19 jul 2014

Transformers 3: dark of the moon (2011)


La tercer entrega mantiene muy dignamente la calidad a la que nos tiene acostumbrados Michael Bay y su equipo.

Sinopsis: En la Tierra, los Autobots y los Decepticons se ven envueltos en una peligrosa carrera espacial, entre los EE.UU. y la Unión Soviética, que podría desencadenar una guerra de tal magnitud que destruiría el planeta sin que ni siquiera los "transformers" pudieran impedirlo.


Estaba decidido a no ver esta película. La primera entrega fue la novedad, una película live action de los Transformers! había que verlo. Todos nos maravillamos cuando vimos por primera vez esos robots gigantes transformándose, interactuando con el mundo real.
Pero cuando ves más allá de los fuegos artificiales la propuesta es bastante vacua. Las películas de Transformers no se sostienen por el protagonismo de los Autobots y los Decepticons, ni por los efectos especiales o las interminables secuencias de acción. Se sostienen por sus protagonistas humanos.
Y me atrevería a decir que justamente por eso, esta tercer entrega es la mejor de la trilogía. En la 1era nos encontrabamos con un Sam Witwicky de secundario, con los problemas de instituto a los que tanto nos tienen acostumbrados las películas yanquis. En la 2da se repiten ciertos gags pero en la facultad y se vuelve algo tedioso.

Ahora "el lado oscuro de la luna" encuentra un justo equilibrio entre los conflictos del protagonista y el conflicto principal, la guerra entre los Transformers. El argumento utiliza eventos por todos conocidos como el viaje de Apolo 13 o la tragedia de Chernobyl para desarrollar el conflicto (otra vez de un "arma secreta", esta vez en la luna) pero con los suficientes giros como para mantenerlo interesante A pesar de lo que uno podría esperar, no es Optimus Prime el que lleva la película adelante. Uno como espectador empatiza con Sam, un ultra-carismático Shia LaBeouf, es él quien lleva adelante la historia,. Que ahora se encuentra desempleado y no encuentra su lugar en el mundo (a pesar de haberlo salvado ya dos veces), nadie reconoce sus méritos del pasado. Sumemosle el tríangulo con Dylan (Patrick Dempsey) y Carly, la hermosísima Rosie Huntington-Whiteley (la cámara la ama!). Y un elenco secundario que tiende a sumar. Se dan el lujo de tener a John Malkovich (como jefe de Sam), un Ken Jeong prendido de fuego (Chang en la sitcom Community) que no puede no robarte una carcajada, y repite el siempre enorme John Turturro. La innecesaria aparición de los padres de Sam ahora está en su justa medida.

El problema es que Michael Bay vuelve a repetir una y otra vez sus peores vicios. Escenas de acción infumables, la lucha entre los Trasnformers se vuelve siempre confusa. Pero bueno, mal tampoco le va, en IMDB tienen un promedio entre 6 y 7 y ya va por su cuarto film. Yo creo que a esta peli le sobran unos 40 minutos, porque reitero: empieza bien. Pero cuando termina uno acaba extenuado (la batalla final en Chicago no terminaba nunca!). El gigante Guillermo del Toro nos ofreció en Pacific Rim (2013) escenas de lucha entre mechas que resultaban mucho más claras, intensas y divertidas, -y otra vez volvemos a mi teoría de que uno empatiza con un ser humano, esos mechas no tenian conciencia como los autobots-.

Al final puedo decir que mi prejuicio con esta película estaba justificado. Una más. No aporta nada nuevo. Pero cierra dignamente esta trilogía. Me quedo con algunos gags, con parte del elenco que la rema a fuerza de talento. El resto, olvidable.

Veremos que nos espera en la nueva trilogía protagonizada por Mark Wahlberg. O verán, otras personas... yo a ese tren ya no me subo.

17 jul 2014

Die welle (2008)


El cine alemán revisita la ideología del nacionalismo extremo con este inteligente drama situado en el ámbito de un colegio secundario.

Sinopsis: Rainer Wegner, un popular profesor de colegio debe enseñar a sus renegados alumnos el autoritarismo nazi, como parte de un proyecto escolar. Decide realizar un experimento poco ortodoxo, que unirá a sus alumnos.

