo quiso Spielberg en la gestación del proyecto y fue la decisión acertada-, pero también re-descubrimos al parque original. La escena donde encienden una antorcha y recorren el edificio abandonado, cual cueva de las manos, es un lindo homenaje y le habla a las nuevas generaciones: sepan que Jurassic Park fue y es la posta. Como contrapunto de ese homenaje está Lowery, el personaje que interpreta Jake Johnson y que también es un esteretipo del nerd, un hardcore-fan del parque (de la película) original.
En ese juego de espejos vuelve a aparece el Dr. Henry Wu (y ahora en la secuela apunto de estrenarse, aparece Malcom, el personaje de Jeff Goldblum ¿un guiño a Jurassic Park: The lost world? los paralelismos parecen no tener fin).

Jurassic World logra ser un una secuela decente que reabre con mucha dignidad una saga que parecía extinta. Un homenaje respetuoso de la obra de Spielberg, evocador -a veces sutil, a veces obvio-, pero siempre en un tono liviano y entretenido, proponiendo un juego de espejos que no muere en la mera reproducción del film original (algo que sí pasó por ejemplo en "The force Awakens" que copió la estructura de "A new Hope" de manera alevosa). Pero por sobre todas las cosas, como decía antes, el nivel de autoparodia es el justo para que el espectador con dos dedos de frente puede reírse sin perder la tensión que tiene el conflicto principal. Es una fina línea que puede hacer desbarrancar muy fácilmente un film de este calibre ¿Ejemplos? Kong: Skull Island (2017) -por obvias razones suelo compararlas-. Aquella peli era una propuesta clase b, sosa y aburrida (¡pecado mortal!) que además no se tomaba en serio, y no en el buen sentido. Las miradas que cruza Samuel L. Jackson con Kong son uno de los momentos cinematográficos más absurdos que recuerdo de los últimos años.


En esta era del remake, claramente lo que factura en Hollywood son las franquicias, engordadas en precuelas, secuelas, spin offs. Muchas de estas películas viven sólo de la nostalgia, de la referencia al material original y no mucho más. Star Wars es el ejemplo más ostensible, pero pensemos en los universos de Alien, de Pixar, de Harry Potter (la secuela de Animales Fantásticos está a punto estrenarse), la lista es interminable. El mismo público ha cambiado la forma de consumir este cine; abunda el metalenguaje y la intertextualidad, la autoreferencia, los guiños constantes al espectador que casi rompen con la cuarta pared. La regla es construir siempre sobre obras que forman parte de la cultura popular y del inconsciente colectivo. Me pregunto ¿por qué no puede haber un nuevo fenómeno como Star Wars de 1977? ¿una nueva Jurassic Park? La respuesta es: no hace falta, son marcas que ya existen y que funcionan. Nulo riesgo artístico y muy pocas garantías de calidad. Hay intentos de generar nuevas franquicias, pero los clásicos han probado ser tanques imbatibles. Y mientras la vaca de leche, la van a seguir exprimiendo.



2 jul 2016

X-Men Apocalypse (2016)



Una de las franquicias más longevas del género superheróico llega a su sexta entrega con evidentes signos de desgaste. El director Bryan Singer cierra esta segunda trilogía dignamente, aunque sin rasgos destacables.

Sinopsis: Tras miles de años dormido Apocalipsis, el mutante más poderoso que ha existido nunca, despierta y recluta un equipo, encabezado por Magneto, para acabar con toda la humanidad y crear un nuevo orden mundial. El Profesor X y sus jóvenes mutantes tratarán de detener al mayor enemigo contra el que se hayan enfrentado jamás.


Los mutantes han llegado a su tope. Seis películas van ya, sin contar los spin offs (Wolverine, Deathpool) y los recursos comienzan a agotarse. Las situaciones se repiten, se vuelven sosas, sin sorpresas pero también -lo peor de todo- sin alma. El esfuerzo del director es notable. Luego de la grata sorpresa que fue X-Men: Days of Future Past (2014) daba la sensación que la saga mutante había dado lo mejor que podía dar. Apocalypse pareciera confirmar estas sospechas. 
Comencemos por enumerar los puntos más flojos (y más evidentes) del film. El villano que da nombre a la película está completamente deslucido; carece de impacto, de profundidad. Y es un desperdicio de talento pues la interpretación del enorme Oscar Isaac no se luce. ¡Y no es culpa suya, claro! sino de como fue encarado el personaje desde el guión. Su historia y sus motivaciones son chatas y sin atractivo (además de tener un diseño, por lo menos, polémico). Hablamos del primer mutante, inmortal y todo poderoso... sin embargo, no da miedo. El espectador nunca va a sentir una real amenaza. Todo lo épico que debería ser es presentado mediante diálogos (las referencias bíblicas, etc.), nunca llega a sentirse verdaderamente en carne propia. Siguen siendo más complejos e interesantes Stryker o Magneto -por enumerar alguno de los villanos más emblemáticos de la franquicia-. De hecho, estos personajes vuelven a aparecer, lo que alimenta esa sensación de repetición constante (alguien debería avisar al estudio Fox que el cliché de Magnento destruyendo todo al final del film está agotadísimo).

Otro punto flojo es la cantidad de personajes. Un rasgo característico de los X-men y que Singer suele manejar muy bien. Pero en este caso el fan service termina por jugarle en contra -si algo ha demostrado Deadpool (2016) es que la cantidad no hace a la calidad, pocos personajes pero bien implementados en la trama suma mucho más al producto final-.
Y además, se han perdido la oportunidad de mostrar la "cocina" del grupo principal, como se genera la dinámica entre sus integrantes. La escena eliminada del Mall que protagonizan Jean, Scott, Jubilee y Nightcrawler, es un ejemplo de esto. En cambio, han abierto sub-plots que no terminan de cuajar: el trío Xavier-Magneto-Mystique que se introdujo en First Class y se desarrolló en la secuela ahora perdió sentido (Jennifer Lawrence es otro de las tantas figuras desaprovechadas). Algo parecido pasa con Quicksilver y la búsqueda de su padre que parecía iba a cobrar relevancia pero queda inconcluso. ¿Y el insulso "romance" entre Moira y el Prof. Xavier? La retrocontinuidad que tan bien supo explotar el director en Días del pasado futuro, acá no le sirve. Todo está forzado y no suma a la historia, que ya de por sí carece de tensión y de un buen desarrollo.
Los guiños al cómic que realmente van a disfrutar los fans son el cameo de Weapon X, el fénix o los trajes noventosos que se ven sobre el final. Pero nada de esto salva a una película floja y completamente olvidable.

