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31 ago 2016

Suicide Squad (2016)


Esperada película que extiende el universo fílmico de DC/Warner Bros. de la mano precisa y certera de David Ayer. Entretenida pero decepcionante en muchos aspectos. 

Sinopsis: Un grupo de villanos, con habilidades letales y mágicas recibe la oferta del gobierno para redimirse, a través de una peligrosa misión, que podría terminar por matarlos a todos. 


HOLY SPOTS!
Un fenómeno curioso que se viene dando cada vez más seguido es la sobrecarga de material promocional que, irónicamente, termina perjudicando la experiencia cinematográfica. El increíble poder del aparato publicitario de estas producciones ha crecido a niveles ridículos, y las redes sociales han alimentado a este monstruo fuera de control. Se generan altísimos niveles de hype que afectan, ya no sólo al fandom comiquero (y ya sabemos con que facilidad pueden jugar con nuestra ansiedad), sino a cualquier mortal desprevenido. Teasers, trailers, spots de tv, promos de facebook, youtube e instagram sobreestimulan nuestros sentidos y aseguran nuestra presencia en la sala de cine (las pre-ventas son otro síntoma de este fenómeno, o incluso las avant premiere, porque lo importante no es ver la peli, sino verla primero y antes que nadie). ¿Pero a qué precio? El costo a pagar es enorme porque ese material se instala en nuestra cabeza y genera una especie de película paralela, cargada con nuestra experiencia y nuestras expectativas. La sorpresa y el disfrute despojado y virgen de estos productos es, hoy, prácticamente imposible para un espectador promedio.
En el caso concreto de Suicide Squad, el material promocional le ha hecho mucho daño al producto final. La película carece de profundidad, de un buen desarrollo de personajes o incluso de un argumento medianamente coherente. Es un estridente video-clip cargado de color, violencia y efectos especiales. Todo bien hasta ahí, con un balde de pochoclos y unos lentes 3D la experiencia debería alcanzar para ser satisfactoria. Sin embargo, por más que desconectemos nuestros cerebros por 2 horas, los chistes que ya conocemos no surten el mismo efecto. Los planos y las escenas que ya vimos no se resignifican en el desarrollo del film pues, son sólo eso y nada más. 

EL ESCUADRÓN DE HARLEY
A estas alturas ya nadie puede negar lo obvio, la película es enteramente de Harley Quinn/Margot Robbie. Uno de los grandes aciertos de esta producción fue el casting y en este caso se dió lo que pocas veces pasa, cuando ya es imposible separar al personaje de la persona que lo interpreta (Tony Stark/Robert Downey Jr. es el ejemplo más cercano y obvio). El otro gran atractivo del film fue la interpretación de Jared Leto como el nuevo Joker, que aquí es un personaje completamente secundario pero que promete mucho para futuras entregas. Esta fue una de las grandes decepciones ya que el motor mediático prometía más Joker pero lo único que se ve en la película es lo que ya vimos en los adelantos. Su versión se despega de las anteriores (lo que es un acierto) pero por obvias razones no se llega a ver todo el potencial que podría dar este personaje. 
Los otros protagonistas son Rick Flag/Joel Kinnaman y Deadshot/Will Smith, que cumplen dignamente con personajes sosos y llenos de clichés pero que hacen avanzar la trama. Sorprende un personaje complejo e interesante como es el de Amanda Waller, muy bien caraterizada por Viola Davis. El escuadrón se completa con personajes olvidables como Capitan Boomerang, Killer Crock o Katana. O incluso el personaje de El Diablo al que intentan dotar de cierta profundidad pero lo hacen tarde y mal. Es poco probable que el espectador puede empatizar con estos personajes. Pareciera que están para hacer bulto, soltar chistes (que ya conocemos) y no mucho más.

Las grandes falencias del guión se reducen a decisiones básicas y estructurales. El conflicto principal está muy bien integrado a este nuevo universo de DC comics, donde los metahumanos son vistos como una amenaza, por eso el villano de turno es... ¡una bruja! (Enchantress/Cara Delevingne, otro personaje olvidable), así que el gran conflicto ya se aleja de la intriga y el espionaje que podría asociarse a las primeras versiones del escuadrón en el cómic. El primer acto nos presenta a todos los personajes, en un ritmo frenético que no para nunca, similar a las películas de Guy Richie. El segundo acto parece estancar la película, vemos al escuadrón recorrer esta zona de guerra donde se perpetuan escenas de acción que son, en definitiva, el único atractivo de esta producción (Fuerzas militares enfrentándose a estas extrañas criaturas me recordaron por momentos a estar viendo un videojuego, en la onda de Resident Evil).
El guión fuerza situaciones para que los protagonistas terminen de conformarse como un equipo y llegar así al tercer y último acto: la lucha final, el enfrentamiento épico de nuestros héroes contra el villano, donde forzosamente veremos todos los elementos que conforman al género superheroico (si, incluidos una bomba, un sacrificio, etc etc... recuerden Avengers, The Dark Knight Rises y demás).

David Ayer es un director y guionista que ha probado ya su efectividad en el cine de género. Sin embargo su talento se ve filtrado por una mala edición (se nota el tijeretazo de los productores), una mala promoción (te venden otra cosa, incluso usando material que luego no aparece en el corte final) y un montón de escenas que sólo están para ampliar el universo fílmico que DC/Warner está empezando a construir. 
La sensación de trailer extendido ya lo vivimos con Batman v Superman y aquí se repite. Es común el manoseo del material por ejecutivos, por encima del trabajo del director. Edgar Wright en Ant-man, Sam Raimi en Spider-man 3, Josh Trank en Fantastic Four y la lista sigue. Esta película confirma una clara tendencia, las franquicias son un mero producto comercial donde la voz autoral del director es menoscabada.
Todavía hay esperanzas de encontrar puntos intermedios, un producto comercial no tiene que carecer necesariamente de atributos artísticos. El claro ejemplo es Guardians of the Galaxy (2014), cuyas similitudes están a la vista -incluída una banda sonora muy cool-. El Escuadrón Suicida es una comedia de acción con personajes marginales desconocidos por el gran público, criminales que terminan conformando un grupo que se redime salvando al mundo. La diferencia es que James Gunn tuvo la inteligencia de usar el anonimato de estos personajes en su favor, sus historias son nuevas y frescas y cada uno va ganando su lugar en la historia para terminar, efectivamente, como un grupo establecido y conformado gracias a la aventura que les toco vivir. Evolucionan y cambian y uno, como espectador, les toma cariño. Parece fácil, pero no lo es, en absoluto (levanten la mano quien quiere volver a ver al Capitan Boomerang haciendo chistes junto a Katana y Killer Croc).

En conlusión, Warner se ha perdido -¡otra vez!- una gran oportunidad. Con todos los elementos sobre la mesa para armar una gran película, nos ofrecen un entretenimiento más. Una película pasatista que se olvida en el momento que dejás la sala de cine. Entretenida, divertida... ¡si! Grasa, cabeza, obvia... ¡por supuesto! En comparación con el aborto que fue Batman v Superman, Suicide Squad presenta una leve mejoría (lo que muchos esperaban de una peli de superheores, humor, acción, sin contenido pero por lo menos divertida y más liviana). Marvel Studios creo un estilo efectivo del que Warner intenta despegarse, para generar una identidad propia. Llega tarde y estos productos se ven defectuosos, improvisados. Por suerte hay muchos elementos que se pueden rescatar, el arte, el vestuario, la producción en general está muy bien. Y lo mejor de la película, los personajes que ya tienen, sino nuestra aprobación (el fandom es quisquilloso), al menos nuestra atención: Joker y Harley Quinn. La enfermiza historia de amor que hace grandes a estos personajes y que con unas pocas escenas bastan para engancharte (comparen sino la relación de Rick Flag y June Moone).