¿Qué es una autocracia? ¿qué elementos se necesitan para conformar una dictadura?
El director Dennis Gansel nos plantea una serie de preguntas para reflexionar sobre el nazismo y las dictaduras en general, pero siempre desde el drama humano. Gansel traspola muy hábilmente estas cuestiones al ámbito escolar. 
Todo surge a partir de un proyecto de estudio: al liberal profesor Rainer Wenger (un muy convincente Jürgen Vogel) se le asigna a su pesar el curso de Autocracia en vez del de Anarquismo. Se propone entonces llevar el proyecto a otro nivel y que sus alumnos vivan en carne propia la conformación de un grupo fascista, los uniformes, el saludo y los códigos propios, la simbología y la exclusión y rechazo a todo aquel que no pertenece al grupo. Como es de esperarse el proyecto se le va de las manos al profesor y los muchachos comienzan a cambiar de actitud sin ser conscientes de ello.
Lo único que le marcaría al film es que toda esta "evolución" transcurre en una semana escolar y se ve un tanto forzado. Es un detalle menor de todas maneras.

La propuesta recuerda un poco a El experimento (Das Experiment, 2001) en cómo una persona puede transformar su actitud dependiendo del ámbito y las circunstancias. E incluso yendo un poco más lejos, a films como A Clockwork Orange (1971) o Swing Kids (1993) en el sentido de cómo se trata la evolución de los personajes, el lavado mental y la alienación, el pensamiento individual vs. la imposición de normas, el libre pensamiento y la censura.

Un film inteligente que abre las puertas al debate. Pero insisto, siempre desde el drama personal de los protagonistas. En primer plano está la historia de cada estudiante, de sus dudas y sus motivaciones, por sobre las moralejas o el discurso político. Ahí es donde "La Ola" gana. Enfatizando cuestiones emocionales, las inseguridades, la necesidad de aceptación, la falta de un objetivo o las aspiraciones que uno tiene en la vida. Cuando llegamos al debate socio-político ya estamos muy cerca de los protagonistas. Muy recomendable.

1 jul 2014

About time (2014)


Comedia romántica con elementos de ciencia ficción, del director de Love actually y Nothing Hill.

Sinopsis: Tim Lake (Domhnall Gleeson) descubre que puede viajar en el tiempo.  Así es que decide volver al pasado a intentar conquistar a Mary (Rachel McAdams), la chica de sus sueños.


Anoche vi esta película sin saber muy bien que esperar. El poster es engañoso. Había escuchado buenas críticas y la verdad es que me sorprendí con una propuesta bastante original. Una comedia romántica donde el personaje protagonista puede viajar al pasado, su propio pasado y alterar hechos de su vida. La idea ya se ha visto antes, la diferencia está en el enfoque. En el "Efecto Mariposa" por ejemplo, cada viaje desataba una tragedia detrás de otra (que incluían a veces muertes muy forzadas). Acá en cambio las situaciones no buscan otra cosa que robarnos una sonrisa (o una lágrima emotiva, según el caso).

El director, Richard Curtis hace lo que mejor sabe y a lo largo de eventos cotidianos nos brinda un film lleno de humanidad, emotividad, diálogos ingeniosos y grandes actuaciones. Sus virtudes están en el desarrollo de los personajes, todos ellos muy queribles. Se destaca Bill Nighy, el padre del protagonista, gran actor y muy lindo personaje. Gleeson cumple correctamente y Rachel Adams repite un personaje similar al que vimos en The Time Traveler's Wife (2009).
Por cierto, en esa cinta los viajes del tiempo eran los verdaderos protagonistas y generaban situaciones dramáticas, desconcertantes, giros sorpresivos. En cambio,  About Time evita estas cosas al punto de traicionarse a sí misma. No hay drama ni tragedia en los viajes temporales. El elemento fantástico es una mera excusa para contarnos una historia de amor. Y este es su mayor defecto.

La película es entretenida y bien resuelta, pero no explota su original propuesta al máximo potencial, no se la juega. Promediando el final, se vuelve sosa, innecesariamente moralista. Y la lógica de las leyes en los viajes temporales se corrompe -por eso decía lo de traicionarse a sí misma- en pos de la historia, del momento emotivo.
Algo así pasaba en el final MIB 3, donde también hacían la "vista gorda" a las leyes temporales que ellos mismos habían planteado, pero el peso dramático de esa decisión en Men in Black tenía sentido. En About Time hacen trampa y les sale mal.
Todo porque el director nos quiere decir que vivamos cada día como si fuera el último. Ah y que encontremos el amor! Esa es la tragedia que plantea el film, no encontrar el amor o la persona correcta... sino nada tiene sentido, un mensaje bastante debatible (una lástima lo que plantean con el personaje de Kit Kat). Según Curtis la vida se define por la pareja que uno elige -o que le cae a uno por azar bah-.