Ante el arrollador éxito de la factoría Marvel Studios, los productos superheróicos de Fox son vistos como de segunda. Pero hay que darle a la franquicia mutante y especialmente a Bryan Singer el reconocimiento que se merecen. Han pasado 16 años desde aquella primera X-men, una de las películas fundantes -junto al Spider-man de Sam Raimi- del género de superhéroes como lo conocemos hoy. Ahí están las bases para que esta franquicia siga creciendo (otra vez, Deadpool así lo ha demostrado), personajes todavía no vistos o poco desarrollados, historias clásicas del cómic (Claremont, Morrison) todavía no exploradas, etc etc. Todo depende de la imaginación y la creatividad del realizador que se haga cargo del próximo film. Y que no repita los mismos errores. Tal vez una película más chica, autocontenida, que no sea esclava de la continuidad, el fan service o los (pobres) FXs. No hace falta un villano superpoderoso que quiera destruir el mundo pues el verdadero atractivo está ahí dentro, en la Escuela Xavier para jóvenes dotados, en los alumnos y profesores que la conforman.

13 may 2016

Captain America: Civil War (2016)


Sin sorpresas pero con una propuesta más que atractiva, llega la nueva película de la factoría Marvel, de la mano precisa y certera de los hermanos Russo. 

Sinopsis: Después de que otro incidente internacional involucre a Los Vengadores, causando varios daños colaterales, aumentan las presiones políticas para instaurar un sistema que exija más responsabilidades y que determine cuándo deben contratar los servicios del grupo de superhéroes. Esta nueva situación dividirá a Los Vengadores, mientras intentan proteger al mundo de un nuevo y terrible villano.


La factoría Marvel ha generado un sistema de producción eficiente y práctico. Las películas salen como si de una fábrica de chorizos se tratara. Repiten su ya probada fórmula de acción, humor y fanservice, con resultados generalmente satisfactorios, aunque desparejos. Son los guionistas y directores implicados los que terminan por levantar un poco el standard y la calidad de la obra (o terminar de hundirla en la mediocridad). Los hermanos Russo ya habían demostrado en su anterior film, su mano experta para crear un thriller de acción, intriga y suspenso, con la usual dosis de gags y chistes a la que nos tiene acostumbrados Marvel Studios. Captain America: Civil War es demoledora, no da respiro. Es entretenida, está muy bien realizada y sobrelleva muy bien los conflictos (terriblemente) dramáticos que sufren los personajes, equilibrando con elegancia tensión, acción y humor.

Los grandes aciertos de esta entrega están primeramente en la historia, un guión muy sólido que -sobre la base que ya construyeron los films anteriores- desarrolla muy naturalmente el conflicto principal. Hay algo de retro-continuidad, los Russo retoman lo que Captain America: The Winter Soldier había dejado abierto y sin explorar: el (polémico) pasado de Bucky como asesino de Hydra. Y lo integran con maestría a otro gran conflicto que las películas Marvel venían esquivando (o que por lo menos se sugería y siempre quedaba fuera de campo), el daño colateral, las muertes y la destrucción masiva resultantes de las batallas de los Avengers. Acá vemos que hay consecuencias, los muertos empiezan a tener caras, nombres (SPOILERS! a partir de ahora, si no la viste, te sugiero que veas la peli y luego vuelvas a leer el resto) como la madre que increpa a Tony Stark por la muerte de su hijo, o Zemo, el ¿villano? de la película. El personaje de Daniel Brühl poco tiene que ver con el del cómic, es un personaje trágico y sus motivaciones son el verdadero pilar del conflicto.
La venganza.
Es el gran tema que nos plantea la película y que nos interpela en gran parte del metraje. En los argumentos de los personajes, en las tragedias que atraviesan (en ese sentido el personaje de Black Panther representa el camino a la redención, casi la única luz de esperanza en un film bastante oscuro y violento). 

Los puntos flojos de la peli exceden a los Russo y tienen que ver con formar parte de una franquicia, de un universo fílmico enorme. Cada película, cada nueva entrega se siente (cada vez más) como parte de un enorme puzzle. Y se vuelven comunes los plots inconclusos, los finales abiertos, las escenas de relleno y los cameos de personajes metidos a presión (la naturaleza episódica del film hace que el título sea anecdótico pues es tanto Capitán América 3, como Iron man 4 o incluso Avengers 3 en alguna medida).
La aparición de Spider-man es una de las "sorpresas" de la película, la esperada versión (finalmente!) que nos ofrece Marvel luego de que Sony cediera los derechos. Su aparición es divertida y produjo en la sala risas generales. A la historia no sólo le suma nada sino que su participación fuerza muchísimo el verosímil y el tono oscuro que se venía construyendo. 
Pero estos son detalles aparte porque, paradójicamente, los Russo han sabido aprovechar y usar los elementos que podían volverseles en contra y usarlos a su favor, en pos de una historia heavy, jodida, adulta. El conflicto político (que en el cómic Civil War es muy diferente, ya que es un conflicto global que implica un registro de todos los superhéroes del universo Marvel) en realidad, es sólo una excusa. Es una olla de presión que termina cristalizando las culpas de todos los personajes, sus remordimientos, sus conflictos internos.


En conclusión, Civil War es una película redondita. Entretenida, con buen ritmo y secuencias memorables (¡la gran batalla entre los dos bandos!). Pero también tiene el mérito de ser la más adulta de Marvel Studios. El gran giro del final es que no hay villano -pues Zemo funciona más como catalizador que como antagonista-, y esa es la decisión más arriesgada que han tomado en esta franquicia de blockbusters. Pues es parte de las convenciones de la aventura y el género superheroico que si los héroes se pelean, un villano en común los va a terminar uniendo nuevamente (quedará tal vez, para una siguiente entrega, la esperada Infinity War). En este caso, el conflicto se vuelve personal, muy personal y el personaje de Tony Stark se revela, por lejos, como el más complejo. La actuación de Robert Downey Jr. merece una mención aparte pues logra volver humano a su personaje, logra que entendamos su lógica. Su dolor, su frustración, su intento por hacer "lo correcto" y, finalmente, su caída al lado oscuro (mi analogía no es casual, recuerden sino el destino trágico de Anakin Skywalker). Entendemos entonces que, como la serpiente que se muerde la cola, se trata de en un círculo de víctimas que se convierten en victimarios que, estando dentro de ese loop eterno de tragedias, están imposibilitados de salvar a otros pues primero deben "salvarse" a ellos mismos.

Más allá de los colores, los efectos, el marketing de #teamcap o #teamironman... esta obra trata temas universales que invitan a la reflexión. La culpa, la venganza, el camino a la perdición, la amistad y la lealtad por sobre todas las cosas. Las elecciones que uno hace que afectan nuestra vida y que también afectan a los demás. Pero sobre todo, el poder inherente en cada individuo de hacer "el bien" o "el mal", de transformar el mundo, pero empezando por uno mismo, por el cambio interno, ese que nos redimirá o nos terminará destruyendo.

7 ene 2016

Star Wars VII: The Force Awakens (2015)


Esperadísima secuela de la saga más taquillera en la historia del cine. J.J. Abrams confirma su efectividad como director de "blockbusters" con una entrega correcta que, a pesar de sus defectos, trae una nueva esperanza para todos los fanáticos.