Para cerrar, ¿se acuerdan de Bruce Wayne sonriendo e invitándonos a visitar Gotham City en un aviso de Turkish Airlines? El aparato mediático que alimenta nuestra ansiedad se ha vuelto una parte esencial -como una extensión imprescindible- de la experiencia fílmica. Es común hoy que este material extienda e incluso complemente lo que luego veremos en la gran pantalla. Es un fenómeno raro, nadie está libre de esa ansiedad. En un público homogeneizado, conviven comiqueros cuarentones con instgramers de 15 años que van a ver su heroína favorita y sacarse una selfie en el cine.
Hablemos un poco más de esa "ansiedad": a mi me ha tocado sentarme en la Avant Premiere al lado de una pareja que habló durante toda la película, comentando cada una de las escenas. Además, a ella se le escapaba alguna exclamación ("ay es hermosa") siempre que Margot Robbie aparecía en pantalla, mientras él repetía en voz alta los diálogos que ya se había aprendido de los trailers. 
Hay gente que ya no tiene defensa ante el aparato mediático y llegan al cine con la cabeza quemada. Se perdió algo en el camino. Ya ni siquiera hay disfrute cuando -después de meses o incluso años de espera- llega la ansiada película. La sensación de trailer extendido ya no es una falencia del director o los productores, sino del mismo motor que anuncia con bombos y platillos las entregas por venir. El negocio de la ansiedad es el negocio perfecto. Jared Leto quejándose de las escenas eliminadas, las críticas en internet (buenas o malas, ya a esta altura no importa pues el film es un rotundo éxito comercial), todo es parte de la misma neurótica experiencia. Y, lamentablemente, nada de eso tiene que ver con el cine.

2 jul 2016

X-Men Apocalypse (2016)



Una de las franquicias más longevas del género superheróico llega a su sexta entrega con evidentes signos de desgaste. El director Bryan Singer cierra esta segunda trilogía dignamente, aunque sin rasgos destacables.

Sinopsis: Tras miles de años dormido Apocalipsis, el mutante más poderoso que ha existido nunca, despierta y recluta un equipo, encabezado por Magneto, para acabar con toda la humanidad y crear un nuevo orden mundial. El Profesor X y sus jóvenes mutantes tratarán de detener al mayor enemigo contra el que se hayan enfrentado jamás.


Los mutantes han llegado a su tope. Seis películas van ya, sin contar los spin offs (Wolverine, Deathpool) y los recursos comienzan a agotarse. Las situaciones se repiten, se vuelven sosas, sin sorpresas pero también -lo peor de todo- sin alma. El esfuerzo del director es notable. Luego de la grata sorpresa que fue X-Men: Days of Future Past (2014) daba la sensación que la saga mutante había dado lo mejor que podía dar. Apocalypse pareciera confirmar estas sospechas. 
Comencemos por enumerar los puntos más flojos (y más evidentes) del film. El villano que da nombre a la película está completamente deslucido; carece de impacto, de profundidad. Y es un desperdicio de talento pues la interpretación del enorme Oscar Isaac no se luce. ¡Y no es culpa suya, claro! sino de como fue encarado el personaje desde el guión. Su historia y sus motivaciones son chatas y sin atractivo (además de tener un diseño, por lo menos, polémico). Hablamos del primer mutante, inmortal y todo poderoso... sin embargo, no da miedo. El espectador nunca va a sentir una real amenaza. Todo lo épico que debería ser es presentado mediante diálogos (las referencias bíblicas, etc.), nunca llega a sentirse verdaderamente en carne propia. Siguen siendo más complejos e interesantes Stryker o Magneto -por enumerar alguno de los villanos más emblemáticos de la franquicia-. De hecho, estos personajes vuelven a aparecer, lo que alimenta esa sensación de repetición constante (alguien debería avisar al estudio Fox que el cliché de Magnento destruyendo todo al final del film está agotadísimo).

Otro punto flojo es la cantidad de personajes. Un rasgo característico de los X-men y que Singer suele manejar muy bien. Pero en este caso el fan service termina por jugarle en contra -si algo ha demostrado Deadpool (2016) es que la cantidad no hace a la calidad, pocos personajes pero bien implementados en la trama suma mucho más al producto final-.
Y además, se han perdido la oportunidad de mostrar la "cocina" del grupo principal, como se genera la dinámica entre sus integrantes. La escena eliminada del Mall que protagonizan Jean, Scott, Jubilee y Nightcrawler, es un ejemplo de esto. En cambio, han abierto sub-plots que no terminan de cuajar: el trío Xavier-Magneto-Mystique que se introdujo en First Class y se desarrolló en la secuela ahora perdió sentido (Jennifer Lawrence es otro de las tantas figuras desaprovechadas). Algo parecido pasa con Quicksilver y la búsqueda de su padre que parecía iba a cobrar relevancia pero queda inconcluso. ¿Y el insulso "romance" entre Moira y el Prof. Xavier? La retrocontinuidad que tan bien supo explotar el director en Días del pasado futuro, acá no le sirve. Todo está forzado y no suma a la historia, que ya de por sí carece de tensión y de un buen desarrollo.
Los guiños al cómic que realmente van a disfrutar los fans son el cameo de Weapon X, el fénix o los trajes noventosos que se ven sobre el final. Pero nada de esto salva a una película floja y completamente olvidable.

Ante el arrollador éxito de la factoría Marvel Studios, los productos superheróicos de Fox son vistos como de segunda. Pero hay que darle a la franquicia mutante y especialmente a Bryan Singer el reconocimiento que se merecen. Han pasado 16 años desde aquella primera X-men, una de las películas fundantes -junto al Spider-man de Sam Raimi- del género de superhéroes como lo conocemos hoy. Ahí están las bases para que esta franquicia siga creciendo (otra vez, Deadpool así lo ha demostrado), personajes todavía no vistos o poco desarrollados, historias clásicas del cómic (Claremont, Morrison) todavía no exploradas, etc etc. Todo depende de la imaginación y la creatividad del realizador que se haga cargo del próximo film. Y que no repita los mismos errores. Tal vez una película más chica, autocontenida, que no sea esclava de la continuidad, el fan service o los (pobres) FXs. No hace falta un villano superpoderoso que quiera destruir el mundo pues el verdadero atractivo está ahí dentro, en la Escuela Xavier para jóvenes dotados, en los alumnos y profesores que la conforman.

13 may 2016

Captain America: Civil War (2016)


Sin sorpresas pero con una propuesta más que atractiva, llega la nueva película de la factoría Marvel, de la mano precisa y certera de los hermanos Russo. 

Sinopsis: Después de que otro incidente internacional involucre a Los Vengadores, causando varios daños colaterales, aumentan las presiones políticas para instaurar un sistema que exija más responsabilidades y que determine cuándo deben contratar los servicios del grupo de superhéroes. Esta nueva situación dividirá a Los Vengadores, mientras intentan proteger al mundo de un nuevo y terrible villano.


La factoría Marvel ha generado un sistema de producción eficiente y práctico. Las películas salen como si de una fábrica de chorizos se tratara. Repiten su ya probada fórmula de acción, humor y fanservice, con resultados generalmente satisfactorios, aunque desparejos. Son los guionistas y directores implicados los que terminan por levantar un poco el standard y la calidad de la obra (o terminar de hundirla en la mediocridad). Los hermanos Russo ya habían demostrado en su anterior film, su mano experta para crear un thriller de acción, intriga y suspenso, con la usual dosis de gags y chistes a la que nos tiene acostumbrados Marvel Studios. Captain America: Civil War es demoledora, no da respiro. Es entretenida, está muy bien realizada y sobrelleva muy bien los conflictos (terriblemente) dramáticos que sufren los personajes, equilibrando con elegancia tensión, acción y humor.