En fin, un film entretenido, original y con muchos aciertos. Pero que podría haber sido mucho mejor resuelto si se arriesgaban con un guión más inteligente, más orientado al humor que a la moraleja y al sentimentalismo barato.

30 jun 2014

The Amazing Spider-man 2: Rise of Electro (2014)


Exitosa secuela de este reboot, con grandes dosis de acción y efectos especiales. Repite Marc Webb en la dirección.

Sinopsis: Para Peter Parker  (Andrew Garfield), no hay nada que se le parezca a estar oscilando entre los rascacielos, ser el héroe y pasar tiempo con Gwen Stacy (Emma Stone). Pero ser el Hombre Araña tiene un precio: con el surgimiento de Electro (Jamie Foxx), Peter debe enfrentar a un enemigo mucho más poderoso que él. Y mientras su viejo amigo, Harry Osborn (Dane DeHaan), está de regreso, Peter comienza a darse cuenta que todos sus enemigos tienen algo en común: OsCorp.



PRIMERO, EL REBOOT
La antecesora de este film tuvo el desafío de ser un reboot, cuando todavía la trilogía de Sam Raimi estaba muy presente todavía en el público. Aún con sus defectos y virtudes, el universo de Spiderman ya estaba planteado. Y, a pesar del traspié de la 3ra parte, yo era uno de los que esperaba una cuarta entrega, para que Raimi se redima y se despida de la franquicia a lo grande.
Pero no, borrón y cuenta nueva. Marc Webb recreó de cero todo el universo que Raimi tan bien nos había mostrado sólo unos años atrás. Y ese fue el mérito que tuvo Webb, quien salió victorioso haciendo fresco algo que en realidad era un "re frito". 
El film se tomaba su tiempo para (re) construir al protagonista, un Peter Parker menos cómico, más rebelde y emocional. Y con esta nueva versión más oscura, introdujeron nuevos elementos, como el misterio de la desaparición de los padres de Peter.
Ese film flaqueaba sobre el final, ante los clichés de un género que no deja muchas más opciones. Pero la primer mitad había superado con creces mis expectativas (algo similar me había pasado con el Batman Begins de Nolan).


AHORA SI, MUCHOS FX
En esta secuela esas virtudes casi desaparecen, el nuevo film se rinde de entrada ante esos clichés tan marcados del género superheroico. Se enfoca de lleno en la acción, el impacto visual. Aún así, yo veo un acierto en el tratamiento visual. Los saltos y movimientos imposibles de spiderman acá se vuelven verosímiles ante una construcción muy lograda del universo que nos plantea Webb.
Una película que es al mismo tiempo un videojuego, un comic en movimiento, un cartoon. Las divisiones comienzan a hacerse más borrosas. Y llegamos a un punto en el que ya no se puede distinguir entre el actor real y el CGI. Visualmente impactante y mucho más disfrutable en 3D.


MÁS VILLANOS!
El error no creo que haya sido enfocarse en la acción, sino en presentar tantos villanos en una misma película (repiten el error de Spider-man 3!). El tiempo que le habían dedicado en la primera parte al desarrollo del protagonista acá se desvirtúa en el histeriqueo sin fin entre Peter y Gwen y la misteriosa desaparición de los padres de Peter (plot que termina en un "dead end" sin mayores implicancias en el argumento principal).
Y los villanos? Electro (un correcto Jamie Foxx) deslumbra con sus poderes en la pantalla, sin duda. Pero el personaje es muy chato (por momentos recuerda un poco al Riddler de Jim Carrey) y sobre el final queda la sensación que el conflicto carece de peso, de sustancia. Mucho más interesante es la historia de Harry Osborn, amigo de Peter y como todos sabemos futuro Duende Verde. Pero no hay tiempo de desarrollar esta historia! nos presentan al personaje y el conflicto te lo vomitan para acelerar el desenlace... una lástima (ah y suma su presencia Rhino -genial Paul Giamatti-, personaje que realmente no molesta que sea relegado a sólo un cameo).


Hollywood reincidirá en sus errores con un próximo film de los "Seis Siniestros", el tiempo dirá si estoy equivocado o no. Alguien me dijo que "así son los comics de Spiderman", es común ver al arácnido enfrentar múltiples villanos simultáneamente. Y no es algo que yo vaya a discutir, pero en las historietas ya conocemos a estos personajes. Es una ventaja que una película no tiene, sólo hay 2 horas para introducir a todos los personajes, contar sus orígenes, mostrar sus motivaciones. Tal vez si esta película se hubiera llamada Rise of the Green Goblin hubiera sido otra historia.


