4 ago 2016

Ghostbusters (2016)



Una comedia sosa, sin sorpresas, entretenida pero sin mérito alguno para ser recordada después de haberla visto. Como remake resulta decepcionante. 

Sinopsis: Manhattan, Nueva York. Después de casi treinta años sin saber de ellos, los fantasmas y demonios se han vuelto a escapar de los infiernos para destruir la ciudad. Esta vez, el equipo de los Cazafantasmas estará formado por un grupo de cuatro mujeres dispuestas a terminar con cualquier amenaza paranormal.

Ya hemos hablado de los clásicos refritos, una modalidad de la que Hollywood abusa en la actualidad. Los resultados suelen ser dispares, mayormente mediocres o decepcionantes. Esta nueva versión de Cazafantasmas se encuentra en esta categoría. Como reboot de una franquicia que es recordada con mucho cariño por mucha gente resulta fallida. La película sigue los lineamientos de la nueva comedia americana y poco tiene que ver con el film original de 1984. 
El guión y la dirección corren por cuenta de Paul Feig, responsable de aquel clon femenino de The Hangover llamado Bridesmaids (2011), y las olvidables The Heat (2013) y Spy (2015). Ahora, encargado de hacer este clon femenino del clásico ochentoso, es acompañado nuevamente de sus socias habituales, Melissa McCarthy y Kristen Wiig. Las comediantes están muy bien en los roles principales, básicamente repiten sus papeles de películas anteriores (aunque McCarthy un poco más delicada en esta ocasión). Completan el elenco protagónico Leslie Jones y -la que para mí fue una sorpresa- Kate McKinnon, comediante de SNL que supo componer un personaje nuevo, fresco y divertido. Tal vez uno de los pocos aciertos de esta propuesta, que se apoya fundamentalmente en el trabajo actoral. La otra sorpresa la brinda Kevin, el tonto secretario interpretado por Chris Hemsworth, que demuestra su versatilidad para hacer drama, acción y ahora también comedia. 

No mucho más para decir de esta obra que, aunque divierte, no aporta nada nuevo, una comedia pasatista más. El guión está lleno de huecos y repite impunemente elementos, chistes y situacioes de la Ghstbusters original. Esto demuestra como Hollywood usufructúa una marca reconocida para asegurarse la taquilla, aunque el producto final nada tenga que ver. Algunas participaciones especiales, como la de Ozzy Osbourne, me recordaron el humor berreta de producciones locales (como la franquicia de Bañeros). Y los forzados cameos de los cazafantasmas originales terminan por entristecer una película fallida, que ni siquiera cumple con un homenaje digno. 
En Jurassic World, el Indominus rex (lo nuevo) cae en la batalla frente al Tyrannosaurus rex (lo viejo), quien queda en dominio de la isla. Este tipo de guiños se repite en la gran mayoría de los remakes, pues los realizadores de hoy respetan y admiran los clásicos, crecieron con ellos y saben que el lugar en la historia lo ocuparan las obras originales. Así, la escena donde Melissa McCarthy es aplastada de lleno por el hombre malvavisco, toma una significado bastante concreto.
Esta vez el nombre de "Ghostbusters" les ha quedado demasiado grande. 

3 ago 2016

The Conjuring 2 (2016)


Excelente film de terror, James Wan se consolida como el gran director del género en la actualidad. Un nuevo clásico, sin dudas.

Sinopsis: Otro de los casos reales registrados por Ed y Lorraine Warren. Ambos viajarán al norte de Londres para ayudar a una madre soltera con cuatro hijos que vive en una casa plagada de espíritus malignos.


Hace años que el cine de terror viene en decadencia, con films de bajo presupuesto que van de lo meramente convencional a lo directamente bochornoso. Luego de la moda de fantasmas japoneses y luego del gore más explícito, llegaron los "found footage" para quedarse. Películas baratas, mediocres, con directores y actores ignotos pero que son un éxito de taquilla y parecen ser del agrado del público adolescente (con Actividad Paranormal como emblema). Dentro de estos subgéneros, antes de que se bastardeen y distorsionen la calidad y el contenido artístico -o el rigor técnico, al menos-, existen esas obras que perduran porque marcaron una época, porque revitalizaron de alguna u otra manera este género tan vapuleado. James Wan se erige como un pilar firme, inamovible en el mar turbulento de Hollywood. Un realizador que a base de creatividad, experiencia y una mano magistral a la hora de narrar, se ha ganado ya un podio dentro del género -se lo ha llamado "el nuevo maestro del terror" (¡y ni siquiera llega a los 40 años de edad!)-. Después de Saw e Insidious, Wan crea y consolida exitosamente su tercer franquicia cinematográfica con "The Conjuring". 