Los grandes aciertos de esta entrega están primeramente en la historia, un guión muy sólido que -sobre la base que ya construyeron los films anteriores- desarrolla muy naturalmente el conflicto principal. Hay algo de retro-continuidad, los Russo retoman lo que Captain America: The Winter Soldier había dejado abierto y sin explorar: el (polémico) pasado de Bucky como asesino de Hydra. Y lo integran con maestría a otro gran conflicto que las películas Marvel venían esquivando (o que por lo menos se sugería y siempre quedaba fuera de campo), el daño colateral, las muertes y la destrucción masiva resultantes de las batallas de los Avengers. Acá vemos que hay consecuencias, los muertos empiezan a tener caras, nombres (SPOILERS! a partir de ahora, si no la viste, te sugiero que veas la peli y luego vuelvas a leer el resto) como la madre que increpa a Tony Stark por la muerte de su hijo, o Zemo, el ¿villano? de la película. El personaje de Daniel Brühl poco tiene que ver con el del cómic, es un personaje trágico y sus motivaciones son el verdadero pilar del conflicto.
La venganza.
Es el gran tema que nos plantea la película y que nos interpela en gran parte del metraje. En los argumentos de los personajes, en las tragedias que atraviesan (en ese sentido el personaje de Black Panther representa el camino a la redención, casi la única luz de esperanza en un film bastante oscuro y violento). 

Los puntos flojos de la peli exceden a los Russo y tienen que ver con formar parte de una franquicia, de un universo fílmico enorme. Cada película, cada nueva entrega se siente (cada vez más) como parte de un enorme puzzle. Y se vuelven comunes los plots inconclusos, los finales abiertos, las escenas de relleno y los cameos de personajes metidos a presión (la naturaleza episódica del film hace que el título sea anecdótico pues es tanto Capitán América 3, como Iron man 4 o incluso Avengers 3 en alguna medida).
La aparición de Spider-man es una de las "sorpresas" de la película, la esperada versión (finalmente!) que nos ofrece Marvel luego de que Sony cediera los derechos. Su aparición es divertida y produjo en la sala risas generales. A la historia no sólo le suma nada sino que su participación fuerza muchísimo el verosímil y el tono oscuro que se venía construyendo. 
Pero estos son detalles aparte porque, paradójicamente, los Russo han sabido aprovechar y usar los elementos que podían volverseles en contra y usarlos a su favor, en pos de una historia heavy, jodida, adulta. El conflicto político (que en el cómic Civil War es muy diferente, ya que es un conflicto global que implica un registro de todos los superhéroes del universo Marvel) en realidad, es sólo una excusa. Es una olla de presión que termina cristalizando las culpas de todos los personajes, sus remordimientos, sus conflictos internos.


En conclusión, Civil War es una película redondita. Entretenida, con buen ritmo y secuencias memorables (¡la gran batalla entre los dos bandos!). Pero también tiene el mérito de ser la más adulta de Marvel Studios. El gran giro del final es que no hay villano -pues Zemo funciona más como catalizador que como antagonista-, y esa es la decisión más arriesgada que han tomado en esta franquicia de blockbusters. Pues es parte de las convenciones de la aventura y el género superheroico que si los héroes se pelean, un villano en común los va a terminar uniendo nuevamente (quedará tal vez, para una siguiente entrega, la esperada Infinity War). En este caso, el conflicto se vuelve personal, muy personal y el personaje de Tony Stark se revela, por lejos, como el más complejo. La actuación de Robert Downey Jr. merece una mención aparte pues logra volver humano a su personaje, logra que entendamos su lógica. Su dolor, su frustración, su intento por hacer "lo correcto" y, finalmente, su caída al lado oscuro (mi analogía no es casual, recuerden sino el destino trágico de Anakin Skywalker). Entendemos entonces que, como la serpiente que se muerde la cola, se trata de en un círculo de víctimas que se convierten en victimarios que, estando dentro de ese loop eterno de tragedias, están imposibilitados de salvar a otros pues primero deben "salvarse" a ellos mismos.

Más allá de los colores, los efectos, el marketing de #teamcap o #teamironman... esta obra trata temas universales que invitan a la reflexión. La culpa, la venganza, el camino a la perdición, la amistad y la lealtad por sobre todas las cosas. Las elecciones que uno hace que afectan nuestra vida y que también afectan a los demás. Pero sobre todo, el poder inherente en cada individuo de hacer "el bien" o "el mal", de transformar el mundo, pero empezando por uno mismo, por el cambio interno, ese que nos redimirá o nos terminará destruyendo.

28 mar 2016

Batman v Superman: Dawn of Justice (2016)



Un hito histórico del cine fantástico: los superhéroes más famosos del mundo se baten a duelo, en un film tan taquillero como polémico. 

Sinopsis: Ante el temor de las acciones que pueda llevar a cabo Superman, el vigilante de Gotham City aparece para poner a raya al superhéroe de Metrópolis, mientras que la opinión pública debate cuál es realmente el héroe que necesitan. El hombre de acero y Batman se sumergen en una contienda territorial, pero las cosas se complican cuando una nueva y peligrosa amenaza surge rápidamente, poniendo en jaque la existencia de la humanidad.

SOBRE EL GÉNERO
Hace algunos meses declaré que Avengers: Age of Ultron (2015) era el pináculo del género de superhéroes. Ahora, hablar de "género" implica hablar también de los parámetros o delineamientos que lo conforman. Ya han pasado 38 años desde aquel clásico indiscutido que es el Superman de Richard Donner. Mientras que las Batman de Christopher Nolan parecían querer escaparle a las convenciones clásicas, Marvel Studios abrazaba de lleno al género para acercar aún más el cómic al cine. Marvel llevó a cabo además, algo nunca visto en la industria, un universo compartido que ya lleva una docena de películas y varias series de televisión. Con Iron man (2008) sentaron las bases, la ciencia ficción y la comedia de acción fueron parte fundamental de la fórmula. En paralelo, Nolan había integrado exitosamente el drama y el policial negro al género superheroico. 
En este 2016, hemos llegado a un momento de replanteamiento ¿Qué elementos conforman (y definen) a este género? Age of Ultrón es, en ese sentido, una especie de "cresta de la ola", tras de la cual siguió el inevitable descenso: la desangelada Ant-man (2015), una comedia vacía con personajes sosos que repetía la fórmula hasta el hartazgo (y que cierra de alguna manera -un tanto triste- un capítulo en la filmografía marveliana). La película quedó atrapada en la trampa que la misma Marvel creó, la ida del director Edgar Wright por "diferencias creativas" no es un hecho menor. Todo esto nos hace reflexionar sobre la voz autoral por encima de los productos corporativos, el verdadero valor de los superhéroes como mitos modernos o si el hecho de tener una continuidad que agrupe a todos estos personajes, por más disimiles que sean, tiene algún sentido además de engatusar al espectador (es un elemento intrínseco en los cómics, pero tiene de fondo la idea más pueril del mundo: poder ver a todos esos héroes juntos).

UNIVERSO SNYDER
¿El cine no debería ser subversivo? ¿o al menos invitar a cierta reflexión sobre la realidad que nos rodea? Pensemos en lo funcional que ha sido Whedon o incluso Nolan (cuya versión de Batman estaba libre de las presiones de un universo compartido). En este contexto Zack Snyder surge como una voz incipiente asociada directamente con los comics con sus adaptaciones de 300 (2006) y Watchmen (2009). Mientras que Nolan sobresalía en el ritmo, la narrativa y el guión, Snyder descollaba en lo visual (y vale mencionarlo, con un gran respeto por las obras originales).
En Man of Steel (2013) sentó las bases del nuevo universo DC -como Iron Man había sentado las bases para Marvel-. El tono oscuro, violento, solemne, pero también el cuestionamiento al género y un replanteamiento que todavía trae polémica. La película parecía darle al público todo lo que pedía: ver un Superman en su máximo potencial. Mientras la infravalorada Superman Returns (2006) de Bryan Singer homenajeaba a los clásicos y perpetuaba viejos clichés, Man of Steel proponía algo nuevo pero también mataba de entrada todo lo que conformaba a Superman como el ícono popular que todos -incluídas madres y abuelas- conocemos (EL superhéroe por excelencia, el que dio nacimiento al género en los cómics y, en consecuencia, a todos los demás superhéroes).
Man of Steel ahondaba los caminos de Nolan: naturalismo en la puesta en escena, el drama interno del protagonista, montaje no-lineal, etc. Y le agregaba al cóctel fantasía, ciencia ficción y escenas de acción épicas y grandilocuentes. Así mismo, en Batman v Superman, Zack Snyder tuvo libertad absoluta para profundizar todo lo que ya había planteado en aquel film: las implicancias religiosas (la alegoría manifiesta con Jesus), filosóficas y políticas de tener un alienígena superpoderoso entre nosotros.