Qué más decir? la película cumple con creces y da el entretenimiento que uno va a buscar. Aún con tres villanos, el guión avanza coherentemente sin llegar a la desprolijidad que fue Spiderman 3. Andrew Garfield y Emma Stone está asentadísimos en sus personajes y tienen una química increíble. Quiero que Sally Field sea mi tía. Y Dane DeHaan ya había demostrado lo talentoso que es (ver Chronicle, Lawless) y tiene todavía mucho para dar a esta franquicia.
A veces extraño el humor delirante de Raimi. Pero Marc Webb probó estar a la altura con un producto atractivo, lleno de emoción. Esperemos la tercer entrega para ver si finalmente se consagra... o no.

15 abr 2014

Captain America: The Winter Soldier (2014)


Excelente producción de Marvel y una de las mejores películas de "héroes solistas", sabe trascender al género superheróico. Un thriller inteligente que mezcla intriga, suspenso y acción en dosis iguales.

Sinopsis: Steve Rogers se encuentra viviendo tranquilamente en Washington D.C. e intentando adaptarse al mundo moderno. Pero cuando un colega de S.H.I.E.L.D. se ve amenazado, Steve se encuentra envuelto en una trama de intrigas que puede poner en riesgo el mundo entero.

EL VERDADERO CAPITAN AMERICA
A pesar de los prejuicios que cualquiera pudiera tener con un superhéroe que vista la bandera yanqui y que lucha contra los nazis en plena 2da Guerra Mundial, el film del 2011 nos ofreció una génesis más que correcta del héroe. Que supo evitar sabiamente la chatura del mensaje patriótico y mostrarnos -con cierto aire de nostalgia y melancolía- un personaje romántico y auténtico. Steve Rogers -altruista, idealista, integro-, se posiciona así por encima de cualquier nación, bandera o mandato político para representar un ideal, la personificación misma de la justicia.

Pero es recién en este 2014 que podemos ver al superhéroe del cómic en su máximo potencial (incluso en el film coral de los Avengers, el personaje resultaba opacado por la siempre deslumbrante presencia de Robert Downey Jr./Tony Stark). El mundo actual ya no es blanco y negro, ya no es tan evidente quienes son los buenos y quienes los malos. Desde un principio, el "capi" cuestiona el accionar de S.H.I.E.L.D. (organismo con más de una similitud con la C.I.A.) y confronta a Nick Fury por sus métodos. ¿Acaso el fin justifica los medios? La voz incuestionable e incorruptible de Steve Rogers suena más fuerte que nunca.
Y no sólo su carácter de líder gana presencia en esta entrega. Esta vez queda en evidencia que -gracias al suero que corre en sus venas- realmente se trata superhombre. Con habilidades muy por encima de cualquier otro mortal, algo que se hace mucho más visible en esta secuela.

¿Por qué es este film superior a otros? En principio, porque supieron sobrellevar ciertos clichés del género de superhéroes (y sus consecuentes limitaciones) para presentar un thriller de intriga política y espionaje. Enfocaándose en el conflicto de la manera más verosímil posible -aún con sus elementos fantásticos o de ciencia ficción-, como bien supieron hacer en su momento Iron Man o The Dark Knight.
Los responsables son los hermanos Russo (Anthony y Joe) que vienen de la comedia -You, me and Dupree, la sitcom Community-, sorprenden en la dirección con un film vibrante con muchísima acción. Y tan bien lo hicieron que ya están confirmados para dirigir la 3er entrega.
Y hablando de la acción: las escenas de persecuciones, peleas y combates "mano a mano" son brillantes. A diferencias de otras producciones, los efectos visuales están al servicio de la historia y no al revés. Nos referíamos antes al "verosímil" porque realmente supieron cuidar los detalles (como el uso del escudo del capitán o el brazo mecánico del soldado de invierno, por dar un ejemplo), a diferencia de las desprolijidades vistas en otros films (como Iron Man 3 y sus incongruencias con el funcionamiento de las armaduras o el virus extremis).