Sinopsis: 30 años después de los eventos ocurridos en Star Wars: El retorno del Jedi, llegan nuevos personajes a la saga. Rey, una juntadora de chatarra del planeta Jakku y Finn un Stormtrooper se encontrarán en el camino. 


CLÁSICOS REFRITOS
Primero una aclaración. Volví a ver las 6 peliculas anteriores y -salvo El imperio contraataca (el famoso "luke i´m your father" condensa la idea medular que sostiene el film, es más adulta, coherente y sombría que el resto)- son todas malas. Me encanta Star Wars, pero no son referentes de buen cine. Aclarado esto, lo que hizo Abrams está muy bien. La peli apunta a renovar el público pero también trabaja mucho la nostalgia, intenta revivir la mística para los nerdos más grandecitos. Y ahí estamos fritos porque la película no puede hablarle a todo el mundo. Muchos fanáticos acérrimos no van a poder tragarse esta nueva generación. Y mucha gente -no necesariamente el público más joven- se acercan por primera vez a la saga, a fuerza de hype y publicidades quema-bochas.
Yo la disfruté. Pero en algún punto también me dió tristeza porque ya no se puede recuperar ese asombro infantil. Hoy es la tendencia de todas las franquicias del cine fantástico que son o fueron clásicos. Elijan ustedes la que quieran, desde las fallidas Tron o Indiana Jones hasta las últimas Terminator o Jurassic World. O incluso la incipiente Ghostbusters que está por venir (que aún sin haberla visto, ya podemos esperar lo peor). MAD MAX tal vez sea el único ejemplo de una franquicia renovada (¡renacida!) con dignidad, pero es claramente una excepción a la regla.
Es la era del refrito, sin contenido y sin autores. El cine fantástico de los ´70 y ´80 fue rico en creatividad y voces autorales que tenían cosas para decir. Hoy el cine no inventa nada, vive de viejas glorias, se mira el ombligo y recicla las historias que ya todos conocemos. Por eso homenajea (copia descaradamente) y repite los mismos chistes, una y otra vez, apelando a la emotividad o la nostalgia. La auto-consciencia del cine se volvió bastante cabeza, es todo muy evidente y sin segundas lecturas. No hay otra capa de profundidad para analizar porque todo remite a la obra original y se interpela al espectador para que se ría del chiste. Pero una vez que salió de la sala está vacío, no hay reflexión, no hay contenido, solo muñequitos y merchandising para seguir consumiendo.
El límite es delgado. Por ejemplo, Jurassic World remite constantemente al clásico de Spielberg. No sólo se hace cargo sino que además el subtexto da a entender que "lo viejo" (lo original) siempre será mejor. O tenemos el triste caso de Terminator Genesys, con una insólita repetición plano por plano del clásico de Cameron y un Schwarzenegger muy viejo ya para el papel, que sólo puede justificarse (otra vez) apelando a la nostalgia.

EPISODE VII
Ahora sí! pude ver Episodio VII en dos oportunidades. La primera vez la disfruté como toda buena aventura (tiene una arte sarpado, grandes escenas de acción, diálogos divertidos, guiños a rolete y fan service a morir, etc etc) pero me dejó como un sinsabor. Hoy más en frío creo entender por qué, acá ennumero un par cosas (OJO! HAY SPOILERS):

- HAN y LEIA: Ford y Fisher ya están muy viejos, si tenían química la perdieron. Leia no aporta nada a la historia (ni siquiera la emotividad que uno hubiera esperado). Y sus personajes parecen haberse estancado en el tiempo. Si, Ford sigue siendo Han Solo ¡pero sigue siendo el mismo de episodio IV! en la ficción pasaron 30 años pero los personajes siguen igual, se estancaron en el tiempo, no evolucionaron. Al igual que muchos, le tengo un gran cariño a este personaje, sólo a mi me pone triste esto? le robaron una vida plena, murió como un contrabandista porque “es lo mejor que sabía hacer”.

- REPÚBLICA: Y eso es solo una muestra de lo CONSERVADORES (en el peor sentido de la palabra, ya no hablamos sólo de una estructura de guión) que fueron a la hora de imaginar este mundo. ¡Si el universo Star Wars es enorme y rico! Realmente no explotaron todas los posibilidades que tenían a mano. Y lo poco que nos muestran de ese mundo tampoco está del todo desarrollado. Lo que mencionan de la Resistencia y la Primera Orden nos hizo ruido a todos… hay una república? ¡muestrenla! el momento en el que revientan 5 planetas no tiene peso dramático, para el espectador no significa nada.

- GUIÓN: Ahora somos condescendientes con estas franquicias que entregan la historia en capítulos. Las lagunas o los agujeros de guión no son cliffhangers! ni siquiera está explotado el dramatismo y el conflicto que nos presentan! Han Solo tiene un pibe que está masacrando aldeas, mundos… y el chabón sigue con su peludo compinche haciendo chistes, huyendo (otra vez) del verdadero conflicto. Como personaje clásico de la saga se merecía otro destino.
Hay algo en el guión que se nota está atado con alambres, una lástima porque ajustándolo un poco podría haber sido mucho más épico (y coherente).

- KYLO REN: es fácil pegarle al patético de Kylo. La idea para el personaje era buena pero está mal encarada, hasta Lucas con sus limitaciones manejó mejor el conflicto interno de Anakin en episode III. Lección básica para hacer cine: que los personajes no cuenten en voz alta sus conflictos internos!!! “uy me tira el lado luminoso”. En episodio VI, Vader tiene un claro conflicto entre su hijo y el emperador, sin decir nada y hasta con una máscara puesta queda claro. La voz en off o las declaraciones en voz alta son atajos muy mediocres para guionistas y directores haraganes, y en esta peli está lleno de esos.

- FINN: es un personaje muy secundario que, inexplicablemente, tiene muchísimo peso en la trama. Que sea un stormtrooper renegado fue una de los pequeños riesgos que tomaron, no está mal. Aporta momentos simpáticos.

- INCOHERENCIAS que traicionan el verosímil de la peli hay miles. Una que me molestó particularmente: Kylo ren es poderosísimo, lee mentes, para rayos en el aire… pero apenas se banca una lucha de sables laser con un stormtrooper renegado (encargado de la limpieza (?)).
El final debe ser sorpresivo pero ineludible, así era? No se cumple ninguno. El Deus ex machina es muy evidente, esa GRIETA que se abre, está ahí para demorar el desenlace. Otra vez la condescendencia, porque sabemos que se viene el episodio VIII entonces lo aceptamos mansitos. Vuelvo a remitirme a la saga clásica: episodio V, el final queda abierto, inconcluso, pero ahí está justificado por lo menos desde lo dramático, Vader se anuncia como padre de Luke, Luke pierde la mano, hay consecuencias… acá no pasa nada más que generar gratuitamente cierta ansiedad para resolverlo (o no) dentro de 2 años. ¿Qué vincula a Kylo Ren y a Rey? ni siquiera sabemos si es hija de Luke, no sabemos nada. 
Abrams fue muy tacaño con la información que dió (¡como en Lost!) de los personajes principales y eso hace que sus motivaciones sean poco claras. Rey pasa de no saber de la fuerza o de Luke (“pensé que era un mito") a manejar el sable y la fuerza en un instante. 