BATMAN VS SUPERMAN
Vamos al grano, el film empieza muy bien (y aviso que no me contengo con los SPOILERS!). La presentación recuenta el origen de Batman -que todos ya conocemos- y lo resuelve con mucha elegancia, en un estilo al que Snyder ya nos tiene acostumbrados (ver Watchmen o Sucker Punch): un cuasi-videoclip con un ritmo hipnótico y una estética poderosísima, en el que abundan los planos detalle y la cámara lenta.
La secuencia que abre la película es atrapante y vertiginosa; presentación de Bruce Wayne, humano, impotente, ve como Superman y Zod (dioses de los cielos) destruyen todo a su paso. Usando un punto de vista que recuerda obras como Marvels o Astro City de Kurt Busiek. Ya en estos primeros minutos la peli se hace cargo de un tema muy jodido: el daño colateral. En Age of Ultron, por ejemplo, no se muestran nunca las consecuencias de aquella destrucción como lo hacen acá. BvS se hace cargo al toque y de una manera descarnada nos muestra a una de sus víctimas en primer plano, el personaje de Scoot McNairy, que ha perdido, no sólo a su familia, sino también sus dos piernas.

En adelante, el ritmo de la peli entra en zonas pantanosas, se vuelve tediosa y aburrida. Resultado tal vez de un montaje ineficiente, mezclado con escenas largas, densas y mal filmadas. Snyder decide mostrarnos todo con un estilo de "cámara en mano" por momentos desprolijo, con mucho corte y muchos primeros planos -y planos detalle que no aportan nada-, aún en las secuencias más triviales. La narración se vuelve confusa y no da respiro nunca (deja las cámaras fijas para momentos más contemplativos, cuando Bruce va a la mansión en ruinas o Clark a la montaña a visitar a su padre).
Ni siquiera desde la música hay un respiro, un Hans Zimmer que se luce únicamente en las secuencias de Batman (que en realidad son una variante de la música que ya escuchamos en las películas de Nolan) y que por lo demás, aporta texturas sin mucho carácter y que mantienen ese tono opresivo y deprimente del film durante 2 horas y 31 minutos... ¡sin respiro!

La culpa seguramente sea del director. Hay que darle sí, el crédito por intentar hacer algo nuevo y diferente. Pero se perdió todas las oportunidades de hacer algo, sino divertido, al menos entretenido. Y la pifió en cosas muy básicas, por ejemplo ¡una buena presentación de personajes! La de Batman desde el punto de vista de los policías y la de Superman en el desierto africano... esas son las presentaciones de los protagonistas del film, breves, pobres, poco creativas, flojas. A Batman lo volvemos a ver recién en ese sueño/visión de una realidad alternativa -una de las secuencias mejores logradas (la idea del multiverse llevado al cine es muy atractiva)- y luego cuando intenta robar la Kryptonita, en una persecución de autos muy confusa (Snyder debería pedirle consejos a los hermanos Russo que en Winter Soldier fueron soberbios).


LA BROMA ASESINA... DE LUTHOR
Las actuaciones no lucen. Los personajes tienen motivaciones poco definidas, ambivalentes o simplemente mal fundamentadas. El enfrentamiento entre Batman y Superman se da muy forzado. Y termina abruptamente, en una situación aún menos verosímil (la solemnidad por momentos no se sostiene, se cae, y parece más una deficiencia de los realizadores que una decisión creativa).
Veamos...
- LUTHOR: Supuestamente todo es un plan maquiavélico de un Lex Luthor sacadito (que no tiene nada del Luthor de los cómics), rara mezcla de Mark Zuckerberg y el Joker. No sabemos por qué odia a Superman, o cómo sabe la identidad secreta de los dos héroes. Y la forma en que los manipula es muy burda. Su plan recuerda al del Joker en The Killing Joke... todo muy raro.
La actuación de Jesse Eisenberg da vergüenza ajena. No termina de componer del todo a su personaje, está muy sobreactuado y fuera de tono. Y después de todo ¿cúal es su historia?! 
- SUPERMAN: desangelado, contemplativo, inseguro. Henry Cavill tiene poco diálogo, su Superman es poco expresivo, se queda quieto como una estatua la mayor parte del tiempo y tampoco es muy inteligente, simplemente reacciona ante lo que le ponen delante. Y durante todo el film no toma ninguna decisión de peso, salvo en ese último acto de sacrificio contra Doomsday. Ah y es terriblemente pollerudo (la química entre él y Lois / Amy Adams es nula).
- BATMAN: Ben Affleck no es el mejor actor, sin embargo cumple muy bien con su papel. Este Batman maduro se ve muy bien en pantalla, las escenas de acción que protagoniza son lo mejor del film. Y todo su mundo está muy bien resuelto: la batcave, el batmobile, el traje, los gadgets, hasta Alfred (un enorme Jeremy Irons). La relación entre estos dos es magistral, como espectador entendés mucho cuando Bruce le acerca una taza de café a Alfred (eso es resolver con creatividad y sutileza las cosas!) mientras este le resuelve cómo infiltrarse en la mansión de Lex.
- WONDER WOMAN: no se puede decir mucho de este personaje, Gal Gadot tampoco es una actriz que aporte histrionismo y su participación sólo tiene sentido sabiendo que se viene la película de la Liga (ni siquiera voy a analizar la manera en que presentan los cameos de los demás personajes, Flash, Cyborg y Aquaman... es una vergüenza).
- DOOMSDAY: posiblemente el peor diseño de un personaje en la historia del cine fantástico. No sólo eso, el CGI por momentos parecía no estar del todo terminado y la pelea final no está ni cerca del nivel que vimos en MoS.

Los demás actores (Diane Lane, Laurence Fishburne, Holly Hunter) simplemente están desaprovechados. Y el cameo de Kevin Costner está bien pero tampoco se sostiene esa escena dentro del bodrio que es la película.


CONCLUSIÓN
La paradoja es evidente. En los cómics, el género de superhéroes nace con Superman. Mientras en el cine, el personaje no encuentra su público y su última película intenta reconfigurar las bases mismas del género con un intento claramente fallido. 
Todos los elementos claves que conforman la mitología del superhéroe están ausentes o modificados o (en el peor de los casos) corrompidos. El "Superman emo" de MoS no evolucionó, se estancó. Ante la explosión del Capitolio no busca al culpable, vuela hasta donde está Lois hace puchero y desaparece, como un cobarde. El máximo héroe es, en su propia película, un boludo. Humillado por un Luthor que da lástima y vapuleado por un Batman-más-facho-que-nunca. 
Repasemos algunos elementos clásicos del género: el alter-ego y la identidad secreta. En la peli ya todos saben quién es el otro, es así, no nos detengamos a explicar eso. ¿Y cómo resuelve Snyder la doble faceta de Superman / Clark Kent? simplemente la ignora, Superman y Clark hablan igual y se ven igual. Usted espectador haga la concesión correspondiente!
Qué más... ah si, los héroes no matan. Pero Batman le da con munición gruesa a los criminales y no duda un segundo en bajar un par en el camino.