¿Y cúales son los méritos de esta saga? El cuidado en la narración, el arte, la fotografía, la dirección de actores. Aún estando enmarcada en los más viejos preceptos del cine de terror clásico, The Conjuring 2 confirma lo que ya hizo su antecesora en el 2013, una película de género bien filmada sigue asustando. Allí están todos los clichés, la familia hostigada por presencias malignas, las puertas que se cierran, los sonidos extraños en la noche... todo funciona, porque está todo cuidado, hasta el último detalle. Los colores, las luces, los planos. Cada escena de la película se disfruta, aún con todo lo predecible que puede ser un film de esta índole. 
La historia está basada ligeramente en hechos reales, en lo que se conoce como "el caso de poltergeist de Enfield" sucedido en inglaterra en 1977. Los personajes son retratados con mucha profundidad, así que uno como espectador llega a empatizar con ellos. Repiten en los roles principales Vera Farmiga y Patrick Wilson, aceitadísimos como el matrimonio Warren.
En conclusión, sin ser una obra maestra, la película cumple con creces lo que promete, y eso es: darte un buen susto (estando en la butaca del cine, me he sobresaltado con alguna que otra secuencia y eso es más que meritorio). 

Todavía se encuentran esas obras que revitalizan al género, aquellas con una fuerte impronta autoral. El hermoso homenaje al cine de Carpenter de it Follows (2014), o The Witch (2015), con gran influencia del cine de terror de los años setenta. En esa zona gris, en algún lugar entre el cine de autor y el cine comercial de los grandes estudios, está James Wan, como un artesano que sabe hacer lo suyo. Que cumple, que no decepciona, que puede ser disfrutado por el gran público sin sacrificar la calidad del producto final. Ya ha demostrado su ductilidad como realizador con la ultra comercial Fast & Furious 7 (2015). Esperamos con ansías su incursión en el género de superhéroes con Aquaman para el 2018. 

21 jul 2016

The Big White (2005)


Robin Williams brilla en esta comedia negra, injustamente olvidada.

Sinopsis: Paul Barnell, propietario de una agencia de viajes en Alaska, pasa por un mal momento, pero cree ver la luz cuando descubre un cadáver cerca de su oficina. Pretende cobrar el seguro de vida de su hermano y así poder mudarse junto a su mujer enferma a un lugar más cálido. Pero un peculiar agente de seguros no dejará que Paul se embolse el dinero tan fácilmente y todavía menos un grupo de mafiosos encabezado por un sicario que intenta recuperar el cadáver.


Una película que ha pasado inadvertida -en Argentina no se estrenó en cines-, y sin embargo tiene suficiente mérito para entrar en el ranking de comedias negras. Ese género que tan bien supieron explotar los hermanos Coen y que tiene a Fargo (1996) como su más claro exponente. De hecho, "Un golpe de suerte" (el desafortunado título en español) comparte más de un elemento con ese film. El frío y nevado escenario de fondo, los personajes extravagantes, la trama policial y esa tensión constante, que antes de llegar a la violencia desemboca siempre en situaciones incómodas y patéticas. 

El ignoto director Mark Mylod, con mucha trayectoria en series de TV, ha realizado una gran labor construyendo una historia chiquita pero contundente, que se desenvuelve pausadamente pero con paso firme. Y que le deja mucho espacio a los actores (el casting es otro gran acierto) para que desarrollen sus personajes de la mejor manera. Brilla el trío protagónico conformado por Robin Williams, Holly Hunter, Giovanni Ribisi con labores realmente memorables. Completan el elenco un correcto Woody Harrelson, Tim Blake Nelson (el Steve Buscemi de turno), W. Earl Brown y Alison Lohman. 

Un film más que recomendable que, aún apoyándose en ciertos clichés del género, brilla con luz propia.

2 jul 2016

X-Men Apocalypse (2016)



Una de las franquicias más longevas del género superheróico llega a su sexta entrega con evidentes signos de desgaste. El director Bryan Singer cierra esta segunda trilogía dignamente, aunque sin rasgos destacables.

Sinopsis: Tras miles de años dormido Apocalipsis, el mutante más poderoso que ha existido nunca, despierta y recluta un equipo, encabezado por Magneto, para acabar con toda la humanidad y crear un nuevo orden mundial. El Profesor X y sus jóvenes mutantes tratarán de detener al mayor enemigo contra el que se hayan enfrentado jamás.


Los mutantes han llegado a su tope. Seis películas van ya, sin contar los spin offs (Wolverine, Deathpool) y los recursos comienzan a agotarse. Las situaciones se repiten, se vuelven sosas, sin sorpresas pero también -lo peor de todo- sin alma. El esfuerzo del director es notable. Luego de la grata sorpresa que fue X-Men: Days of Future Past (2014) daba la sensación que la saga mutante había dado lo mejor que podía dar. Apocalypse pareciera confirmar estas sospechas. 
Comencemos por enumerar los puntos más flojos (y más evidentes) del film. El villano que da nombre a la película está completamente deslucido; carece de impacto, de profundidad. Y es un desperdicio de talento pues la interpretación del enorme Oscar Isaac no se luce. ¡Y no es culpa suya, claro! sino de como fue encarado el personaje desde el guión. Su historia y sus motivaciones son chatas y sin atractivo (además de tener un diseño, por lo menos, polémico). Hablamos del primer mutante, inmortal y todo poderoso... sin embargo, no da miedo. El espectador nunca va a sentir una real amenaza. Todo lo épico que debería ser es presentado mediante diálogos (las referencias bíblicas, etc.), nunca llega a sentirse verdaderamente en carne propia. Siguen siendo más complejos e interesantes Stryker o Magneto -por enumerar alguno de los villanos más emblemáticos de la franquicia-. De hecho, estos personajes vuelven a aparecer, lo que alimenta esa sensación de repetición constante (alguien debería avisar al estudio Fox que el cliché de Magnento destruyendo todo al final del film está agotadísimo).