En fin, Abrams hizo un buen trabajo, fue muy respetuoso de la obra original , tal vez demasiado. Podría haber sido peor… pero también mucho mejor. ¿Vendrá un director con más libertad, que corra más riesgos? Podrán renovar definitivamente la franquicia o seguirán repitiendo fórmulas? esperemos que la Fuerza los acompañe.

30 jun 2015

Mad Max: Fury Road (2015)


Sorprendente e inesperada bomba la de George Miller y su anticipado regreso a la saga que lo consagró como realizador.  Una película de género, irreverente, jugada y sin medias tintas.

Sinopsis: Atormentado por su turbulento pasado, Mad Max cree que la mejor manera de sobrevivir es deambular solo. Sin embargo, termina dejándose llevar por un grupo que huye a través del Páramo en un Camión de Guerra, conducido por una Emperatriz de élite, Furiosa. Están escapando de una Ciudadela tiranizada por el Immortal Joe, a quien se lo ha privado de algo irremplazable. Enfurecido, el Caudillo Militar reúne a todas sus pandillas y persigue despiadadamente a los rebeldes en una sucesiva y encarnizada Guerra del Camino.


Desde Australia, George Miller marcó un antes y un después dentro del cine de género con su película independiente Mad Max (1979). Y terminó de definir ese estilo inconfundible con The Road Warrior (1981), visionarias y adelantadas a su época en cierto sentido. La trilogía se completaba con Mad Max Beyond Thunderdome (1985), con una estética que sería escuela para todo el cine post-apocalíptico -se me viene a la mente entre otras, aquella gema infravalorada como fue Waterworld-.

Ahora, volviendo... esta nueva entrega es un "reboot" de la trilogía original, aunque tranquilamente podría ser una continuación. El argumento es simple pero efectivo, se trata de una larga y épica persecución (muy al estilo Mad Max 2 y su escena final) en un vasto desierto (que recuerda mucho al de Mad Max 3). 
La presentación del personaje es hermosa y precisa: Max está solo (solo, con su auto), nos da la espalda, a nosotros (al mundo). Mirá hacia un horizonte de arena que se extiende al infinito. Hay que seguir avanzando pero no hay lugar hacia donde ir (tampoco un lugar al que volver). Max lo perdió todo, huye del pasado, no pudo proteger a su familia y el fantasma de su hija lo atormenta día y noche. 
Todo eso resuelto en un sólo plano. Pero no sólo eso, mientras Max mastica esa indefensa lagartija, también nos muestra LA ley que rige este mundo: la ley de la selva, la ley del más fuerte. Sobrevivir significa pisar al más débil y alimentarse de él, sobrevivir es lo único que importa. Es una ley natural y es la base de este mundo distópico que se nos presenta. 

La introducción está acompañada con una voz en off redundante e innecesaria (a estas alturas todavía no estaba rendido ante la voluptuosidad y la contundencia de esta fantasía; temí lo peor). Signo de estos tiempos, la sobre-explicación, nivelar todo para el consumo de las grandes masas.
Por suerte, el desarrollo del film nos termina demostrando lo contrario. Fury Road no es para las grandes masas. Desde la superficie parecería tratarse de otro "pochoclo" más -y así es promocionado-, cuando en realidad es una película de género (en el sentido más estricto de la palabra). No hay nada "suavizado", Miller exacerba cada rasgo de ese mundo apocalíptico y lo muestra con total crudeza: la gente está sucia y desnutrida, hay enanos, freaks de todo tipo, malformaciones, amputaciones y prótesis robóticas realmente aberrantes. Pero también con personajes y situaciones bizarras, con un humor muy particular (el vehículo con la banda de metal es una genialidad).
También sienta una postura de crítica social y política. Quien controla el agua, tiene el poder. Y con la religión (al motor, al automóvil, a la gasolina) termina por esclavizar y convertir en zombies a toda la población. Lo inteligente del director fue no contar y sobre-explicar cómo funciona ese mundo, con sus propias leyes y creencias, sino simplemente mostrarlo.

Tom Hardy cumple su cuota encarnando al antiheroe que supo inmortalizar Mel Gibson. Aunque su personaje no es el que más se luce, en el conflicto principal es sólo un testigo. Es Imperator Furiosa (la multifacetica Charlize Theron) quien lleva adelante la historia. Otro mensaje potente, la del matriarcado y la posibilidad de una nueva y más justa sociedad.
Y está Nux (una sorpresa para mi, el joven Nicholas Hoult), quien remite un poco a los personajes simpáticos que interpretaba Bruce Spence en la trilogía original, cuyo papel por momentos me desconcierta.   

Una mención aparte merece el arte conceptual. Los colores, el maquillaje, los diseños de los autos, de las vestimentas. La producción de esta película es increíble. Y el desarrollo puramente cinematográfico, con el menor diálogo posible, se desprende de esa idea seminal (el dibujante Brendan McCarthy colaboró en el guión y el desarrollo de un story de 3500 viñetas!). Goerge Miller venía de hacer animación (Happy Feet) y muy influido por el anime. Quería explorar los límites en una película de acción con las posibilidades que ofrece hoy la tecnología. Y logró un resultado pocas veces visto: con un rodaje de 5 meses en el desierto africano de Namibia, 200 vehículos y todo su equipo de filmación. En Fury Road no hay pantalla verde y eso se nota.

El film por momentos remite a un comic. A la ciencia ficción más sacada de los 70´s, a la Metal Hurlant, a Moebius. A cierto cine Z, al cyberpunk. Pero también es 100% fiel al subgénero que el propio Miller ayudo a consolidar 30 años atrás.
George Miller creó un nuevo clásico, una obra maestra que ya es hoy un film de culto. Logró esa extraña combinación, que muy rara vez se da, entre un producto industrial y de entretenimiento y el más honesto cine de autor.
Como decía, no es un film para las masas y eso es un gran elogio. Es una propuesta jugada, con muchos huevos porque le habla al hardcore fan del sci-fi (en el cine presencié al menos dos parejas que abandonaron la sala). Por suerte, ha sido un éxito de taquilla y ya está anunciada su secuela Mad Max: The Wasteland.

Me quedo con esta imagen: Max Rockatansky y su camino del héroe, que se hace visible en esa hermosa escena nocturna. Otra vez solo frente al desierto infinito, ahora teñido de azul, Max tiene la posibilidad de elegir. No seguir huyendo (¿cómo huir del pasado, si se lo lleva a cuestas?) sino ayudar a otros. Un sólo acto de empatía y solidaridad bastan para redimirse. La redención que abre la puerta al tercer y último acto del film. Al final, aquel paria solitario y triste, terminará por partir una vez más con destino incierto, pero esta vez mirando de frente, sosteniendo la mirada, perdiéndose entre la multitud.