THE WINTER SOLDIER
La historia no se basa particularmente en ningún cómic. Pero rescata ciertas cosas ya vistas en la historieta: la saga del soldado de invierno de Ed Brubaker -obviamente-, la versión ultimate de Mark Millar y los Secret Warriors de Jonathan Hickman (es justamente este último título el que plantea uno de los giros claves de la película). Todos cómics más que recomendables.
Contamos aparte con un incontable cantidad de easter eggs para comisqueros y guiños que referencia constantemente al universo fílmico de Marvel (cameos de Stan Lee y Brubaker incluído).
Para el disfrute de los fanáticos, vemos un verdadero desfile de villanos clásicos como Bartroc, Crossbones, Arnim Zola o el barón Von Strucker (en los post-credits).
Y por supuesto, el soldado de invierno que está muy bien presentado. Peligrosísimo, implacable, realmente mete miedo. De todas maneras, y a pesar del título, el film no ahonda en los orígenes del personaje (origen muy diferente al del cómic, pero más que justificado ante tan sólido guión), sólo vemos un pequeño flashback como referencia. La presencia del Bucky/Winter Soldier es indiscutible, pero lo sobrepasan por mucho las escenas de acción, mientras que el drama interno o la historia de su pasado es prácticamente nulo. No hubiera estado mal ahondar un poco más en cómo fue "creado" o ver alguna de sus misiones durante la guerra fría (no se puede descartar que desarrollen estos aspectos en futuras entregas). 

Los protagonistas indiscutidos son Chris Evans como Steve Rogers (mejor que nunca es su papel) y Scarlett Johansson como Black Widow (que a mí no me termina de convencer como una espía/agente fría y despiadada, por más sexy que pueda ser). Nick Fury (Samuel L. Jackson) toma mucha relevancia y se lleva algunas de las mejores escenas de acción. Y en los secundarios repiten Cobie Smulders como Maria Hill, Robert Redford como un alto directivo de S.H.I.E.L.D. y Anthony Mackie como Falcon, el fiel compañero alado del capitán (muy bien introducido en el film, como encararon su relación de amistad).

En conclusión, esta versión fílmica del Capitán América es por lejos la más convincente hasta la fecha, realmente lo vemos como el "supersoldado" que es. Y con muchas puntas abiertas para seguir desarrollando en la secuela.

7 sept 2009

Arrástrame al infierno (2009)


Como director y guionista, Sam Raimi vuelve a sus orígenes en esta película de terror con toques de humor.

Sinopsis: Una joven debe desalojar a una anciana de su hogar por falta de pago. A raíz de esto será víctima de una maldición sobrenatural, la cual convertirá su vida en un verdadero infierno.

En 1981, Sam Raimi se juntó con sus amigotes para filmar Evil Dead, un film de terror independiente con toques de gore y una estética muy ochentosa (con zombies chorreando líquidos viscosos incluido). La película tuvo un inusitado éxito y años después continuó con dos secuelas: Evil Dead 2: Dead by Dawn (1987) -que, más que secuela, resultó ser una especie de remake con mayor presupuesto-, con escenas realmente sacadas y grotescas, mezclando terror y humor; y Evil Dead 3: Army of Darkness (1993), que terminaba la trilogía en una vuelta delirante, completamente volcado a la parodia, muy lejos ya del estilo del primer film.
La estrella de estas películas fue el histriónico Bruce Campbell, un actor de culto de películas serie B -que no deja de sumar seguidores-, amigo de Sam Raimi y a quien el director incluyó como actor de reparto en su loable trilogía de Spider-man (en la primera era el presentador durante la pelea del ring, en la segunda fue el acomodador del teatro, y en la tercera el Maitre del restaurante).

Alejado temporalmente de la saga del arácnido, Raimi escribió juntó a su hermano el guión de Drag me to Hell. La trama es sumamente simple. El film no busca otra cosa que entretener durante 90 minutos al espectador. Como principal defecto podemos mencionar la ausencia del clásico cameo de Bruce Campbell...
En su lugar, Raimi pone a la desdichada Christine (Alison Lohman, para nada carismática pero correcta en su papel) que luego de recibir la maldición sufrirá mil y un penurias. Clay, el novio de Christine, es otra cara conocida: Justin Long (He´s just not that into you, Live Free or Die Hard), aunque en esta ocasión está algo desaprovechada su facéta más cómica.

En conclusión, el film ofrece buenos momentos de susto; con economía de recursos, Raimi vuelva a demostrar lo talentoso que es como director. La banda sonora ayuda a crear los climas. Para los fanáticos del género: no esperen repetir la audacia y desenfreno que ofrecía el director en su trilogía ochentosa. Aún así, los numerosos gags de grotesco y extraño humor bizarro hacen que Drag me to hell se despegue del chato y mediocre cine de terror actual.