Otro punto flojo es la cantidad de personajes. Un rasgo característico de los X-men y que Singer suele manejar muy bien. Pero en este caso el fan service termina por jugarle en contra -si algo ha demostrado Deadpool (2016) es que la cantidad no hace a la calidad, pocos personajes pero bien implementados en la trama suma mucho más al producto final-.
Y además, se han perdido la oportunidad de mostrar la "cocina" del grupo principal, como se genera la dinámica entre sus integrantes. La escena eliminada del Mall que protagonizan Jean, Scott, Jubilee y Nightcrawler, es un ejemplo de esto. En cambio, han abierto sub-plots que no terminan de cuajar: el trío Xavier-Magneto-Mystique que se introdujo en First Class y se desarrolló en la secuela ahora perdió sentido (Jennifer Lawrence es otro de las tantas figuras desaprovechadas). Algo parecido pasa con Quicksilver y la búsqueda de su padre que parecía iba a cobrar relevancia pero queda inconcluso. ¿Y el insulso "romance" entre Moira y el Prof. Xavier? La retrocontinuidad que tan bien supo explotar el director en Días del pasado futuro, acá no le sirve. Todo está forzado y no suma a la historia, que ya de por sí carece de tensión y de un buen desarrollo.
Los guiños al cómic que realmente van a disfrutar los fans son el cameo de Weapon X, el fénix o los trajes noventosos que se ven sobre el final. Pero nada de esto salva a una película floja y completamente olvidable.

Ante el arrollador éxito de la factoría Marvel Studios, los productos superheróicos de Fox son vistos como de segunda. Pero hay que darle a la franquicia mutante y especialmente a Bryan Singer el reconocimiento que se merecen. Han pasado 16 años desde aquella primera X-men, una de las películas fundantes -junto al Spider-man de Sam Raimi- del género de superhéroes como lo conocemos hoy. Ahí están las bases para que esta franquicia siga creciendo (otra vez, Deadpool así lo ha demostrado), personajes todavía no vistos o poco desarrollados, historias clásicas del cómic (Claremont, Morrison) todavía no exploradas, etc etc. Todo depende de la imaginación y la creatividad del realizador que se haga cargo del próximo film. Y que no repita los mismos errores. Tal vez una película más chica, autocontenida, que no sea esclava de la continuidad, el fan service o los (pobres) FXs. No hace falta un villano superpoderoso que quiera destruir el mundo pues el verdadero atractivo está ahí dentro, en la Escuela Xavier para jóvenes dotados, en los alumnos y profesores que la conforman.

13 may 2016

Captain America: Civil War (2016)


Sin sorpresas pero con una propuesta más que atractiva, llega la nueva película de la factoría Marvel, de la mano precisa y certera de los hermanos Russo. 

Sinopsis: Después de que otro incidente internacional involucre a Los Vengadores, causando varios daños colaterales, aumentan las presiones políticas para instaurar un sistema que exija más responsabilidades y que determine cuándo deben contratar los servicios del grupo de superhéroes. Esta nueva situación dividirá a Los Vengadores, mientras intentan proteger al mundo de un nuevo y terrible villano.


La factoría Marvel ha generado un sistema de producción eficiente y práctico. Las películas salen como si de una fábrica de chorizos se tratara. Repiten su ya probada fórmula de acción, humor y fanservice, con resultados generalmente satisfactorios, aunque desparejos. Son los guionistas y directores implicados los que terminan por levantar un poco el standard y la calidad de la obra (o terminar de hundirla en la mediocridad). Los hermanos Russo ya habían demostrado en su anterior film, su mano experta para crear un thriller de acción, intriga y suspenso, con la usual dosis de gags y chistes a la que nos tiene acostumbrados Marvel Studios. Captain America: Civil War es demoledora, no da respiro. Es entretenida, está muy bien realizada y sobrelleva muy bien los conflictos (terriblemente) dramáticos que sufren los personajes, equilibrando con elegancia tensión, acción y humor.