9 ago 2014

Guardians of the Galaxy (2014)


Marvel Studios volvió a hacerlo! Corrió el riesgo adaptando este grupo de la B y terminó ofreciendo un Space Ópera divertido, lleno acción, humor, gran elenco y excelentes efectos especiales.

Sinopsis: El temerario aventurero Peter Quill se convierte en presa de una implacable cacería de recompensa después de robar una misteriosa esfera codiciada por Ronan, un poderoso villano con ambiciones que amenazan a todo el universo. Para evadir al persistente Ronan, Quill se ve forzado a hacer una incómoda tregua con un cuarteto de dispares inadaptados: Rocket, un mapache pistolero; Groot, un humanoide con forma de árbol; la mortal y enigmática Gamora y el siempre sediento de venganza Drax el Destructor. Cuando Quill descubre el verdadero poder de la esfera y la amenaza que ésta representa para el cosmos, debe hacer todo lo posible para reunir a sus heterogéneos rivales para una última y desesperada misión, con el destino de la galaxia en juego.



Viendo esta película lo primero que me pregunté es por qué Hollyeood no hizo algo así antes? Hollywood necesitaba un film así. O mejor dicho, el público que disfruta de estas propuestas necesitaba a Guardianes de la Galaxia. En épocas de remakes, reboots, seires basadas en películas y películas basadas en series, la creatividad es lo que escasea. Y esta película evoca a una etapa del cine fantástico que rebozaba creatividad, el cine ochentoso. Los Cazafantasmas, Volver al futuro y tantas otras. Lo evoca en espiritu, tiene una frescura que propuestas como Tranformers - por poner un ejemplo-, adolecen. Evoca especialmente a Star Wars o Indiana Jones (sobre todo a la primera, tratandose justamente de una "Space Opera"). El personaje de Peter Quill tiene muchos puntos de contacto con Han Solo, el forajido que sólo busca el beneficio personal hasta que encuentra motivaciones más altruistas que lo redimen.
Hay muy poco que criticarle, Guradianes es un producto redondo, entretenimiento puro y duro que recupera un sentido de la aventura que la propia franquicia de Star Wars había perdido en su 2da trilogía. 

El film está basado en un ignoto cómic  de Marvel, que recién hace unos años -de la mano de Brian Michael Bendis- comenzó a cobrar una relativa notoriedad. Por eso cuando escuché de este proyecto desconfiaba, pero el hecho de que sean personajes poco conocidos le jugó a favor a Marvel/Disney. James Gunn a cargo de la dirección, tuvo la libertad para reescribir el guión y adaptar el cómic con ciertas licencias. La versión del grupo acotada a 5 miembros por ejemplo, con el personaje de Nova como el gran ausente.

Otro punto a favor es el casting: Chris Pratt es uno de los grandes hallazgos, proveniente de la comedia, está muy bien dándole vida a este antihéroe. Me sorprendió gratamente Lee Pace haciendo del villano fanático religioso, Ronan. Dave Batista, luchador de MMA fue otra sorpresa, como Drax el Destructor. Zoe Saldana está muy bien pero su personaje tal vez sea el que menos se luce del grupo. Y lejos, los personajes con más onda de la película: Rocket Racoon, con un laburo de voz por parte de Bradley Cooper que es IN-CRE-I-BLE. Y Groot, un personaje que -basandonos por el trailer, no parecía que fuera a aportar demasiado-, pero ofrece momentos tan emotivos como divertidos (y no gracias al pobre aporte de Vin Diesel, que grabó en 15 minutos la voz).
Cabe mencionar algunos de los numerosos actores de reparto:
Glenn Close y John C. Reilly (como miembros de los NOVA corps), Benicio Del Toro (como The collector), Michael Rooker (como Yondu) y, por supuesto, Josh Brolin en la voz de Thanos.

No suelo hacer mención de los Soundtracks pero en esta ocasión hay que reconocer que hicieron algo muy llamativo. La banda de sonido es otro protagonista, con canciones cuidadosamente seleccionadas. La música setentosa cobra vida y termina de moldear, desde el minuto uno, el tono del film.

Una película redonda, muy disfrutable y llevadera. Aparte de todos los hallazgos y aciertos que mencioné, reconozco que como fan de la ciencia ficción debo darle un punto extra. La recreación de este universo galáctico es inmenso, el trabajo que hay detrás es épico. Desde los vestuarios, el maquillaje, el diseño de personajes y razas, planetas, naves. Sólo vean el créditos para tener una noción de la cantidad de gente que estuvo detrás de cámara para llevar esto adelante. Gracias James Gunn traer de nuevo la aventura al cine, esa aventura que nos devuelve el estupor infantil al menos por dos horas. Gracias Marvel por Guardianes de la Galaxia, gracias.

2 ago 2014

Moon (2009)


Película independiente de ciencia ficción y ópera prima de Duncan Jones, ganadora de numerosos premios, todos ellos más que merecidos.

Sinopsis: El astronauta Sam Bell tiene un contrato de 3 años para trabajar en la Luna y traer helio-3, el nuevo combustible utilizado en la Tierra. Está sólo en la luna y su único contacto es GERTY, una computadora inteligente que atiende sus necesidades diarias. Luego de un terrible accidente, a pocos días de volver a La tierra, Sam descubre que GERTY tal vez no es lo que parecía ser y deberá encontrar una forma para volver a La Tierra por sus propios medios.


No sabía muy bien que esperar de esta peli. El póster es lo más anti-climax que hay, realmente no me llamaba. Me remitía a una obra unipersonal con un decorado barato de fondo. Y no estaba tan errado, pero me tuve que comer mis prejuicios ante las virtudes de Moon.
Justamente es en su despojo de grandes artificios donde la película gana, en su presentación humilde pero con un trasfondo y un contenido muy rico.
Hay una gran historia de ciencia ficción detrás de lo que yo llamaba denostadamente un "unipersonal". En un futuro no muy distante, la tierra consume energía proveniente de las rocas lunares. Y toda la película transcurre en una base en la luna, donde Sam Bell debe cumplir sus tareas en completa soledad hasta cumplir sus contrato de 3 años y poder volver con su familia. Muy lentamente, con un clima claustrofóbico y opresivo nos vamos metiendo en la mente de un  perturbado individuo. Cuya espiral de degradación física y mental se muestra muy sutilmente, con una dirección y edición que nos va mostrando pistas a cuenta gotas sobre qué es lo que en verdad está pasando. La sensación de Deja Vu, en un espacio inalterable, en soledad, con la sola compañía de una inteligencia artificial (la computadora GERTY, en la voz de Kevin Spacey). La escena de la enfermería, donde Bell se despierta después de un accidente y alguien idéntico a él lo mira en silencio. ¿Sam se volvió completamente loco? ¿Es un truco y alguien lo engaña? ¿O hay acaso algo más?