¿Estamos ante un cambio de paradigma? Mientras Marvel amenaza con repetirse hasta el hartazgo sin arriesgar nada, exprimiendo todo lo que se pueda a la gallina de oro, aparecen estas dos películas. Por un lado Deadpool (2016), la parodia del superhéroe, el chiste sin contenido, la transgresión, el exceso y la violencia gore más cabeza. Por el otro, esta lacónica Batman v Superman, solemne, seria, también violenta pero "realista". Para Zack Snyder esta es la continuación del tópico de Watchmen, que no es otra cosa que la "deconstrucción" del héroe según Alan Moore (¿qué pasaría si los superhéroes existieran realmente?). De hecho BvS toma muchos elementos de un cómic (un "elseworld") que no por nada está fuera de la continuidad de DC: The Dark Knight Returns de Frank Miller, que formó parte -precisamente junto a Watchmen- de ese revisionismo de la figura del superhéroe en los 80´s.

El héroe clásico, noble, incorruptible, que es un ejemplo para la sociedad y que cuenta con todos los valores que dignifican al ser humano, es una figura idílica que ya no existe. Eso es para niños. Los superhéroes ya no son para niños y ya no forman parte de la aventura. Ahora son como nosotros, héroes quebrados, anti-héroes, oscuros, cínicos, neuróticos, psicóticos. ¿Finalmente tenemos los héroes que nos merecemos? Vamos al cine, tal vez esperando que se rediman, mientras comemos pochoclo, vemos el celular y pateamos el asiento del que está adelante nuestro.




8 may 2015

Avengers: Age of Ultron (2015)


Esperadísima secuela de Avengers. Todo es épico y grandilocuente, todas las películas Marvel desde Iron Man a la fecha desembocan acá: el punto cúlmine de las películas superheroicas.

Sinopsis: Cuando Tony Stark intenta iniciar un programa para garantizar la paz, las cosas se ponen feas y Los Vengadores deberán detener al villano Ultron, que hará todo lo posible por arruinar sus planes.

PRIMERO, UNA RETROSPECTIVA
Empecemos con este postulado: Age of Ultron es la mejor película de superhéroes hecha hasta el momento.
Ahora sí, profundicemos: no hablamos de la mejor película en la historia del cine. Nos referimos a un sub-género muy específico dentro de la acción y la aventura como es el género de superhéroes. Explícitamente estadounidense, nacido de la historieta como entretenimiento para las masas, moldeado en la pantalla grande a través de las décadas con clásicos como Superman (1978) de Richard Donner o Batman (1989) de Tim Burton. Un punto de inflexión es Spider-man (2002) de Sam Raimi, donde la cercanía con el lenguaje de la historieta empieza a ser mucho más evidente.
Desde Iron Man (2008) la producción de films superheroicos no ha parado de crecer, ayudando a delimitar y definir el género (con algunas producciones memorables y muchas otras realmente horrendas).
La evolución del género se termina de delimitar con las posibilidades que brindan los efectos especiales. En ese sentido, The Amazing Spider-Man: Rise of Electro (2014) alcanza un nivel visual nunca antes visto. El ojo humano ya no puede distinguir entre el actor de carne y hueso y el CGI. Las fronteras entre animación, videojuego, historieta y cine comienzan a ser borrosas. Lo importante es que ya no hay límites (salvo el propio pudor de los realizadores, pero ya vamos a profundizar en eso), el mundo fantástico del cómic ya se puede reproducir perfectamente en la gran pantalla.

Age of Ultron marca para mí un antes y un después en las películas de superhéroes. Llegamos al pináculo de un género. La película sabe aprovechar todos los aciertos y errores de experiencias anteriores. En este caso, ya no hay experimentación porque no hace falta. El director Joss Whedon tiene una base muy sólida sobre la que construir el film: el enorme y vasto universo fílmico de Marvel. En la primer entrega de Avengers todavía estaba tímido. Ahora ya no hay nada que explicar, el espectador conoce ese mundo, ya conoce a los personajes. Y Whedon se pone a jugar con ellos sin ningún tipo de pudor ni vergüenza. 

LA ERA DE WHEDON
Avengers: Age of Ultron es el exceso, es la fiesta menemista. Es la aventura épica llevada a extremos nunca antes vistos. Es todo lo bueno (y todo lo malo) de los superhéroes volcado todo junto en la pantalla. Pero ese es justamente el acierto de Joss Whedon para lograr esta odisea Marveliana por excelencia: ¡abrazar al género! Sin reparos, sin tapujos. Abrazarlo y aceptar sus códigos intrínsecos, aunque eso conlleve acarrear también sus limitaciones.
La historia retoma los hechos de las anteriores películas, sigue desarrollando las relaciones entre los personajes principales y abre nuevas puntas para futuras producciones. El planteo moral sobre la seguridad (y dónde está el límite) que ya estaba en Capitán América 2, ahora es la semilla de la discordia entre Steve Rogers y Tony Stark que seguirá creciendo hasta la próxima Civil War. Hawkeye tiene mucha más presencia en la trama y tal vez Thor sea el más deslucido o el que menos aporta dramáticamente, aunque está muy bien integrada su escena del sueño en la caverna (que ayuda a remarcar el elemento de las
"gemas del infinito" dentro de la franquicia). Extraña la relación entre Black Widow y Bruce Banner, me parece que no hacía falta.
Hacer mención de todo el casting es una tarea maratónica, están todos muy consolidados repitiendo sus personajes. Podemos mencionar las nuevas incorporaciones: Elizabeth Olsen y Aaron Taylor-Johnson que están muy bien como los gemelos Wanda y Pietro Maximoff. Y mención aparte se merece la soberbia interpretación de James Spader como Ultrón, llena de matices, logra dotar de humanidad a un personaje bastante complejo. 
Y luego está Visión. Personaje que condensa todo lo bueno que tiene la película. Es la fantasía sin límite, toda una declaración de principios.
Whedon cumple muy dignamente con el desafío de integrar una inusitada cantidad de personajes, protagonistas todos ellos (algo que ya había alcanzado Bryan Singer en otra oda al cómic como es X-Men: Days of Future Past), entendió muy bien que gran parte del peso dramático está en la dinámica del grupo protagonista.

¿Por qué es la mejor película de superhéroes? Porque es íntegramente eso y sólo eso. Es divertida, llena de color y de acción. Otras propuestas deben teñirse de un tono oscuro (Man of Steel, por ejemplo) traicionado incluso la propia esencia de los personajes. O deben mezclarse con otros géneros (el Dark Knight de Nolan es, antes que nada, un policial). Incluso la magistral Captain America 2: the winter soldier es, además de un film de superhéroes, un film de intriga y espionaje.
Por eso podemos obviar ciertos clichés o ciertos desaciertos en el guión. Ni siquiera tiene sentido el debate que se abrió en algunos foros sobre si es sexista o no; lleven ese debate donde realmente tenga algún peso y sentido (¿Es James Bond sexista? vamos!). Es marca registrada de los cómics de superhéroes las peleas épicas entre hombres musculosos y personajes femeninos bien exuberantes y con poca ropa.
Es la garra y la pasión por sobre el cálculo y la especulación, es la entrega y el amor incondicional ante un género que encuentra por primera vez, su máximo potencial. 