Los grandes aciertos de esta entrega están primeramente en la historia, un guión muy sólido que -sobre la base que ya construyeron los films anteriores- desarrolla muy naturalmente el conflicto principal. Hay algo de retro-continuidad, los Russo retoman lo que Captain America: The Winter Soldier había dejado abierto y sin explorar: el (polémico) pasado de Bucky como asesino de Hydra. Y lo integran con maestría a otro gran conflicto que las películas Marvel venían esquivando (o que por lo menos se sugería y siempre quedaba fuera de campo), el daño colateral, las muertes y la destrucción masiva resultantes de las batallas de los Avengers. Acá vemos que hay consecuencias, los muertos empiezan a tener caras, nombres (SPOILERS! a partir de ahora, si no la viste, te sugiero que veas la peli y luego vuelvas a leer el resto) como la madre que increpa a Tony Stark por la muerte de su hijo, o Zemo, el ¿villano? de la película. El personaje de Daniel Brühl poco tiene que ver con el del cómic, es un personaje trágico y sus motivaciones son el verdadero pilar del conflicto.
La venganza.
Es el gran tema que nos plantea la película y que nos interpela en gran parte del metraje. En los argumentos de los personajes, en las tragedias que atraviesan (en ese sentido el personaje de Black Panther representa el camino a la redención, casi la única luz de esperanza en un film bastante oscuro y violento). 

Los puntos flojos de la peli exceden a los Russo y tienen que ver con formar parte de una franquicia, de un universo fílmico enorme. Cada película, cada nueva entrega se siente (cada vez más) como parte de un enorme puzzle. Y se vuelven comunes los plots inconclusos, los finales abiertos, las escenas de relleno y los cameos de personajes metidos a presión (la naturaleza episódica del film hace que el título sea anecdótico pues es tanto Capitán América 3, como Iron man 4 o incluso Avengers 3 en alguna medida).
La aparición de Spider-man es una de las "sorpresas" de la película, la esperada versión (finalmente!) que nos ofrece Marvel luego de que Sony cediera los derechos. Su aparición es divertida y produjo en la sala risas generales. A la historia no sólo le suma nada sino que su participación fuerza muchísimo el verosímil y el tono oscuro que se venía construyendo. 
Pero estos son detalles aparte porque, paradójicamente, los Russo han sabido aprovechar y usar los elementos que podían volverseles en contra y usarlos a su favor, en pos de una historia heavy, jodida, adulta. El conflicto político (que en el cómic Civil War es muy diferente, ya que es un conflicto global que implica un registro de todos los superhéroes del universo Marvel) en realidad, es sólo una excusa. Es una olla de presión que termina cristalizando las culpas de todos los personajes, sus remordimientos, sus conflictos internos.


En conclusión, Civil War es una película redondita. Entretenida, con buen ritmo y secuencias memorables (¡la gran batalla entre los dos bandos!). Pero también tiene el mérito de ser la más adulta de Marvel Studios. El gran giro del final es que no hay villano -pues Zemo funciona más como catalizador que como antagonista-, y esa es la decisión más arriesgada que han tomado en esta franquicia de blockbusters. Pues es parte de las convenciones de la aventura y el género superheroico que si los héroes se pelean, un villano en común los va a terminar uniendo nuevamente (quedará tal vez, para una siguiente entrega, la esperada Infinity War). En este caso, el conflicto se vuelve personal, muy personal y el personaje de Tony Stark se revela, por lejos, como el más complejo. La actuación de Robert Downey Jr. merece una mención aparte pues logra volver humano a su personaje, logra que entendamos su lógica. Su dolor, su frustración, su intento por hacer "lo correcto" y, finalmente, su caída al lado oscuro (mi analogía no es casual, recuerden sino el destino trágico de Anakin Skywalker). Entendemos entonces que, como la serpiente que se muerde la cola, se trata de en un círculo de víctimas que se convierten en victimarios que, estando dentro de ese loop eterno de tragedias, están imposibilitados de salvar a otros pues primero deben "salvarse" a ellos mismos.

Más allá de los colores, los efectos, el marketing de #teamcap o #teamironman... esta obra trata temas universales que invitan a la reflexión. La culpa, la venganza, el camino a la perdición, la amistad y la lealtad por sobre todas las cosas. Las elecciones que uno hace que afectan nuestra vida y que también afectan a los demás. Pero sobre todo, el poder inherente en cada individuo de hacer "el bien" o "el mal", de transformar el mundo, pero empezando por uno mismo, por el cambio interno, ese que nos redimirá o nos terminará destruyendo.

28 mar 2016

Batman v Superman: Dawn of Justice (2016)



Un hito histórico del cine fantástico: los superhéroes más famosos del mundo se baten a duelo, en un film tan taquillero como polémico. 

Sinopsis: Ante el temor de las acciones que pueda llevar a cabo Superman, el vigilante de Gotham City aparece para poner a raya al superhéroe de Metrópolis, mientras que la opinión pública debate cuál es realmente el héroe que necesitan. El hombre de acero y Batman se sumergen en una contienda territorial, pero las cosas se complican cuando una nueva y peligrosa amenaza surge rápidamente, poniendo en jaque la existencia de la humanidad.