El film se enmarca dentro de un subgénero de la ciencia ficción donde el hombre se enfrenta al vacío infinito del espacio, donde el/los protagonista/a suele/n sucumbir siempre solos, en una nave fría y estéril. Me vienen a la cabeza películas como 2001: A Space Oddesy (1968), Alien (1979), Event Horrizon (1998) o Sunshine (2007). Pero por sobre el suspenso, el terror o el thriller, en Moon prima el drama. Por eso, en su claro homenaje al sci-fi de los 70´, la que más se emparenta con esta obra es Solaris (1972) por su clima intimista, enfocado en el drama humano.

El encargado de esta joyita es Duncan Jones, hijo de David Bowie (el talento es de familia). Su ópera prima cosechó en el célebre festival de Stiges 2009 los premios a: Mejor película, actor (Sam Rockwell), guión y mejor diseño de producción. Nada mal, no?
Rockwell ha demostrado ser un actor versátil, pero en esta producción realmente se luce. Cada minuto en pantalla no tiene desperdicio. Y el director es, para mi sorpresa, el responsable de Source Code (2011), otra gran película de ciencia ficción. Y parece que Duncan está en ascenso porque se encuentra ahora a cargo de Warcraft (anunciada para 2016), adaptación del famoso videojuego de fantasía épica. Espero con ansías ver su próximo trabajo.


1 jul 2014

About time (2014)


Comedia romántica con elementos de ciencia ficción, del director de Love actually y Nothing Hill.

Sinopsis: Tim Lake (Domhnall Gleeson) descubre que puede viajar en el tiempo.  Así es que decide volver al pasado a intentar conquistar a Mary (Rachel McAdams), la chica de sus sueños.


Anoche vi esta película sin saber muy bien que esperar. El poster es engañoso. Había escuchado buenas críticas y la verdad es que me sorprendí con una propuesta bastante original. Una comedia romántica donde el personaje protagonista puede viajar al pasado, su propio pasado y alterar hechos de su vida. La idea ya se ha visto antes, la diferencia está en el enfoque. En el "Efecto Mariposa" por ejemplo, cada viaje desataba una tragedia detrás de otra (que incluían a veces muertes muy forzadas). Acá en cambio las situaciones no buscan otra cosa que robarnos una sonrisa (o una lágrima emotiva, según el caso).

El director, Richard Curtis hace lo que mejor sabe y a lo largo de eventos cotidianos nos brinda un film lleno de humanidad, emotividad, diálogos ingeniosos y grandes actuaciones. Sus virtudes están en el desarrollo de los personajes, todos ellos muy queribles. Se destaca Bill Nighy, el padre del protagonista, gran actor y muy lindo personaje. Gleeson cumple correctamente y Rachel Adams repite un personaje similar al que vimos en The Time Traveler's Wife (2009).
Por cierto, en esa cinta los viajes del tiempo eran los verdaderos protagonistas y generaban situaciones dramáticas, desconcertantes, giros sorpresivos. En cambio,  About Time evita estas cosas al punto de traicionarse a sí misma. No hay drama ni tragedia en los viajes temporales. El elemento fantástico es una mera excusa para contarnos una historia de amor. Y este es su mayor defecto.

La película es entretenida y bien resuelta, pero no explota su original propuesta al máximo potencial, no se la juega. Promediando el final, se vuelve sosa, innecesariamente moralista. Y la lógica de las leyes en los viajes temporales se corrompe -por eso decía lo de traicionarse a sí misma- en pos de la historia, del momento emotivo.
Algo así pasaba en el final MIB 3, donde también hacían la "vista gorda" a las leyes temporales que ellos mismos habían planteado, pero el peso dramático de esa decisión en Men in Black tenía sentido. En About Time hacen trampa y les sale mal.
Todo porque el director nos quiere decir que vivamos cada día como si fuera el último. Ah y que encontremos el amor! Esa es la tragedia que plantea el film, no encontrar el amor o la persona correcta... sino nada tiene sentido, un mensaje bastante debatible (una lástima lo que plantean con el personaje de Kit Kat). Según Curtis la vida se define por la pareja que uno elige -o que le cae a uno por azar bah-.

En fin, un film entretenido, original y con muchos aciertos. Pero que podría haber sido mucho mejor resuelto si se arriesgaban con un guión más inteligente, más orientado al humor que a la moraleja y al sentimentalismo barato.

3 ago 2009

Star Trek (2009)


Renovación de la clásica saga, contada desde cero, en las manos de J. J. Abrams. Claramente apuntada a capturar a un nuevo público (juvenil); el film es una entretenida aventura espacial que mezcla en buenas dosis acción, humor y aventura.

Sinopsis: nueva visión de "Star Trek," la aventura espacial más grande de todos los tiempos, presentando una nueva y joven tripulación que se aventura con valentía donde ningún hombre ha llegado antes.

El nombre de J. J. Abrams se asocia a realizaciones exitosas y que suelen ser garantía de entretenimiento. Es el creador de Lost, Alias y Fringe, y el productor de películas como Cloverfield (2008) entre otras. Su primer film como director fue Misión imposible 3 (2006). Este año se lanzó a un proyecto sumamente ambicioso: reversionar el universo "Star Trek" desde el principio.
Son por demás conocidos los fanáticos de esta saga, los trekkies (ejemplo bien concreto y definido de un "freak"). Un círculo cerrado que en algún momento debía romperse para revitalizar desde cero una franquicia estancada hace tiempo.
Abrams apuntó claramente a un público juvenil. El film tiene todos los elementos clásicos de la ciencia ficción, y mecha muy bien -en un ritmo frenético- grandilocuentes escenas de acción (¡la primer escena!), aventura (Kirk abandonado en ese planeta helado) y un humor adolescente, que a veces se excede (la escena de la reacción alérgica de Kirk, con sus manos hinchadas, está claramente de más).
Los protagonistas -no absolutos pero si de más peso- del film son Zachary Quinto (Sylar, el reconocido villano de Heroes) como Spock y Chris Pine (galancito de comedias "teenagers") como James Kirk. La película introduce muy bien a estos dos personajes, dando a conocer sus respectivos orígenes y motivaciones. El villano de turno es Nero, interpretado por un más que correcto Eric Bana, quien logra humanizar a fuerza de talento a un personaje bastante simple.

No hay mucho más para decir sobre este entretenimiento pochoclero; son 2 horas que se disfrutan. Antes de este film no conocía practicamente al universo "Star Trek", así que no puedo hacer comparaciones. Es de esperar las críticas de los fanáticos más fervientes (y también, los más cerrados). Pero es una buena oportunidad para que el público del nuevo milenio se acerque a esta historia clásica.

17 jul 2009

Transformers: La venganza de los caídos (2009)


La secuela mantiene el estilo y la calidad de su predecesora. Sin dilaciones con presentación de personajes, el film arremete con la acción constante en un show de efectos especiales sin precedentes.