CONCLUSIÓN
Para ir cerrando. Recuerdo cuando se estrenó Spider-man 3 alguien me decía que "un hombre de arena era cualquiera". Y quiero rescatar esa sensación, porque mientras veía Age of Ultron lo pensaba, ¿que le queda al espectador con prejuicios?
Termino con esta conclusión: este film es elitista. Es la venganza de los nerds. Whedon es muy inteligente al construir el verosímil de la película. Todo el tiempo fuerza los límites, la credulidad del espectador está siempre poniéndose a prueba. Todo ese exceso, ese barroco-fantástico-sin-limites termina por agotar al escéptico. Uno no puede más que rendirse y dejarse llevar ante semejante fastuosidad visual... es eso, o levantarse de la sala e irse.
Por eso, aquellos con una base comiquera vamos a apreciar no sólo los guiños, homenajes, easter eggs, etc., sino que también vamos a deleitarnos en esa picardía de Whedon de llevar todo un poco más allá. Porque por primera vez estamos viendo las viñetas cobrar vida. Realmente es historieta en movimiento.

Whedon es comiquero, Whedon ama a los personajes. Es deliberadamente ampuloso y sabe que dejará afuera a quienes no son dignos. La autoconciencia es también parte del chiste, de ahí nace la que es seguramente la mejor frase del film (por Clint Barton): "The city is flying and we're fighting an army of robots. And I have a bow and arrow. Nothing makes sense".

Puede Ud. querido agnóstico, reírse con nosotros... o retirarse, nadie lo va a extrañar.


30 jun 2014

The Amazing Spider-man 2: Rise of Electro (2014)


Exitosa secuela de este reboot, con grandes dosis de acción y efectos especiales. Repite Marc Webb en la dirección.

Sinopsis: Para Peter Parker  (Andrew Garfield), no hay nada que se le parezca a estar oscilando entre los rascacielos, ser el héroe y pasar tiempo con Gwen Stacy (Emma Stone). Pero ser el Hombre Araña tiene un precio: con el surgimiento de Electro (Jamie Foxx), Peter debe enfrentar a un enemigo mucho más poderoso que él. Y mientras su viejo amigo, Harry Osborn (Dane DeHaan), está de regreso, Peter comienza a darse cuenta que todos sus enemigos tienen algo en común: OsCorp.



PRIMERO, EL REBOOT
La antecesora de este film tuvo el desafío de ser un reboot, cuando todavía la trilogía de Sam Raimi estaba muy presente todavía en el público. Aún con sus defectos y virtudes, el universo de Spiderman ya estaba planteado. Y, a pesar del traspié de la 3ra parte, yo era uno de los que esperaba una cuarta entrega, para que Raimi se redima y se despida de la franquicia a lo grande.
Pero no, borrón y cuenta nueva. Marc Webb recreó de cero todo el universo que Raimi tan bien nos había mostrado sólo unos años atrás. Y ese fue el mérito que tuvo Webb, quien salió victorioso haciendo fresco algo que en realidad era un "re frito". 
El film se tomaba su tiempo para (re) construir al protagonista, un Peter Parker menos cómico, más rebelde y emocional. Y con esta nueva versión más oscura, introdujeron nuevos elementos, como el misterio de la desaparición de los padres de Peter.
Ese film flaqueaba sobre el final, ante los clichés de un género que no deja muchas más opciones. Pero la primer mitad había superado con creces mis expectativas (algo similar me había pasado con el Batman Begins de Nolan).


AHORA SI, MUCHOS FX
En esta secuela esas virtudes casi desaparecen, el nuevo film se rinde de entrada ante esos clichés tan marcados del género superheroico. Se enfoca de lleno en la acción, el impacto visual. Aún así, yo veo un acierto en el tratamiento visual. Los saltos y movimientos imposibles de spiderman acá se vuelven verosímiles ante una construcción muy lograda del universo que nos plantea Webb.
Una película que es al mismo tiempo un videojuego, un comic en movimiento, un cartoon. Las divisiones comienzan a hacerse más borrosas. Y llegamos a un punto en el que ya no se puede distinguir entre el actor real y el CGI. Visualmente impactante y mucho más disfrutable en 3D.


MÁS VILLANOS!
El error no creo que haya sido enfocarse en la acción, sino en presentar tantos villanos en una misma película (repiten el error de Spider-man 3!). El tiempo que le habían dedicado en la primera parte al desarrollo del protagonista acá se desvirtúa en el histeriqueo sin fin entre Peter y Gwen y la misteriosa desaparición de los padres de Peter (plot que termina en un "dead end" sin mayores implicancias en el argumento principal).
Y los villanos? Electro (un correcto Jamie Foxx) deslumbra con sus poderes en la pantalla, sin duda. Pero el personaje es muy chato (por momentos recuerda un poco al Riddler de Jim Carrey) y sobre el final queda la sensación que el conflicto carece de peso, de sustancia. Mucho más interesante es la historia de Harry Osborn, amigo de Peter y como todos sabemos futuro Duende Verde. Pero no hay tiempo de desarrollar esta historia! nos presentan al personaje y el conflicto te lo vomitan para acelerar el desenlace... una lástima (ah y suma su presencia Rhino -genial Paul Giamatti-, personaje que realmente no molesta que sea relegado a sólo un cameo).


Hollywood reincidirá en sus errores con un próximo film de los "Seis Siniestros", el tiempo dirá si estoy equivocado o no. Alguien me dijo que "así son los comics de Spiderman", es común ver al arácnido enfrentar múltiples villanos simultáneamente. Y no es algo que yo vaya a discutir, pero en las historietas ya conocemos a estos personajes. Es una ventaja que una película no tiene, sólo hay 2 horas para introducir a todos los personajes, contar sus orígenes, mostrar sus motivaciones. Tal vez si esta película se hubiera llamada Rise of the Green Goblin hubiera sido otra historia.


Qué más decir? la película cumple con creces y da el entretenimiento que uno va a buscar. Aún con tres villanos, el guión avanza coherentemente sin llegar a la desprolijidad que fue Spiderman 3. Andrew Garfield y Emma Stone está asentadísimos en sus personajes y tienen una química increíble. Quiero que Sally Field sea mi tía. Y Dane DeHaan ya había demostrado lo talentoso que es (ver Chronicle, Lawless) y tiene todavía mucho para dar a esta franquicia.
A veces extraño el humor delirante de Raimi. Pero Marc Webb probó estar a la altura con un producto atractivo, lleno de emoción. Esperemos la tercer entrega para ver si finalmente se consagra... o no.

15 abr 2014

Captain America: The Winter Soldier (2014)


Excelente producción de Marvel y una de las mejores películas de "héroes solistas", sabe trascender al género superheróico. Un thriller inteligente que mezcla intriga, suspenso y acción en dosis iguales.

Sinopsis: Steve Rogers se encuentra viviendo tranquilamente en Washington D.C. e intentando adaptarse al mundo moderno. Pero cuando un colega de S.H.I.E.L.D. se ve amenazado, Steve se encuentra envuelto en una trama de intrigas que puede poner en riesgo el mundo entero.

EL VERDADERO CAPITAN AMERICA
A pesar de los prejuicios que cualquiera pudiera tener con un superhéroe que vista la bandera yanqui y que lucha contra los nazis en plena 2da Guerra Mundial, el film del 2011 nos ofreció una génesis más que correcta del héroe. Que supo evitar sabiamente la chatura del mensaje patriótico y mostrarnos -con cierto aire de nostalgia y melancolía- un personaje romántico y auténtico. Steve Rogers -altruista, idealista, integro-, se posiciona así por encima de cualquier nación, bandera o mandato político para representar un ideal, la personificación misma de la justicia.

Pero es recién en este 2014 que podemos ver al superhéroe del cómic en su máximo potencial (incluso en el film coral de los Avengers, el personaje resultaba opacado por la siempre deslumbrante presencia de Robert Downey Jr./Tony Stark). El mundo actual ya no es blanco y negro, ya no es tan evidente quienes son los buenos y quienes los malos. Desde un principio, el "capi" cuestiona el accionar de S.H.I.E.L.D. (organismo con más de una similitud con la C.I.A.) y confronta a Nick Fury por sus métodos. ¿Acaso el fin justifica los medios? La voz incuestionable e incorruptible de Steve Rogers suena más fuerte que nunca.
Y no sólo su carácter de líder gana presencia en esta entrega. Esta vez queda en evidencia que -gracias al suero que corre en sus venas- realmente se trata superhombre. Con habilidades muy por encima de cualquier otro mortal, algo que se hace mucho más visible en esta secuela.