SOBRE EL GÉNERO
Hace algunos meses declaré que Avengers: Age of Ultron (2015) era el pináculo del género de superhéroes. Ahora, hablar de "género" implica hablar también de los parámetros o delineamientos que lo conforman. Ya han pasado 38 años desde aquel clásico indiscutido que es el Superman de Richard Donner. Mientras que las Batman de Christopher Nolan parecían querer escaparle a las convenciones clásicas, Marvel Studios abrazaba de lleno al género para acercar aún más el cómic al cine. Marvel llevó a cabo además, algo nunca visto en la industria, un universo compartido que ya lleva una docena de películas y varias series de televisión. Con Iron man (2008) sentaron las bases, la ciencia ficción y la comedia de acción fueron parte fundamental de la fórmula. En paralelo, Nolan había integrado exitosamente el drama y el policial negro al género superheroico
En este 2016, hemos llegado a un momento de replanteamiento ¿Qué elementos conforman (y definen) a este género? Age of Ultrón es, en ese sentido, una especie de "cresta de la ola", tras de la cual siguió el inevitable descenso: la desangelada Ant-man (2015), una comedia vacía con personajes sosos que repetía la fórmula hasta el hartazgo (y que cierra de alguna manera -un tanto triste- un capítulo en la filmografía marveliana). La película quedó atrapada en la trampa que la misma Marvel creó, la ida del director Edgar Wright por "diferencias creativas" no es un hecho menor. Todo esto nos hace reflexionar sobre la voz autoral por encima de los productos corporativos, el verdadero valor de los superhéroes como mitos modernos o si el hecho de tener una continuidad que agrupe a todos estos personajes, por más disimiles que sean, tiene algún sentido además de engatusar al espectador (es un elemento intrínseco en los cómics, pero tiene de fondo la idea más pueril del mundo: poder ver a todos esos héroes juntos).

UNIVERSO SNYDER
¿El cine no debería ser subversivo? ¿o al menos invitar a cierta reflexión sobre la realidad que nos rodea? Pensemos en lo funcional que ha sido Whedon o incluso Nolan (cuya versión de Batman estaba libre de las presiones de un universo compartido). En este contexto Zack Snyder surge como una voz incipiente asociada directamente con los comics con sus adaptaciones de 300 (2006) y Watchmen (2009). Mientras que Nolan sobresalía en el ritmo, la narrativa y el guión, Snyder descollaba en lo visual (y vale mencionarlo, con un gran respeto por las obras originales).
En Man of Steel (2013) sentó las bases del nuevo universo DC -como Iron Man había sentado las bases para Marvel-. El tono oscuro, violento, solemne, pero también el cuestionamiento al género y un replanteamiento que todavía trae polémica. La película parecía darle al público todo lo que pedía: ver un Superman en su máximo potencial. Mientras la infravalorada Superman Returns (2006) de Bryan Singer homenajeaba a los clásicos y perpetuaba viejos clichés, Man of Steel proponía algo nuevo pero también mataba de entrada todo lo que conformaba a Superman como el ícono popular que todos -incluídas madres y abuelas- conocemos (EL superhéroe por excelencia, el que dio nacimiento al género en los cómics y, en consecuencia, a todos los demás superhéroes).
Man of Steel ahondaba los caminos de Nolan: naturalismo en la puesta en escena, el drama interno del protagonista, montaje no-lineal, etc. Y le agregaba al cóctel fantasía, ciencia ficción y escenas de acción épicas y grandilocuentes. Así mismo, en Batman v Superman, Zack Snyder tuvo libertad absoluta para profundizar todo lo que ya había planteado en aquel film: las implicancias religiosas (la alegoría manifiesta con Jesus), filosóficas y políticas de tener un alienígena superpoderoso entre nosotros.


BATMAN VS SUPERMAN
Vamos al grano, el film empieza muy bien (y aviso que no me contengo con los SPOILERS!). La presentación recuenta el origen de Batman -que todos ya conocemos- y lo resuelve con mucha elegancia, en un estilo al que Snyder ya nos tiene acostumbrados (ver Watchmen o Sucker Punch): un cuasi-videoclip con un ritmo hipnótico y una estética poderosísima, en el que abundan los planos detalle y la cámara lenta.
La secuencia que abre la película es atrapante y vertiginosa; presentación de Bruce Wayne, humano, impotente, ve como Superman y Zod (dioses de los cielos) destruyen todo a su paso. Usando un punto de vista que recuerda obras como Marvels o Astro City de Kurt Busiek. Ya en estos primeros minutos la peli se hace cargo de un tema muy jodido: el daño colateral. En Age of Ultron, por ejemplo, no se muestran nunca las consecuencias de aquella destrucción como lo hacen acá. BvS se hace cargo al toque y de una manera descarnada nos muestra a una de sus víctimas en primer plano, el personaje de Scoot McNairy, que ha perdido, no sólo a su familia, sino también sus dos piernas.