Sinopsis: Al regresar a Cybertron, Starscream toma el liderazgo de los Decepticons y decide regresar a la tierra. Los Autobots, creyendo que la paz es posible, descubren que Megatron ha sido devuelto a la vida y ahora regresa por venganza.

Quienes hayan disfrutado de la primera parte, esta secuela no decepcionará en absoluto. Los personajes están ya presentados, así que el film comienza de lleno con una secuencia de acción bien grandilocuente en Shangai. Y no dará respiro al espectador hasta el final del metraje.
Vuelven con sus personajes centrales: -la nueva estrella consolidada de Hollywood- Shia LaBeouf (Sam Witwicky) y -la sensual y super promocionada- Megan Fox (Mikaela Banes). Repiten también Josh Dujamel (Major Lennox) y -el siempre descollante- John Turturro (Agent Simmons).
También repite Michael Bay como director, fiel a su estilo, quien supo mantener la coherencia en esta secuela. La cantidad de efectos especiales, explosiones y épicas e interminables escenas de acción, hacen de este film un exceso en cuanto a despliegue visual.
Realmente, las producciones de Hollywood no tienen límites a la hora de realizar este tipo de films. La historia, justamente, demuestra la imaginación infinita de los guionistas pero también que absolutamente cualquier cosa es realizable en la meca del cine.

Como decíamos, ciertas vueltas del guión son delirantes y sólo los fanáticos del género sabrán disfrutarlo.¡ Estamos hablando de un film con robots alienígenas gigantes! cualquier cosa es posible: la presencia de Transformers en la tierra desde épocas ancestrales, portales "inter-espaciales" hasta Egipto y armas que destruyen soles, entre otras. Aunque la más descabellada de todas tal vez sea un Decepticon camuflado como una humana (eso sí que era innecesario). Al igual que en la primera parte, el humor está presente en todo momento, para recordar al público que solo estamos viendo un entretenimiento. Además del histrionismo de LeBouf y Turturro, viejos personajes -como los padres de Sam- y nuevos -como el estudiante Leo, los gemelos Autobots o el Decepticon JetFire (este último es genial) harán gala de un humor constante.

Revenge of the Fallen no inventa nada nuevo, es sólo otro film pochoclero. Pero cumple su objetivo de entretener. Y volvemos a advertir: su público es bastante específico. Aquellos que no puedan disfrutarla será quienes hicieron una mala elección en la boletería.

14 jul 2009

Terminator: La Salvación (2009)


Esta última entrega marca el comienzo de una nueva trilogía, con identidad propia. Su historia es algo predecible, pero llena de acción.

Sinopsis: Tras el holocausto nuclear provocado por Skynet, John Connor organizará la resistencia con los sobrevivientes de la Tierra. Juntos se defenderán del ejército de los cyborgs construido por Skynet.

Antes de empezar, aclaremos dos puntos: uno, las películas originales de James Cameron son de 1984 y 1991 respectivamente. La primera tenía elementos de terror y suspenso muy bien desarrollados, en cambio T2 adicionaba escenas de acción sorprendentes, con efectos muy avanzados para la época. Ambas marcaron un hito en el cine fantástico y de ciencia ficción y cuentan con un estilo y una mística que las hacen únicas. Dos, para mantener la continuidad de la saga, los hechos por venir ya están pautados de antemano: la fallida Terminator 3 (2003), con todas la carencias que pueda tener, planteaba un final bastante contundente. El apocalipsis finalmente llega...

Ahora si. La historia por contar, entonces, no dejaba muchas opciones: el film nos sitúa de lleno en el año 2018, donde el mundo está hecho ruinas y la humanidad fue arrasada por las máquinas (todo esto ya lo conocemos desde el primer film de Cameron ¡hace 25 años!). Las limitaciones para generar un guión que sorprenda eran evidentes, y el film cumple con las expectativas que pudiera haber generado.
Protagonizan Christian Bale como John Connor y lo segunda Sam Worthington como Marcus, el único personaje nuevo y con peso del film. Un personaje raro, por cierto, pero bien desarrollado... y prácticamente la única sorpresa de Terminator Salvation. Están también Kate Connor (Bryce D. Howard), la pareja de John, y Kyle Reese (Anton Yelchin), su futuro padre, como personajes reconocibles.
La realización en general es impecable, con una excelente fotografía, muy buenos efectos y escenas de acción. Dirige correctamente McG (Charlie´s Angels, Charlie´s Angels: Full Throttle).

Lo cierto es que esta nueva trilogía tiene identidad propia y hay que saber separarla de los films anteriores. Esto es otra cosa y forzosamente debía ser así. Claro que los guiños para el fan están y no podían faltar, las referencias son numerosas (algunas son evidentes y otras no tanto): la foto de Sarah Connor y la grabación de la cassettera, los modelos de las naves de Skynet, el cameo de Arnold... Hasta la música y el tema de los Guns ´n Roses "You could be mine" remiten a los films originales.

Otra película pasatista y "pochoclera", que no agrega nada nuevo, pero que cumple con lo básico: coherencia en la continuidad de la saga y entretenimiento puro y duro.

7 jul 2009

5 películas para NO ver antes de morir


A modo de advertencia y como resultado de una irremediable sensación de indignación ante productos tan pobres en materia cinematográfica, se listan a continuación 5 films que deben evitarse. Un ranking arbitrario, pero no por eso menos efectivo.

5- The Spirit (2008)
Solo entra en la lista por la gran decepción que significó el regreso de Frank Miller -consagrado en el mundo del cómic-, después de la gran sorpresa que fue Sin City (que co-dirigió con Robert Rodriguez). En este caso, el apartado visual es muy similar al de la ciudad del pecado. Es lo más agradable en este film denso, incoherente y bastante pobre en el guion y en el desarrollo de personajes. Gabriel Macht (The Spirit) y Samuel L. Jackson (The Octopus) no están mal con sus personajes, en ese tono semí-paródico que plantea el film. Claro que esto no alcanza.
Ni siquiera aprueba como adaptación del cómic original de Will Eisner. Una verdadera lástima.

4- Aliens vs Predator. Requiem (2007)
Son esas películas que los amantes del cine fantástico tienen que ver, aún sabiendo que van a presenciar un film nada original. Aunque ese termina siendo su defecto más perdonable. Personajes pobres, una historia aburrida (con una sub-trama de secundaria totalmente innecesaria, incluída) y lo más nefasto para lo que se espera de un film de acción/sci-fi como AVP: pocas escenas de enfrentamiento entre los monstruos en cuestión, con efectos deficientes y una iluminación pobre que intenta cubrir las falencias en todo momento.
El primer film de la franquicia al menos cumplía con estos últimos requisitos para asegurar el entretenimiento del público. La saga promete continuar y en próximas entregas podría redimirse.