¿Por qué es este film superior a otros? En principio, porque supieron sobrellevar ciertos clichés del género de superhéroes (y sus consecuentes limitaciones) para presentar un thriller de intriga política y espionaje. Enfocaándose en el conflicto de la manera más verosímil posible -aún con sus elementos fantásticos o de ciencia ficción-, como bien supieron hacer en su momento Iron Man o The Dark Knight.
Los responsables son los hermanos Russo (Anthony y Joe) que vienen de la comedia -You, me and Dupree, la sitcom Community-, sorprenden en la dirección con un film vibrante con muchísima acción. Y tan bien lo hicieron que ya están confirmados para dirigir la 3er entrega.
Y hablando de la acción: las escenas de persecuciones, peleas y combates "mano a mano" son brillantes. A diferencias de otras producciones, los efectos visuales están al servicio de la historia y no al revés. Nos referíamos antes al "verosímil" porque realmente supieron cuidar los detalles (como el uso del escudo del capitán o el brazo mecánico del soldado de invierno, por dar un ejemplo), a diferencia de las desprolijidades vistas en otros films (como Iron Man 3 y sus incongruencias con el funcionamiento de las armaduras o el virus extremis).

THE WINTER SOLDIER
La historia no se basa particularmente en ningún cómic. Pero rescata ciertas cosas ya vistas en la historieta: la saga del soldado de invierno de Ed Brubaker -obviamente-, la versión ultimate de Mark Millar y los Secret Warriors de Jonathan Hickman (es justamente este último título el que plantea uno de los giros claves de la película). Todos cómics más que recomendables.
Contamos aparte con un incontable cantidad de easter eggs para comisqueros y guiños que referencia constantemente al universo fílmico de Marvel (cameos de Stan Lee y Brubaker incluído).
Para el disfrute de los fanáticos, vemos un verdadero desfile de villanos clásicos como Bartroc, Crossbones, Arnim Zola o el barón Von Strucker (en los post-credits).
Y por supuesto, el soldado de invierno que está muy bien presentado. Peligrosísimo, implacable, realmente mete miedo. De todas maneras, y a pesar del título, el film no ahonda en los orígenes del personaje (origen muy diferente al del cómic, pero más que justificado ante tan sólido guión), sólo vemos un pequeño flashback como referencia. La presencia del Bucky/Winter Soldier es indiscutible, pero lo sobrepasan por mucho las escenas de acción, mientras que el drama interno o la historia de su pasado es prácticamente nulo. No hubiera estado mal ahondar un poco más en cómo fue "creado" o ver alguna de sus misiones durante la guerra fría (no se puede descartar que desarrollen estos aspectos en futuras entregas). 

Los protagonistas indiscutidos son Chris Evans como Steve Rogers (mejor que nunca es su papel) y Scarlett Johansson como Black Widow (que a mí no me termina de convencer como una espía/agente fría y despiadada, por más sexy que pueda ser). Nick Fury (Samuel L. Jackson) toma mucha relevancia y se lleva algunas de las mejores escenas de acción. Y en los secundarios repiten Cobie Smulders como Maria Hill, Robert Redford como un alto directivo de S.H.I.E.L.D. y Anthony Mackie como Falcon, el fiel compañero alado del capitán (muy bien introducido en el film, como encararon su relación de amistad).

En conclusión, esta versión fílmica del Capitán América es por lejos la más convincente hasta la fecha, realmente lo vemos como el "supersoldado" que es. Y con muchas puntas abiertas para seguir desarrollando en la secuela.

17 mar 2009

Watchmen (2009)


¡Zack Snyder lo hizo de nuevo! otra excelente adaptación al cine de un comic de culto. Una superproducción que no reparó en gastos: los escenarios, las vestimentas, los efectos especiales. El despliegue visual es impresionante; la historia, fiel a la obra original.

Sinopsis: Es 1985, los superhéroes son parte de la sociedad. Cuando uno de ellos es asesinado, Rorschach comienza a investigar los hechos y da aviso a sus viejos colegas. Juntos, descubren una conspiración mucho más aterradora y profunda.

EL COMIC
Durante 1986, DC Comics publicó la miniserie de 12 números Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons. El comic resultó una revolución y sentó las bases de la historieta moderna para adultos. Aclamada por la crítica y ganadora de numerosos premios (incluyendo el prestigioso premio Hugo), junto con The Dark Knight returns de Frank Miller, transformó por completo el universo de los superheroes.
El guión de Moore reformula por completo los conceptos que se manejaban en la historieta. La estructura narrativa era compleja, llena de tramas y sub-tramas que se tejían para formar una historia rica y profunda. Cada re-lectura es una oportunidad para descubrir nuevos detalles de la historia.

¿QUIÉN VIGILA A LOS VIGILANTES?
¿Qué pasaría si los superheroes existieran realmente? Evidentemente, una persona que se disfraza para salir por la noche como un vigilante tiene serios problemas mentales. Así, los "heroes" son retratados como psicóptas extremadamente violentos, que violan o matan a sangre fría. O sufren esquizofrenía, o impotencia sexual y solo pueden tener relaciones con los trajes puestos.
Además del aspecto psicológico de los personajes, la trama ofrece elementos de policial, thriller, acción y drama. El curioso escenario que propone el film (y el comic) da lugar a un análisis más profundo sobre nuestra sociedad, el poder político, el poder de los medios, y... el abuso de poder, en general. En Watchmen vemos un mundo alternativo, donde EEUU ganó la guerra de Vietnam, Nixon va por su 3er mandato y las posibilidades de una tercera guerra mundial son inminentes. En este contexto de paranoia generalizada, los vigilantes se muestran como un síntoma más de una sociedad neurótica, enferma y violenta. 

EL FILM
En sus casi 3 horas de metraje, el guión es sumamente fiel al comic -salvo algunos detalles (el final, sobretodo)-, pero la escencia es la misma. El espectador que no haya leído el comic no podrá conocer el desarrollo completo y cabal de todos los personajes. Ni podrá conocer algunas sub-tramas, personajes secundarios y detalles que, por una cuestión de tiempo, se redujeron o se eliminaron por completo en el film.
El elenco es inmeso y está muy bien seleccionado. Vale recalcar la realización esmerada de la indumentaria y los escenarios que mantienen los diseños originales de Gibbons. Se nota el gran esfuerzo realizado por Snyder y su equipo de producción.

De más está decir que la propuesta está muy lejos de la típica película de superheroes, como Spider-Man, Hulk o incluso la última versión de Batman. Quienes busquen eso, saldrán decepcionados.
Un film épico, grandilocuente y muy bien realizado, aunque no es para todo el público. Seguro habrá gente que no sepa valorarlo. Como adaptación del comic, no se me ocurre un resultado más óptimo. Resta esperar unos meses para el DVD, que contendrá la versión extendida con 40 minutos más y otras sorpresas que los fans sabrán agradecer.

9 ago 2008

Hancock (2008)


Es al menos curioso el fenómeno de las películas de superheroes, tan explotadas en estos años. Para empezar, es una producto exclusivamente estadounidense. Plagado de elementos típicos del género como los superpoderes, los trajes y máscaras, las dobles identidades, los archienemigos, etc. Hancock viene a formar parte de un extraño subgénero donde se fusionan los superheoroes con el humor, aunque en este caso la fusión de géneros no de los mejores resultados. Tenemos antecedentes interesantes como Mystery Men (1999) con Ben Stiller o My super ex-girlfriend (2006), una comedia bien resuelta con Uma Thurman como la neurótica superheroína "G-girl".