En adelante, el ritmo de la peli entra en zonas pantanosas, se vuelve tediosa y aburrida. Resultado tal vez de un montaje ineficiente, mezclado con escenas largas, densas y mal filmadas. Snyder decide mostrarnos todo con un estilo de "cámara en mano" por momentos desprolijo, con mucho corte y muchos primeros planos -y planos detalle que no aportan nada-, aún en las secuencias más triviales. La narración se vuelve confusa y no da respiro nunca (deja las cámaras fijas para momentos más contemplativos, cuando Bruce va a la mansión en ruinas o Clark a la montaña a visitar a su padre).
Ni siquiera desde la música hay un respiro, un Hans Zimmer que se luce únicamente en las secuencias de Batman (que en realidad son una variante de la música que ya escuchamos en las películas de Nolan) y que por lo demás, aporta texturas sin mucho carácter y que mantienen ese tono opresivo y deprimente del film durante 2 horas y 31 minutos... ¡sin respiro!

La culpa seguramente sea del director. Hay que darle sí, el crédito por intentar hacer algo nuevo y diferente. Pero se perdió todas las oportunidades de hacer algo, sino divertido, al menos entretenido. Y la pifió en cosas muy básicas, por ejemplo ¡una buena presentación de personajes! La de Batman desde el punto de vista de los policías y la de Superman en el desierto africano... esas son las presentaciones de los protagonistas del film, breves, pobres, poco creativas, flojas. A Batman lo volvemos a ver recién en ese sueño/visión de una realidad alternativa -una de las secuencias mejores logradas (la idea del multiverse llevado al cine es muy atractiva)- y luego cuando intenta robar la Kryptonita, en una persecución de autos muy confusa (Snyder debería pedirle consejos a los hermanos Russo que en Winter Soldier fueron soberbios).


LA BROMA ASESINA... DE LUTHOR
Las actuaciones no lucen. Los personajes tienen motivaciones poco definidas, ambivalentes o simplemente mal fundamentadas. El enfrentamiento entre Batman y Superman se da muy forzado. Y termina abruptamente, en una situación aún menos verosímil (la solemnidad por momentos no se sostiene, se cae, y parece más una deficiencia de los realizadores que una decisión creativa).
Veamos...
- LUTHOR: Supuestamente todo es un plan maquiavélico de un Lex Luthor sacadito (que no tiene nada del Luthor de los cómics), rara mezcla de Mark Zuckerberg y el Joker. No sabemos por qué odia a Superman, o cómo sabe la identidad secreta de los dos héroes. Y la forma en que los manipula es muy burda. Su plan recuerda al del Joker en The Killing Joke... todo muy raro.
La actuación de Jesse Eisenberg da vergüenza ajena. No termina de componer del todo a su personaje, está muy sobreactuado y fuera de tono. Y después de todo ¿cúal es su historia?! 
- SUPERMAN: desangelado, contemplativo, inseguro. Henry Cavill tiene poco diálogo, su Superman es poco expresivo, se queda quieto como una estatua la mayor parte del tiempo y tampoco es muy inteligente, simplemente reacciona ante lo que le ponen delante. Y durante todo el film no toma ninguna decisión de peso, salvo en ese último acto de sacrificio contra Doomsday. Ah y es terriblemente pollerudo (la química entre él y Lois / Amy Adams es nula).
- BATMAN: Ben Affleck no es el mejor actor, sin embargo cumple muy bien con su papel. Este Batman maduro se ve muy bien en pantalla, las escenas de acción que protagoniza son lo mejor del film. Y todo su mundo está muy bien resuelto: la batcave, el batmobile, el traje, los gadgets, hasta Alfred (un enorme Jeremy Irons). La relación entre estos dos es magistral, como espectador entendés mucho cuando Bruce le acerca una taza de café a Alfred (eso es resolver con creatividad y sutileza las cosas!) mientras este le resuelve cómo infiltrarse en la mansión de Lex.
- WONDER WOMAN: no se puede decir mucho de este personaje, Gal Gadot tampoco es una actriz que aporte histrionismo y su participación sólo tiene sentido sabiendo que se viene la película de la Liga (ni siquiera voy a analizar la manera en que presentan los cameos de los demás personajes, Flash, Cyborg y Aquaman... es una vergüenza).
- DOOMSDAY: posiblemente el peor diseño de un personaje en la historia del cine fantástico. No sólo eso, el CGI por momentos parecía no estar del todo terminado y la pelea final no está ni cerca del nivel que vimos en MoS.

Los demás actores (Diane Lane, Laurence Fishburne, Holly Hunter) simplemente están desaprovechados. Y el cameo de Kevin Costner está bien pero tampoco se sostiene esa escena dentro del bodrio que es la película.


CONCLUSIÓN
La paradoja es evidente. En los cómics, el género de superhéroes nace con Superman. Mientras en el cine, el personaje no encuentra su público y su última película intenta reconfigurar las bases mismas del género con un intento claramente fallido. 
Todos los elementos claves que conforman la mitología del superhéroe están ausentes o modificados o (en el peor de los casos) corrompidos. El "Superman emo" de MoS no evolucionó, se estancó. Ante la explosión del Capitolio no busca al culpable, vuela hasta donde está Lois hace puchero y desaparece, como un cobarde. El máximo héroe es, en su propia película, un boludo. Humillado por un Luthor que da lástima y vapuleado por un Batman-más-facho-que-nunca. 
Repasemos algunos elementos clásicos del género: el alter-ego y la identidad secreta. En la peli ya todos saben quién es el otro, es así, no nos detengamos a explicar eso. ¿Y cómo resuelve Snyder la doble faceta de Superman / Clark Kent? simplemente la ignora, Superman y Clark hablan igual y se ven igual. Usted espectador haga la concesión correspondiente!
Qué más... ah si, los héroes no matan. Pero Batman le da con munición gruesa a los criminales y no duda un segundo en bajar un par en el camino.