3- Ultraviolet (2006)
Seguramente, aprovechando la figura de Milla Jovovich como figura de acción ya consolidada con la saga de Resident Evil, salió este film que se irige entorno a su personaje. El escenario de "futuro" planteado por el film ya se ha visto incontables veces en otros films de ciencia ficción (una mezcla de Equlibrium, Aeon Flux y tantas otras).
Los fondos generados por computadora son menos que pobres y la historia carece de sentido alguno. Las escenas de acción son pocas y no salvan este insulto al buen gusto.

2- Dragon Ball Evolution (2009)
Para los seguidores del anime de Akira Torishama, se encontrarán con una adaptación falaz, que respeta muy poco de la obra original. Es entendible ver ciertos cambios cuando se parte de un dibujo animado repleto de personajes y tantos años de historias. Sin embargo, el resultado es ridículo y decepcionante, hay solo algunos pocos elementos de humor que son rescatables.
Para los que busquen un film de artes marciales, también saldrán decepcionados ¡No hay prácticamente enfrentamientos! Lo peor de todo es el personaje de Piccolo, que como villano no cumple su cometido. Sus motivaciones son pobres, sus minutos en el metraje son pocos y la "pelea" del final es una broma de mal gusto.
FOX tenía previsto una trilogía. Veremos cómo continúa este bochorno.

1- Street Fighter: The legend of Chun Li (2009)
No habrían logrado un film más vomitivo de habérselo propuesto. La historia está muy alejada de las "peleas callejeras" y los personajes que todos conocemos del juego están ausentes. Solo aparecen Chun-Li (obviamente), Bison, Vega y Barlog; fatalmente adaptados todos. El guión es ridículo, la versión de los personajes no tiene nada que ver con el videogame y están sumamente desaprovechados. El reparto es muy desparejo, en general deja bastante que desear (comentario aparte merece el muchacho de American Pie haciendo de policía duro... "risible" es el adjetivo más amable).
Evidentemente pensado para convertirse en una saga de films. Dios no permita una secuela...

¡Escápenle a estos títulos! Para el espectador desprevenido, sépase avisado y advertido.
Servicio de Sobredosis para el pueblo.

21 ene 2009

Death Race (2008)


Basada en el film de serie B,  Death Race 2000 (1975) con Silvester Stallone y David Carradine. Esta nueva versión cuenta con el protagónico de Jason Statham (¡¿cómo hace para filmar tantas películas por año?!) y la historia que cuenta es diferente. La original - que tiene muy mala crítica-, trataba sobre violentas carreras donde atropellar peatones daba puntos. Aparentemente habría sido inspiración para el videojuego Carmaggedon.

Volviendo a esta remake: esta vez la historia nos muestra un futuro cercano, donde las prisiones ofrecen entretenimiento televisivo usando sus prisioneros. Primero con peleas, y ahora "carreras de la muerte". En este marco, el corredor Jensen Ames (nuestro amigo Statham) es incriminado por el asesinato de su esposa y, una vez en la carcel, forzado a participar de las carreras.

Aparte de repetir fórmulas y clichés, el film es deliberadamente superficial, machista, vacío. Todos podemos disfrutar cada tanto de un film liviano, sin más pretensiones que entretenerte y pasar el rato. Pero la maquinaria de Hollywood toma al público por tonto con este tipo de productos. Llevando todo a un exceso sin sentido, con un argumento pobre, sin desarrollo de los personajes y una estética de videoclip vertiginosa que intenta disimular todos sus defectos. Viendo la filmografía del director Paul W.S. Anderson (Alien vs Predator, Resident Evil), esto no debería ser sorpresa. 
Los personajes son todos estereotipos que ya alguna vez vimos, los "guiños" del guión no son nada sútiles porque, en realidad, son parodias explícitas para el espectador que pueda apreciarlas (cada vez que entran en escena las chicas, la cámara se pone en slow motion y de fondo suena un tema hip hop cachondo; o los copilotos del corredor "Machine Gun" Joe que siempre mueren violentamente... todos, etc etc).
Es entendible que la película no se tome en serio a sí misma, pero hay productos similares con mejores resultados. Shoot ´em up (2007) exageraba estos elementos más inteligentemente. Death Race juega en ese límite ambivalente donde no termina de cerrar su propia ficción.

En resumen: si cayera en un lugar común, diría que "si te gustan los films de acción, la vas a pasar bien". Pero lo cierto es que se puede elaborar un producto más honesto, más inteligente,  sin esperar la condescendencia del espectador mediocre. John Rambo nos ofreció el año pasado un excelente film de acción extremadamente violento pero muy bien resuelto. Taken es otro ejemplo (y puedo seguir ennumerando). Y si hablamos de "películas de autos", la saga Mad Max, aún con décadas de distancia, sigue siendo mucho mejor que esta pobre y chata remake.

13 ene 2009

El día que la tierra se detuvo (2008)


Es fácil tener una relación de amor/odio con el cine Hollywoodense: por un lado cuentan con producciones impresionantes que solo la industria americana puede ofrecer y es imposible encontrar en otros mercado; y por el otro, aburren con un constante intento por homogeneizar al público con films vacíos, impersonales y que solo repiten fórmulas.
En este inefable limbo se encuentra The day the earth stood still, remake del clásico film de Sci-Fi de 1951. Esta producción cuenta con una realización impecable, muy buenos efectos especiales, un elenco de figuras, una dirección correcta..., y una vez más es en el guión donde hacen agua.
La moda de los remakes también es muy propio del cine estadounidense, y los resultados suelen ser dispares. Hace unos años, La guerra de los mundos de Spielberg, sin ser una obra maestra, reinventaba un clásico desde un enfoque más moderno y resultó ser un producto entretenido. Sin embargo, el film de Scott Derrickson cae en la repetición de fórmulas y clichés, típicos del género (y lamentablemente, típicos de la industria).
La historia empieza interesante: una misteriosa esfera desciende sobre New York con dos extraños visitantes, un inmenso robot y un ser humanoide. La doctora Benson se verá involucrada en esta intriga e irá descubriendo las verdaderas intenciones de estos entes.
Jennifer Connelly ha demostrado ser muy dúctil en el pasado, y a Keanu Reeves le sienta muy bien la inexpresividad de su personaje alienígena, los dos están bien en los roles principales. 

Sobre el final, la historia se disipa y se pierde el interés. Pero el error parte desde el inicio al reversionar tan livianamente una historia que tiene casi 60 años y no aportar nada nuevo. El espectador medianamente exigente se va a quedar decepcionado. Algo similar sucedió con la fallida remake Invasores (2007) con Nicole Kidman y Daniel Craig, por ejemplo.
Conclusión: El día que la tierra se detuvo es un film entretenido, que cumple con todos los requisitos para entrar en la categoría de "película pochoclera", pero que no se juega en ningún momento para sorprender al público. 
La ciencia ficción es un género rico, que se puede explotar de mil maneras y si no se reformula, con este tipo de propuestas, está condenado a extinguirse.