El personaje de Hancock (Will Smith) es raro, inusual. Es un vago insoportable, alcohólico y con superpoderes. Pero no es un superheroe, la gente lo odia. Un ejecutivo de relaciones públicas lo ayudará a cambiar su imagen. Esta primera parte no está mal pero sobre el final el film pierde el rumbo. Porque Hancock es una pelicula de acción, con intentos de comedia y por momentos pierde identidad al no terminar de definir su estilo. Toma, como es evidente, muchos elementos de la mitología superheroica pero sin plantarse definitivamente en la parodia.
El guión tiene sus aciertos pero también muchos baches. La explicación para los poderes de Hancock simplemente no cierra, muy rebuscada. Y los villanos del film son paupérrimos, entre otros detalles.
El director Peter Berg (Smokin Aces, The Kingdom) no podemos decir que sea muy regular en sus trabajos, está haciendo un gran esfuerzo por hacerse notar, parece. Las escenas de acción son su fuerte porque están excelentes. Técnicamente es impecable y se nota que está mejorando, pero en esta ocasión no supo cerrar la película como merecía.
Así que el film se disfruta, entretiene en gran medida pero deja la impresión de haberse quedado a mitad de camino. Una idea original pero mal resuelta. Incluso el desenlace deja abierta la puerta para una secuela que, seguramente, nunca llegará.

3 ago 2008

Watchmen Teaser

A casi un año para su estreno en cines, la película de Watchmen ya tiene teaser oficial (y uno que muestra bastante, por cierto) como para mitigar el hambre de los fanáticos. Un film muy esperado por comiqueros ya que se trata de la adaptación de una de las historietas más influyentes de las últimas décadas.
Aquí pueden encontrar unas comparaciones interesantes de tomas del teaser e ilustraciones del comic.

15 jul 2008

The Dark Knight (2008)


"PONGAMOS UNA SONRISA EN ESA CARA"
Soberbia. Magistral. Una de las películas más esperadas del 2008, con la expectativa acrecentada por la muerte de Heath Ledger y su tan comentada performance como The Joker. Y la verdad es que El caballero de la noche cumple, y con creces.
Algunas críticas que pueda tener este film, me imagino, pueden venir por el lado de fans y seguidores del comic; pero un personaje tan popular como es Batman, con tantos años de trayectoria y tantas versiones en su haber, es lógico que no deje conformes 100% a todo el público.Christopher Nolan probó ser un director con mucho talento, en Batman inicia (2005) no dejó dudas de los resultados que puede lograr, se merece todo el crédito para reversionar por completo la historia. Contó el origen del personaje como nadie, la primer mitad de ese film es gloriosa y no tiene nada que ver con lo que se entiende por "películas de superheroes". Y en esta secuela, con todos los personajes ya presentados, estuvo a sus anchas para desarrollar un increíble film de acción, un poco de policial, de thriller y más acción. Solo podemos hablar de "superheroes" porque su protagonista lleva máscara y capa, pero realmente es muy difícil encasillar la película en este género.

La historia retoma inmediatamente donde había quedado Batman Begins. Ahora Jim Gordon, Batman y el fiscal de distrito Havey Dent unen fuerzas para desarmar el crimen organizado de Gotham, pero la aparición del Guasón desata un inesperado caos en la ciudad.
Las casi dos horas y media que dura la peli pasan volando, es una mega-producción con impresionantes escenas de acción muy bien realizadas y que no dan respiro - vale la pena verlo en el cine, o aún mejor en el IMAX-. La escena de Batman en Hong Kong me sorprendió,... pero solo porque ni me imaginaba lo que venía después! Hay momentos de gran tensión en el film. Quienes conozcan el destino de Harvey Dent, su historia no es igual al comic, pero esta versión me encantó.

"¿SABÉS CÓMO ME HICE ESTAS CICATRICES?"
El reparto está lleno de primeras figuras y todos ellos están genial, ya los vimos en la primera película. Ahora, quien merece un comentario aparte es Ledger y su Joker. Sabemos de la ardua preparación que tomó como actor para formar al villano (que contrató un ventrílocuo para cambiar su voz, caminar con los hombros más bajos, etc), se compenetró tanto que hasta se dice que después de terminado el rodaje le costaba dormir. No sé si merece un Oscar, pero la verdad es que se disfruta mucho verlo en pantalla. Sus diálogos, sus movimientos; realmente compuso un villano memorable, un psicópata violento y terriblemente destructivo. Un Joker más serio, que no se ríe tanto, pero que está más enfermo y desquiciado que nunca.
Es una lástima que hayan obviado por completo su origen, pero dado todo lo que cuenta la película, por una cuestión de tiempo, es entendible.

Algunas observaciones finales: Personalmente, el realismo con el que trata Nolan a Batman le resta algunos elementos visuales al personaje muy importantes. Su traje se vuelve menos intimidante para ser más práctico y funcional. Sus apariciones en lugares cerrados, muy iluminados y con mucha gente, tampoco me termina de cerrar. Son solo detalles, pero la iluminación que usaba Tim Burton por ejemplo, me resultaba mucho más apropiada para un justiciero que se mueve en las sombras.
Y como decía antes, si la película tiene algún defecto, son nimiedades, observaciones subjetivas de cada espectador, porque la verdad: el resultado final es contundente, cierra por todos lados. Una visión que renueva por completo el concepto de "superheroe", una producción soberbia, hecha en serio.  Ya espero con ansias la tercera entrega.

6 jul 2008

The incredible Hulk (2008)


Es curioso el fenómeno de remakes y secuelas que reversionan a personajes con muy poco tiempo entre cada versión.  Es el caso de Die another day (2002) con Pierce Brosnan y Casino Royale con Daniel Craig solo 4 años después; o Punisher (2004) y su próxima "no secuela" Punisher War Zone que se estrena a fin de año, por citar solo dos ejemplos. Con Hulk (2003) de Ang Lee y la reciente The incredible Hulk pasa algo similar.

EL OTRO HULK
La personal visión de Ang Lee mezclaba buenas dosis de drama y acción y se enfocaba en los traumas de Banner y su difícil infancia. Tal vez no obtuvo el éxito esperado, lo cierto es que esta nueva versión hace borrón y cuenta nueva, reinventa el origen y desarrolla otros aspectos del personaje. Seguramente es lo que muchos esperan de una película de Hulk: puro entretenimiento y mucha acción. Y en esto tuvo mucho que ver Edward Norton, que cuando se metió al proyecto metió mano en el guión.
Sin demasiado preludio, el film se centra en un Banner fugitivo en sudamerica (sin duda para los yanquis, el culo del mundo) que busca una "cura", mientras se escapa de los militares y un obsesionado General Ross. El nuevo villano es un excelente Tim Roth que terminará convirtiendose en Abominación, aunque su historia difiere de la que se cuenta en los comics.
Para los fans y entendidos hay varios guiños que sabrán disfrutar: la aparición de Bill Bixby y Lou Ferrigno (protagonistas de la serie de TV) y el ya clásico cameo de Stan Lee, creador del personaje, entre otros.

UNIVERSO MARVEL
En los últimos años, la editorial Marvel supo armar en sus películas un universo propio. En The incredible Hulk vemos una breve participación de Robert Downey Jr (Tony Stark/Ironman) que le menciona al general Roos sobre un "equipo"... se refiere a los Avengers? ¿Veremos en un futuro a Hulk enfrentándose a este supergrupo? La película del Capitan America prevista para el 2011 ya está en pre-producción (The first Avenger: Captain America). En Ironman mencionan a S.H.I.E.L.D., ya sabemos que la película de Nick Fury protagonizada por Samuel L. Jackson se estrena en el 2010. Y tan solo menciono unos pocos proyectos de todos los que tienen previstos Marvel para los próximos años. Los comiqueros, agradecidos.