¿Estamos ante un cambio de paradigma? Mientras Marvel amenaza con repetirse hasta el hartazgo sin arriesgar nada, exprimiendo todo lo que se pueda a la gallina de oro, aparecen estas dos películas. Por un lado Deadpool (2016), la parodia del superhéroe, el chiste sin contenido, la transgresión, el exceso y la violencia gore más cabeza. Por el otro, esta lacónica Batman v Superman, solemne, seria, también violenta pero "realista". Para Zack Snyder esta es la continuación del tópico de Watchmen, que no es otra cosa que la "deconstrucción" del héroe según Alan Moore (¿qué pasaría si los superhéroes existieran realmente?). De hecho BvS toma muchos elementos de un cómic (un "elseworld") que no por nada está fuera de la continuidad de DC: The Dark Knight Returns de Frank Miller, que formó parte -precisamente junto a Watchmen- de ese revisionismo de la figura del superhéroe en los 80´s.

El héroe clásico, noble, incorruptible, que es un ejemplo para la sociedad y que cuenta con todos los valores que dignifican al ser humano, es una figura idílica que ya no existe. Eso es para niños. Los superhéroes ya no son para niños y ya no forman parte de la aventura. Ahora son como nosotros, héroes quebrados, anti-héroes, oscuros, cínicos, neuróticos, psicóticos. ¿Finalmente tenemos los héroes que nos merecemos? Vamos al cine, tal vez esperando que se rediman, mientras comemos pochoclo, vemos el celular y pateamos el asiento del que está adelante nuestro.




7 ene 2016

Star Wars VII: The Force Awakens (2015)


Esperadísima secuela de la saga más taquillera en la historia del cine. J.J. Abrams confirma su efectividad como director de "blockbusters" con una entrega correcta que, a pesar de sus defectos, trae una nueva esperanza para todos los fanáticos.

Sinopsis: 30 años después de los eventos ocurridos en Star Wars: El retorno del Jedi, llegan nuevos personajes a la saga. Rey, una juntadora de chatarra del planeta Jakku y Finn un Stormtrooper se encontrarán en el camino. 


CLÁSICOS REFRITOS
Primero una aclaración. Volví a ver las 6 peliculas anteriores y -salvo El imperio contraataca (el famoso "luke i´m your father" condensa la idea medular que sostiene el film, es más adulta, coherente y sombría que el resto)- son todas malas. Me encanta Star Wars, pero no son referentes de buen cine. Aclarado esto, lo que hizo Abrams está muy bien. La peli apunta a renovar el público pero también trabaja mucho la nostalgia, intenta revivir la mística para los nerdos más grandecitos. Y ahí estamos fritos porque la película no puede hablarle a todo el mundo. Muchos fanáticos acérrimos no van a poder tragarse esta nueva generación. Y mucha gente -no necesariamente el público más joven- se acercan por primera vez a la saga, a fuerza de hype y publicidades quema-bochas.
Yo la disfruté. Pero en algún punto también me dió tristeza porque ya no se puede recuperar ese asombro infantil. Hoy es la tendencia de todas las franquicias del cine fantástico que son o fueron clásicos. Elijan ustedes la que quieran, desde las fallidas Tron o Indiana Jones hasta las últimas Terminator o Jurassic World. O incluso la incipiente Ghostbusters que está por venir (que aún sin haberla visto, ya podemos esperar lo peor). MAD MAX tal vez sea el único ejemplo de una franquicia renovada (¡renacida!) con dignidad, pero es claramente una excepción a la regla.
Es la era del refrito, sin contenido y sin autores. El cine fantástico de los ´70 y ´80 fue rico en creatividad y voces autorales que tenían cosas para decir. Hoy el cine no inventa nada, vive de viejas glorias, se mira el ombligo y recicla las historias que ya todos conocemos. Por eso homenajea (copia descaradamente) y repite los mismos chistes, una y otra vez, apelando a la emotividad o la nostalgia. La auto-consciencia del cine se volvió bastante cabeza, es todo muy evidente y sin segundas lecturas. No hay otra capa de profundidad para analizar porque todo remite a la obra original y se interpela al espectador para que se ría del chiste. Pero una vez que salió de la sala está vacío, no hay reflexión, no hay contenido, solo muñequitos y merchandising para seguir consumiendo.
El límite es delgado. Por ejemplo, Jurassic World remite constantemente al clásico de Spielberg. No sólo se hace cargo sino que además el subtexto da a entender que "lo viejo" (lo original) siempre será mejor. O tenemos el triste caso de Terminator Genesys, con una insólita repetición plano por plano del clásico de Cameron y un Schwarzenegger muy viejo ya para el papel, que sólo puede justificarse (otra vez) apelando a la nostalgia.