19 ago 2009

Harry Potter y el misterio del Príncipe (2009)


Sexta entrega del aprendíz a mago, muy similar a su antecesora en cuanto a calidad y al entretenimiento que ofrece. A pesar de su larga duración, deja con ganas de más...

Sinopsis: en su 6to año en la Eescuela de Hogwarts, Harry Potter descubre un viejo libro con la inscripción "Este libro pertenece al príncipe mestizo", y comienza a conocer más sobre el oscuro pasado de Lord Voldemort.

LA SAGA (UNA CRÓNICA)
Con el tiempo, la gente de Warner Bros logró equilibrar la franquicia dando un producto cerrado, coherente y de calidad en cada una de sus películas. El tratamiento de los personajes, su evolución, el aspecto visual, la narrativa y duración de cada film, etc. Uno ya sabe que esperar del film que va a ver y es muy probable que el espectador (excepto, tal vez, el fantático más acérrimo y cerrado de la versión literaria) no salga decepcionado ante semejante espectáculo.
La primer entrega, Harry Potter y la piedra filosofal (2001), es una blanda y apática película infantil. Sobrecargada de efectos especiales y poco contenido, pero por sobretodo, "falta de magia" (¡como abusa "la crítica" de este juego de palabras!). Aún así, es una necesaria introducción a los personajes y al rico universo creado por J. K. Rowling.
La segunda, Harry Potter y la cámara secreta (2002), mejora un poco: la historia se introduce de lleno a una intriga policial, mezclando magia y suspenso, haciendo más atrapante (y más sombrío) el mundo infantil visto en la primera. Para Harry Potter y el prisionero de Azkaban (2004) se cierra una trilogía donde la infancia de los protagonistas comienza a desaparecer. En la dirección sorprende Alfonso Cuarón y el apartado visual se lleva todos los elogios.
Comienza una segunda trilogía mucho más oscura con Harry Potter y el cáliz de fuego (2005). Ya están presentados los personajes más importantes de la serie,... ahora es tiempo de que empiecen a morir: Voldemort toma forma corpórea otra vez y Harry presencia un asesinato que lo deja marcado.Se hacen más evidentes la sexualidad y la adolescencia del trío protagónico.
En Harry Potter y la orden del Fenix (2007) toma la posta en la dirección David Yates. La historia vira a una intriga política (algunas escenas en Howarts recuerdan al video de The Wall) y, sobre el final: el comienzo de la "2da guerra mágica"...
Este film muestra por primera vez y en forma clara, como co-existen estos dos mundos: el "muggle" y el mágico. Además, muestra a casi todos los personajes presentados hasta entonces en la saga y utiliza inteligentemente imágenes del pasado, dando más fuerza a la continuidad.

EL PRINCIPE MESTIZO
Por un lado, esta última entrega logra grandes aciertos en la trama general de la serie, arrojando luz sobre el pasado de uno de los personajes más interesantes: Lord Voldemort. Pero, por otro lado, da una fuerte sensación de dilación, de prolongar la guerra, el enfrentamiento final...
La película cumple como siempre con una fotografía y unos efectos increíbles. Yates repite -e incluso mejora- su labor en la dirección, dando coherencia y ritmo al film (151 min.) que no decae en ningún momento, aún teniendo menos escenas de acción y más diálogos que las anteriores.
Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint están sumamente aceitados como trío protagonista y solo mejoran en cada entrega. Qué decir del resto del elenco ¡está lleno de figuras!. Tal vez merezca un mínimo comentario Tom Felton que, por primera vez como Draco Malfoy, logra lucirse con su personaje.

Como decía, la calidad se mantiene en estas últimas entregas y en Harry Potter y el misterio del Príncipe, no decae para nada. Admito no haber leído ninguna de las novelas de Rowling, y esto me ha hecho disfrutar sin cuestionamientos (el fanatismo de muchos lectores nublará, seguramente, su capacidad de disfrute en estas adaptaciones a cine) una saga -que había alejado por prejuicio- pero que tiene mucho para dar. La historia de Harry cumple con todos los requisitos de las grandes historias que se volvieron clásicos: el camino del héroe (el elegido), la lucha entre el bien y el mal, etc. El tono infantil de los comienzos se ha disipado para dar lugar a películas más adultas, a una aventura que mezcla sabiamente fantasía, humor, suspenso, policial y (¿por qué no?) un poco de terror.
Solo resta esperar la conclusión en Harry Potter y las reliquias de la Muerte, dividido en dos entregas para el 2010 y 2011 respectivamente.