EPISODE VII
Ahora sí! pude ver Episodio VII en dos oportunidades. La primera vez la disfruté como toda buena aventura (tiene una arte sarpado, grandes escenas de acción, diálogos divertidos, guiños a rolete y fan service a morir, etc etc) pero me dejó como un sinsabor. Hoy más en frío creo entender por qué, acá ennumero un par cosas (OJO! HAY SPOILERS):

- HAN y LEIA: Ford y Fisher ya están muy viejos, si tenían química la perdieron. Leia no aporta nada a la historia (ni siquiera la emotividad que uno hubiera esperado). Y sus personajes parecen haberse estancado en el tiempo. Si, Ford sigue siendo Han Solo ¡pero sigue siendo el mismo de episodio IV! en la ficción pasaron 30 años pero los personajes siguen igual, se estancaron en el tiempo, no evolucionaron. Al igual que muchos, le tengo un gran cariño a este personaje, sólo a mi me pone triste esto? le robaron una vida plena, murió como un contrabandista porque “es lo mejor que sabía hacer”.

- REPÚBLICA: Y eso es solo una muestra de lo CONSERVADORES (en el peor sentido de la palabra, ya no hablamos sólo de una estructura de guión) que fueron a la hora de imaginar este mundo. ¡Si el universo Star Wars es enorme y rico! Realmente no explotaron todas los posibilidades que tenían a mano. Y lo poco que nos muestran de ese mundo tampoco está del todo desarrollado. Lo que mencionan de la Resistencia y la Primera Orden nos hizo ruido a todos… hay una república? ¡muestrenla! el momento en el que revientan 5 planetas no tiene peso dramático, para el espectador no significa nada.

- GUIÓN: Ahora somos condescendientes con estas franquicias que entregan la historia en capítulos. Las lagunas o los agujeros de guión no son cliffhangers! ni siquiera está explotado el dramatismo y el conflicto que nos presentan! Han Solo tiene un pibe que está masacrando aldeas, mundos… y el chabón sigue con su peludo compinche haciendo chistes, huyendo (otra vez) del verdadero conflicto. Como personaje clásico de la saga se merecía otro destino.
Hay algo en el guión que se nota está atado con alambres, una lástima porque ajustándolo un poco podría haber sido mucho más épico (y coherente).

- KYLO REN: es fácil pegarle al patético de Kylo. La idea para el personaje era buena pero está mal encarada, hasta Lucas con sus limitaciones manejó mejor el conflicto interno de Anakin en episode III. Lección básica para hacer cine: que los personajes no cuenten en voz alta sus conflictos internos!!! “uy me tira el lado luminoso”. En episodio VI, Vader tiene un claro conflicto entre su hijo y el emperador, sin decir nada y hasta con una máscara puesta queda claro. La voz en off o las declaraciones en voz alta son atajos muy mediocres para guionistas y directores haraganes, y en esta peli está lleno de esos.

- FINN: es un personaje muy secundario que, inexplicablemente, tiene muchísimo peso en la trama. Que sea un stormtrooper renegado fue una de los pequeños riesgos que tomaron, no está mal. Aporta momentos simpáticos.

- INCOHERENCIAS que traicionan el verosímil de la peli hay miles. Una que me molestó particularmente: Kylo ren es poderosísimo, lee mentes, para rayos en el aire… pero apenas se banca una lucha de sables laser con un stormtrooper renegado (encargado de la limpieza (?)).
El final debe ser sorpresivo pero ineludible, así era? No se cumple ninguno. El Deus ex machina es muy evidente, esa GRIETA que se abre, está ahí para demorar el desenlace. Otra vez la condescendencia, porque sabemos que se viene el episodio VIII entonces lo aceptamos mansitos. Vuelvo a remitirme a la saga clásica: episodio V, el final queda abierto, inconcluso, pero ahí está justificado por lo menos desde lo dramático, Vader se anuncia como padre de Luke, Luke pierde la mano, hay consecuencias… acá no pasa nada más que generar gratuitamente cierta ansiedad para resolverlo (o no) dentro de 2 años. ¿Qué vincula a Kylo Ren y a Rey? ni siquiera sabemos si es hija de Luke, no sabemos nada. 
Abrams fue muy tacaño con la información que dió (¡como en Lost!) de los personajes principales y eso hace que sus motivaciones sean poco claras. Rey pasa de no saber de la fuerza o de Luke (“pensé que era un mito") a manejar el sable y la fuerza en un instante. 


En fin, Abrams hizo un buen trabajo, fue muy respetuoso de la obra original , tal vez demasiado. Podría haber sido peor… pero también mucho mejor. ¿Vendrá un director con más libertad, que corra más riesgos? Podrán renovar definitivamente la franquicia o seguirán repitiendo fórmulas? esperemos que la Fuerza los acompañe.